VOCESDEHUELVAsantos repiso. delegada del sindicato de secretarios judiciales (Sisej) en Andalucía

"Cuando empecé a trabajar en la Justicia dejé de creer en ella"

  • La letrada de la Administración de Justicia de la Sección Tercera de la Audiencia de Huelva anuncia que el 7 de noviembre el cuerpo realizará otro paro parcial para que les suban el sueldo

Santos Repiso hace gala de su buen humor en los pasillos del Palacio de Justicia de Huelva. Santos Repiso hace gala de su buen humor en los pasillos del Palacio de Justicia de Huelva.

Santos Repiso hace gala de su buen humor en los pasillos del Palacio de Justicia de Huelva. / fotos: josué correa

Comentarios 1

Más cercana que Santos Repiso hay pocas personas. Es transparente como el nítido cristal de sus gafas de ver y más clara que el color de su cabello. También es generosa cuando habla sin cortapisas o cuando agradece a la Policía Nacional y a la Guardia Civil que se hayan acordado del colectivo en la figura de la secretaria coordinadora provincial, Aurora Marín, quien ha recibido sus respectivos reconocimientos en las dos últimas semanas. Con un conflicto laboral en ciernes, aborda con sinceridad los asuntos más polémicos.

-¿Cómo se define?

Creo que es difícil que el Supremo ordene la repetición del juicio de Almonte, pero me gustaría que se repitiera"

-Soy de izquierdas y feminista. Pero los extremos no me han gustado nunca. Defiendo a la mujer, los derechos que hemos conseguido, que nos han costado y mucho. Pero la exageración esa del piropo... A mí me encanta que me digan guapa. Me lo pueden decir que no voy a denunciar a nadie. Creo que se han sacado de quicio muchas cosas.

-Se está perdiendo el sentido común.

-Eso lo echo de menos aquí (señala a una encuadernada Ley de Enjuiciamiento Criminal [LeCrim]). Cuando yo estudiaba Derecho y no sabía algo, aplicaba el sentido común y nunca fallaba. Porque los legisladores lo hacían con sentido común. Hoy se legisla a merced de lo que quiere la sociedad. Ahí están los juzgados de Violencia sobre la Mujer, que pienso que con la transformación que hubo en la LeCrim, donde se incluyeron los juicios rápidos, los procedimientos abreviados y los sumarios, no hubiesen hecho falta.

-¿Qué asuntos le han marcado más a lo largo de su carrera?

-Un tema que me marcó fue el primer levantamiento de cadáver al que tuve que asistir. Fue horrible. Un 1 de enero de 2000, poco antes de irme a Canarias. En el hotel Puente del Rey de El Rocío, una chica joven que se había colgado. Era un suicidio. Tengo grabada su imagen. Y lo que le puso al novio en el teléfono. No se me olvida. También el de una niña de dos años.

-¿Y de los que ha vivido en la Audiencia Provincial?

-Aquí vivo muy mal las agresiones sexuales. Las de niños especialmente. Los casos que pasan por aquí son muy graves. Y soy incapaz de ver las fotos de una autopsia.

-Son tremendas.

-Les pongo clips para no verlas cuando repaso un caso. Ah, y otra cosa que me sorprende mucho es el tribunal del jurado. Lógicamente, nunca había estado en un procedimiento de jurado y en los dos últimos en los que he estado por crímenes, que son el de Almonte y el de la calle Venezuela de Isla Chica, he pensado que no me gusta el jurado.

-Dos jurados, dos absueltos. ¿Y antes de eso era pro jurado popular?

-Nunca he creído en la institución del jurado, pero sí me hubiese gustado ser jurado. Nunca lo podré ser por mi condición de letrada, pero sí que me hubiese gustado. Pero luego, cuando he visto lo que he visto, pues no. Pienso que no funciona, desde mi punto de vista y desde la experiencia de esos dos.

-Usted ha conocido bien ambos casos.

-La instrucción la llevó un Juzgado de La Palma en el caso de Almonte y en el de Isla Chica, un juzgado de Huelva. Nosotros hicimos aquí la selección del jurado. Y la verdad es que... me reservo mi opinión más dura, pero no me gustó nada.

-¿Cree que el Tribunal Supremo ordenará la repetición del juicio del doble crimen de Almonte?

-Creo que es difícil, pero me gustaría que se volviese a repetir.

