Huelva

La farmacia de Mora Claros se somete a la reforma de su interior

  • Urbanismo concede la licencia de obras al propietario

  • La carpintería exterior, saneado y mejora de los revestimientos exteriores y rotulación de la fachada "se ajustan al PERI del Casco Antiguo"

Fachada de la farmacia de Mora Claros, cuyo interior es objeto de una reforma integral. Fachada de la farmacia de Mora Claros, cuyo interior es objeto de una reforma integral.

Fachada de la farmacia de Mora Claros, cuyo interior es objeto de una reforma integral. / canterla

Los ciudadanos que estos días transitan por la calle Mora Claros pueden observar que la señera farmacia, ubicada en el número 10, es objeto de una serie de obras. Será en septiembre cuando el establecimiento vuelva a abrir sus puertas con una nueva imagen en su interior.

Y es que el Ayuntamiento de la capital le ha concedido licencia de obras al propietario, a quien autoriza a acometer la "reforma integral interior del local".

El edificio es uno de los inmuebles propuestos para entrar en el catálogo de protección

Según precisaron desde el Ayuntamiento, la actuación que se desarrolla conlleva "la modificación de la distribución interior", "la renovación de acabados e instalaciones, sin afección estructural ni alteración de dimensiones (salvo sesgado vertical)" y la "disposición de huecos de fachada". Además, sobre la cubierta se prevé la instalación del nuevo sistema de climatización, sin poder ser visible desde la vía pública ni los equipos ni las conducciones.

La nueva carpintería exterior, saneado y mejora de los revestimientos exteriores y la rotulación de la fachada, se ajustan al Plan Especial de Reforma Interior del Casco Antiguo.

De este modo, el tratamiento que se efectúa es idéntico al que se desarrollaría si el edificio tuviera un grado P3 de protección. De hecho, el edificio está incluido en una relación de inmuebles propuestos para su inclusión en el catálogo de protección del PGOU. Los servicios técnicos municipales están redactando el documento para la correspondiente tramitación administrativa y posterior aprobación.

Tal y como publicó en enero Eduardo Sugrañes en Huelva Información (al hilo de la denuncia de unos vecinos de la zona, y que tuvo su efecto en el Ayuntamiento, que ordenó la limpieza del antiguo azulejo de la farmacia, donde se pretendía instalar un cartel publicitario de una nueva tienda), la presencia de esta botica dio nombre a la calle durante siglos, aunque cambió a finales del XIX por el de Tetuán y más tarde por el de Mora Claros, como hoy continúa en el callejero oficial, aunque muchas generaciones de onubenses le ha seguido llamando siempre calle Botica.

Según los datos recogidos por Sugrañes de Diego Díaz Hierro en su Historia de la farmacia en Huelva, el primer boticario conocido en Huelva se instala en esta calle, llamada en el siglo XVI de Ariza. Se trata de Lázaro de Cea, del que hay noticias en 1593, aunque se debe señalar que el reconocimiento farmacéutico se ha mantenido en ella gracias a otros boticarios que se instalarían luego en esa misma calle. Incluso en 1735 en una de las escrituras se hablaba de "unas casas propias, que son en esta villa en la calle de Ariza, que llaman de la Botica"

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