Huelva

Un ejemplar similar de unos 10 metros sustituirá a la emblemática palmera de Huelva

Lugar donde estaba la antigua palmera de Huelva

Lugar donde estaba la antigua palmera de Huelva / Josué Correa (Huelva)

Un ejemplar similar de entre ocho y diez metros de altura sustituirá a la emblemática palmera de Huelva. Será una palmera datilera (Phoenix dactylifera). Una delegación del Servicio Municipal de Parques y Jardines se desplazó este fin de semana a Elche, "donde están los mayores viveros de palmeras de España", para seleccionar el ejemplar adecuado.

Se opta por un ejemplar "macho" para que no dé dátiles evitando con ello peso en la copa, una palmera de buen porte, de entre ocho y diez metros de altura. Los técnicos del Servicio Municipal de Parques y Jardines la han examinado de manera minuciosa para comprobar que esté en buen estado de salud, que no tengan lesiones, patógenos ni estrangulamiento en el tronco que pueda debilitarla.

La nueva palmera se plantará en el mismo lugar de la centenaria, talada el pasado 4 de noviembre, pero será después de Navidad. Se desmontará el parterre, se quitará el tocón y posteriormente se procederá a la desinfección del suelo. Según destacan desde el Ayuntamiento de Huelva, la emblemática palmera "tenía hongos y patógenos, que permanecen en el suelo", por lo que hay que aplicarle un tratamiento de desinfección al suelo con el objetivo de que éste quede "libre de hongos y de patógenos".

La nueva palmera permanecerá en el vivero de Elche hasta que se vaya a plantar en el céntrico espacio público onubense, que se calcula que será a mediados del próximo mes de febrero. Se ha considerado no trasladarla hasta entonces a Huelva para no tener que moverla más de lo necesario, ya que traerla ahora supondría llevarla al vivero de Huelva para después transportarla a la Plaza de la Palmera. El nuevo ejemplar se trasladará desde Elche, una vez que todo esté preparado para su plantación, en un "transporte especial" para que no sufra ningún daño durante el recorrido. 

También está previsto, según indicó en su día la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, instalar un monumento que recuerde a la centenaria palmera, con una reseña histórica. Según subrayó Miranda, la tala de la emblemática palmera, de casi 130 años de antigüedad y 25 metros de altura, “era la única opción que quedaba, después de muchos informes”. Indicó que “la seguridad de las personas está antes que nada y hay que escuchar a los profesionales”. El monumento se colocará tras la remodelación que está previsto acometer en el espacio público, con la que se rematarán las obras de peatonalización de la zona centro de la capital onubense.

El pasado 4 de noviembre Huelva perdió una seña de identidad y símbolo de resistencia ante la borrasca Bernard, que derribó a su paso por la ciudad más de un millar de árboles. Contra todo pronóstico, la centenaria palmera resistió las fuertes e intensas rachas de viento, aguantó las embestidas del temporal,pero finalmente fue talada.Durante sus cerca 130 años de vida, la palmera datilera hizo frente a numerosas tempestades y climatología adversa e incluso sobrevivió a un incendio, la frondosa enredadera que cubría su tronco fue pasto de las llamas. También sobrevivió a la acción devastadora del picudo rojo. Este insecto acabó en la primera década de este siglo con numerosos ejemplares en la urbe pero no pudo con ella.

Considerada un elemento de interés de la ciudad y contemplada así en el Catálogo de Edificios y Elementos de Interés del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), nada hacía presagiar cuando este ejemplar fue plantado en un contexto totalmente familiar, que su imagen iba a estar estrechamente unida al devenirde la capital onubense. Tal y como se recoge en la ficha del Catálogo General de Bienes Culturales del Municipio de Huelva, la palmera procedía de una de las casas derribadas para la urbanización de la plaza, remodelación urbanística acometida en 1909, y este singular ejemplar arbóreo quedó como elemento decorativo del espacio público.

La plaza se convirtió en lugar de encuentro de varias generaciones de onubenses, la popularidad de la palmera, a lo que contribuyó su céntrica ubicación, llevó a que el espacio público, denominado en un principio como la Plaza del Bacalao y posteriormente Quintero Báez, fuese más conocido como la Palmera. 

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