-A estas alturas de su trayectoria profesional, ¿cree en la Justicia?

-Dejé de creer en ella hace muchos años. Si veías una persona con una invalidez, que lo veías clarísimo, pero que por no reunir un periodo de carencia no tenía derecho a nada, ya decías «esto es injusto». Realmente dejé de creer en la Justicia cuando empecé a trabajar en ella. Pero no por nada, sino porque la imparten personas, que no son perfectas.

-En 2009 se les atribuyen a ustedes nuevas competencias que, a día de hoy, casi diez años después, no les han sido retribuidas como corresponde.

-Así es. En 2009 se produce una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil y se pone en marcha en algunas ciudades la oficina judicial. Cuando se crea en papel la oficina judicial, se necesita que el secretario judicial haga otras funciones que ya venía haciendo, pero que ni la Ley la reconocía ni se sabía que las hacía él, como llevar las ejecuciones, por ejemplo, que de toda la vida las hemos llevado los secretarios aunque quien las firmaba era el juez. A partir de esa reforma de 2009 se nos dan un montón de competencias.

-¿Cuáles fueron esas funciones reconocidas?

-Somos fedatarios públicos, damos fe de que todos los actos que se hacen en un juzgado son ciertos. Y vamos a las entradas y registros con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, a las ruedas de reconocimiento, a un levantamiento de cadáver... También tenemos funciones procesales como la ejecución, aunque el juez sigue dictando el auto de ejecución, pero todo lo demás es nuestro. Hacemos todas las averiguaciones para embargos, por ejemplo, a través del Punto Neutro Judicial. Somos los responsables del archivo, los responsables de las piezas de convicción en penal, además de todo lo que se documenta.

-Los guardianes.

-Los guardadores y los responsables. Tengo una caja fuerte donde guardo las piezas que puedan ser de más valor. Y para el resto tenemos unos archivos de depósito donde se guardan todas las piezas de convicción debidamente enmarcadas y señaladas. A mí lo de ser responsables de esto no me parece demasiado justo, porque nos hacen encargados de un archivo que a veces no sabemos ni donde está. Y es por falta de espacio. Si están en un pueblo es más fácil controlarlo, pero aquí... Tengo archivos en mi despacho, en dos localitos que tenemos arriba del Palacio de Justicia, uno de ellos compartido... ¿Crees de verdad que puedo controlar eso? No, porque la llave no solo la tenemos el funcionario de esta Audiencia y yo, sino que en el compartido no sé quién tiene la llave. Abajo tenemos otro archivo en el que da miedo entrar... Esto es una asignatura pendiente que tiene la Junta de Andalucía, el tenerlos en condiciones. La falta de espacio es tremenda.

-Qué más hacen los letrados de la administración de Justicia.

-También somos impulsores del proceso judicial a través de las diligencias de ordenación y señalamos los juicios. Dirigimos la oficina judicial, repartimos el trabajo... somos, en definitiva, jefes de personal. Y coordinadores y colaboradores con otros ministerios o con la Junta de Andalucía cuando nos piden información o, incluso, con cualquier organismo extranjero al que necesitemos pedir una petición de auxilio o viceversa.

-¿Alguna de estas responsabilidades no las tenían asumidas antes de 2009?

-Qué va. Las hacíamos todas pero no estaban reconocidas. Lo que hizo la Ley es recoger esos actos que ya hacíamos.

-Si falta el Letrado de la Administración de Justicia (LAJ) en el engranaje judicial, se paraliza todo.

-Claro. Tal y como está ahora concebido esto, no pasaría nada porque tengo el trabajo repartido entre los funcionarios. Pero si la firma es mía, lógicamente no saldría ni un papel. ¿El director de una empresa o el jefe de personal qué hacen? Pues esto es lo mismo. Nos cambiaron el nombre porque nos confundían mucho con que éramos los secretarios del juez o del magistrado.

-¿Y usted prefiere ser LAJ o secretaria judicial?

-A mí me gusta mucho la palabra secretario, pero era mal entendida por el público en general. Pero me hace gracia esa confusión, porque nadie confundía al secretario del Ayuntamiento, oye. El secretario del Ayuntamiento no es el que le pone el café al alcalde. Lo mismo en la Diputación. Era una reivindicación del cuerpo. Yo pertenezco al Sisej e hicimos una propuesta de cambio de nombre, pero era por directores procesales. Me parece más acertada. Letrado de la Administración de Justicia no me gusta nada. Y ya cuando lo abrevias y es LAJ, menos. Eso del LAJ para un andaluz es todavía peor. Somos los directores del procedimiento. Lo de letrado lleva a confusión: el letrado de la Junta lleva los pleitos de la Junta, o el de un ayuntamiento, los pleitos del ayuntamiento. Nosotros no defendemos a nadie. Crea al final la misma confusión o peor que la otra.

-Ese reconocimiento de competencias hace nueve años no llevó aparejado el lógico incremento del salario.

-Venía con esa promesa, pero coincidió con la época de crisis. Hemos sido siempre un cuerpo pacífico, tranquilo, que nunca nos ha gustado hacer ruido y nos conformábamos. Pensábamos que en época de crisis tampoco podíamos pedir más. Pero ahora que hay brotes verdes, pues que nos llegue lo que es nuestro.

-Máxime cuando parece que sí se va a adecuar el salario de jueces y fiscales a la realidad actual.

-Eso nos molesta muchísimo. Frenamos los paros con el cambio de Gobierno primero, por cortesía, porque siempre hay que darle los 100 días de rigor. Y luego porque sí se oyó decir, y hubo reuniones en ese sentido, que efectivamente nos iban a meter en el grupo de jueces, fiscales y funcionarios para subirnos el salario. Y no ha sido así.

-Son los únicos que se han quedado excluidos.

-Fuera otra vez, sí. Y no nos parece justo. Creo que es por eso, porque somos gente pacífica. Cuando se habla de ruido de togas, los tres cuerpos utilizamos toga; sin embargo, parece que se les teme más a las otras togas.

-Se les ha agotado la paciencia.

-Por supuesto. Tengo que confesar que en la Audiencia mi trabajo es de más responsabilidad pero más llevadero. Pero mis queridos compañeros de los Instancias, de los Penales (con las ejecutorias que tienen), mis queridos compañeros de Instrucción... La verdad es que creo que son muy pacientes. Tendrías que ir un solo día a ver un trabajo de Primera Instancia, de verdad. Es tremendo. Y en Huelva hay muy buenos profesionales en civil.

-¿Los paros que convocaron antes del cambio en el Ejecutivo les llevaron a algún puerto?

-A ninguno.

-¿Van a cambiar de estrategia?

-El ministro de Justicia de entonces, Rafael Catalá, sí dijo unos días antes del primer paro que se iba a tener en cuenta esa subida salarial. Y a raíz de eso los secretarios judiciales que pertenecían al Colegio Nacional, del que fue presidente Antonio Dorado (nuestro jefe en el Ministerio), no quisieron participar en ese paro. Esta vez sí vamos todos a una.

-Y el 7 de noviembre es la primera movilización.

-Convocamos a toda la profesión ese día, aunque todavía no se ha decidido si iremos o no con togas, si vamos o no a hacer ruido, si vamos a salir con pancartas... Pero si la situación no se revierte de una forma clara, definitiva y sin trampas, desembocará en una huelga indefinida.

-¿Cree que va a surtir efecto?

-Espero que sí. Tengo fe en este Ministerio.

-¿Cómo afectará el paro a los ciudadanos?

-Es un paro parcial. No creo que les afecte porque los funcionarios saben hacer muy bien su trabajo y tienen unas directrices. No les afectará más allá de una firma o una consulta por la que tengan que esperar. Será una espera, si acaso, de un café.

-Pero si hacen huelga indefinida... la situación se complicará.

-Entonces sí, porque no podrá salir ningún papel. Damos fe de todo: autos, publicación de sentencias, providencias... No saldría nada porque necesita la firma nuestra.

-Presión pueden hacer entonces.

-Sí. Aunque espero que se pueda solucionar antes. Espero también que la gente conozca nuestro trabajo.

-¿Cree que a la clase política le interesa el buen funcionamiento de la Justicia?

-¡Uy, qué pregunta me acaba de hacer! ¿Quiere que sea sincera?

-De eso se trata.

-No le interesa nada. Como está el patio... Corruptos hay en todos los partidos. Cuanto más rápida vaya la Justicia, antes les vamos juzgando y antes entran en la cárcel. Si no, ¿qué pasa? Pues que todo prescribe. La Justicia, para que sea eficaz, tiene que ser rápida.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios