Alberto Santana, presidente del Puerto de Huelva: “Podemos atraer a Huelva a las empresas del mercado americano”
Entrevista al presidente de la Autoridad Portuaria de Huelva
Alberto Santana desgrana en una entrevista la inyección de 250 millones de euros que asentará la apuesta por el tráfico de contenedores y redefinirá el frente marítimo de la capital y el tablero industrial
Hay una frase hecha muy popular, esa de no le digas a tu mano izquierda lo que hace la derecha (o viceversa), que debería ser mantra obligatorio en algunos cargos públicos. El de presidente de un puerto, por ejemplo. Imaginen: se trata de un puesto de elección política, que es a la vez institucional, que pertenece al ámbito de una administración que no es la que te nombra, que tiene prácticamente autonomía plena sobre todo lo que hace pero desarrolla su actividad en un territorio que es, a la vez, suyo y del municipio donde se ubica, que es un servicio público pero también un instrumento para la actividad empresarial y, al mismo tiempo, un motor social y cultural… No parece nada fácil lidiar con tanta faceta junta, pero Alberto Santana (Lepe, 1974, licenciado en Derecho y diplomado en Relaciones Laborales, presidente de la Autoridad Portuaria de Huelva) lo hace posible, asegura, porque tiene una idea muy clara en la cabeza: cuando se vaya, vendrá otro que probablemente deba continuar el trabajo que dejó sin terminar, lo mismo que le tocó hacer a él mismo cuando llegó al Puerto en 2023. “Casi todas las decisiones que se toman en el Puerto se plantean a largo plazo, y por mucho que quisiéramos, nadie está aquí eternamente” -explica Santana- “esa es una base incuestionable para darte cuenta de que, si estás aquí, tienes que procurar que haya consenso siempre e ir más allá”. Porque en el Puerto, dice, “en realidad trabajas para todo el mundo”.
-De aquí a que acabe 2029, el Puerto de Huelva habrá invertido más de 250 millones de euros. ¿Qué objetivos son los que se plantea con esta intensa movilización de capital?
--Hay algo de lo que me gusta presumir, porque es un dato importante, y es que estamos hablando de más de 250 millones de euros que proceden, íntegramente, de fondos propios. ¿Qué vamos a hacer con ese dinero? Para empezar, este año tenemos planteados unos 53 millones de inversión que se emplearán, primero, en culminar proyectos en marcha. Vamos a acabar el nuevo acceso único, en el que se han gastado seis millones de euros financiados con fondos europeos y que permitirá centralizar la entrada y salida de camiones con mayor seguridad, y otro proyecto destacado es la ampliación ferroviaria, también con más de seis millones de euros invertidos, que permitirá disponer de una tercera vía en los muelles para contar con una “autopista ferroviaria”, es decir, una infraestructura preparada para meter el camión directamente en el tren y reducir así el movimiento por carretera dentro del Puerto. Otro proyecto que está a punto de finalizar es el de la red de conducción de frío, que permitirá un importante ahorro energético para empresas y almacenes frigoristas, y, por otra parte, en acuerdo con Adif tenemos previsto mejorar la infraestructura a lo largo de cinco kilómetros de vía férrea entre Las Metas y el puente del Tinto. Eso, en cuanto al cierre de proyectos en curso, pero en 2026 abriremos un abanico de nuevas actuaciones que creo que van a determinar el futuro del Puerto. En primer lugar, vamos a ampliar nuestro patio de contenedores, sumando 26.000 metros cuadrados a los 55.000 que tenemos actualmente, y acometeremos la habilitación de la canal, un dragado que es clave para ganar calado y poder atraer porta contenedores oceánicos, de mayores dimensiones que los que actualmente pueden llegar hasta el Puerto. Además, pondremos en marcha una inversión de unos 50 millones para la continuación del muelle Ingeniero Juan Gonzalo, fundamental para el desarrollo industrial, y creo que, por fin, este año vamos a empezar a urbanizar una parte de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL).
-Huelva es todavía un puerto pequeño en lo respecta al tráfico de contenedores ¿Va a cambiar esta situación una vez que se ejecuten esas inversiones?
-El Puerto está creciendo mucho en el sector de contenedores. El año 2024 cerramos con 108.000 unidades, y este último ejercicio ya hemos pasado de 152.000. Vamos bien, pero es verdad que tenemos limitaciones. La idea de la ampliación del patio de contenedores es precisamente absorber ese incremento y también el que prevemos, porque la proyección es llegar a los 250.000 metros cuadrados de espacio para contenedores en un futuro próximo. El verdadero salto nos lo dará la habilitación de la canal. Ahora mismo tenemos 13 metros y medio de calado en el puerto exterior, por lo que pueden entran buques de 4.500 contenedores. El objetivo es llegar hasta los 16 metros para duplicar esa capacidad y empezar a recibir barcos de 9.000 contenedores, que son los que fundamentalmente realizan las rutas transoceánicas. Con ese dragado y nuestra posición geoestratégica podríamos atraer a empresas del mercado latinoamericano y norteamericano, además de conseguir que más rutas del West Africa o del Mediterráneo se fijen en Huelva.
-Solventada la entrada marítima, luego tienen que distribuirse en tierra… ¿Están preparadas también las infraestructuras?
-Es algo que en gran parte no depende de nosotros. El Puerto de Huelva está bien posicionado en materia de infraestructuras a nivel interno. De hecho, somos el puerto andaluz con más tráfico ferroviario, pero existen cuellos de botella importantes. A futuro necesitamos que mejore sustancialmente la línea de ferrocarril a Sevilla y al centro peninsular. Ahí el proyecto del AVE nos vendrá muy bien, porque permitirá separar los tráficos de pasajeros, que irán por la nueva línea, y los de mercancías, que tendrán una vía casi en exclusiva, evitando la situación actual, que para nosotros es un hándicap porque solo disponemos de una vía y la prioridad, evidentemente, son las personas. En cuanto a la carretera, me preocupa mucho la salida hacia Madrid por camión. Toda esa mercancía sufre los problemas de una autopista con solo dos carriles por sentido, muy cargada de transporte pesado y de vehículos particulares prácticamente todo el día y donde se forman tapones monumentales en varios tramos. Un tercer carril por sentido sería una excelente noticia para todos.
-¿Y dentro de la provincia? El mineral sigue bajando al puerto en camiones, y la previsión es que lo hagan cada vez en más número.
-La cuestión ferroviaria hacia el norte de la provincia es una de las que más me preocupa. Se están autorizando nuevos yacimientos mineros, lo cual es muy bueno, pero si a futuro todas esas toneladas de mineral tienen que venir por una carretera nacional de un solo carril por sentido, el problema será enorme porque se duplicará el número de camiones. Creo que faltan conexiones desde las minas hacia un eje central ferroviario que las traiga hasta aquí. Lo idóneo, y me consta que hay conversaciones entre las administraciones y las empresas mineras, es concentrar los camiones en un punto intermedio y, desde ahí, ejecutar la conexión ferroviaria para que el mineral baje en tren hasta el puerto. Ojalá la consigamos.
-Y está el hidrógeno verde…
-Es un mercado en el que hay depositadas muchas esperanzas y en el que el Puerto de Huelva está muy bien posicionado. Primero, por espacio: somos el puerto más extenso de España y estos proyectos requieren grandes parcelas que tenemos disponibles. Segundo, porque somos un polo industrial consolidado que ya consume un tercio de todo el hidrógeno que se fabrica en España. Y en tercer lugar, la disponibilidad de sol, que es esencial para la producción de energía solar.
-¿Pero van a llegar todas esas industrias o hay algo de bluff?
-Ya están llegando. Estamos hablando de unas previsiones de entre 6.000 y 7.000 millones de euros de inversión hasta 2030, con unos 5.000 o 6.000 empleos directos, que ya son una realidad palpable. La planta de biocombustibles de Moeve y BioOils está en marcha, y la gran planta del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde comenzará previsiblemente en este primer semestre. Para que todos estos proyectos cristalicen, eso sí, necesitamos que el Gobierno y Red Eléctrica cumplan con la planificación 2026-2030 y garanticen el suministro eléctrico que estas empresas demandan.
-¿Existe el riesgo de que estas empresas acaben marchándose si se retrasan los permisos?
-Que se vayan lo veo muy difícil, porque en España es difícil encontrar un puerto con las características del nuestro. Ahora bien, las empresas necesitan plenas garantías de suministro eléctrico para ejecutar las inversiones, y si no las tienen, a lo mejor no las hacen. Si el Gobierno, a través de Red Eléctrica, cumple con los compromisos de la planificación 2026-2030, la inmensa mayoría de estos proyectos van a cristalizar.
-Dentro del plan de inversiones ocupan un espacio importante las relacionadas integración Puerto-Ciudad, entre las que se encuentran, sobre todo, el soterramiento de la Avenida Hispanoamérica y el rediseño del Muelle de Levante. ¿En qué situación están?
-Digamos que el papeleo está listo. El proyecto del soterramiento se ha enviado a Puertos del Estado y solo estamos pendientes de que el Consejo de Ministros dé su aprobación final, un trámite que esperamos para ahora mismo, finales de febrero o principios de marzo. Luego tendrá que salir la licitación de la obra, que tendrá sus plazos, aunque prevemos que podremos poner la primera piedra a finales de 2026. A partir de ahí, hablamos de una obra de unos cuatro años. Nuestro objetivo es ejecutarla procurando la mínima incomodidad, manteniendo el tráfico en el propio dominio portuario, ya sea conservando carriles o desviando la circulación por el interior del muelle, para no derivar el tráfico a la ciudad. No irá una cosa y después la otra, claro. Paralelamente, estaremos urbanizando la superficie del Muelle de Levante para que, cuando la obra subterránea acabe, pongamos a disposición de los inversores hasta 80.000 metros de suelo para usos de ocio, restauración, un palacio de congresos o instalaciones culturales. Este proyecto le va a dar un cambio a Huelva increíble. Los ciudadanos vamos a ganar un espacio único.
La torre
-Uno de los iconos del nuevo Muelle de Levante será la torre, que algunas asociaciones han denunciado porque consideran que crea una barrera arquitectónica entre Huelva y su ría. ¿Es inevitable hacerla?
-Nosotros defendemos ese skyline. Creemos que será un edificio espectacular, con múltiples usos, cuarenta plantas con vistas al Atlántico y una terraza 360 grados. Hay proyectos singulares en España muy parecidos, como los del Puerto de Málaga o el de Barcelona, pero si finalmente Costas no nos dejase hacerla con esa altura, buscaremos alternativas. No será un elemento que paralice el nuevo Muelle de Levante, que para nosotros es importantísimo porque es el proyecto que culmina la estrategia de integración Puerto-Ciudad. Es el último espacio urbano que tenemos sin integrar. De hecho, difícilmente habrá inversiones de una envergadura parecida en mucho tiempo, aunque seguiremos trabajando en la integración de otra manera con actuaciones pequeñas, como la retirada de la valla del puerto, que es muy simbólica, o actuaciones en la protección del patrimonio, como la culminación del proyecto de recuperación del Muelle de Tharsis.
-¿Cuánto le queda al Muelle de Tharsis?
-Ya está terminada la obra de restauración, que garantiza su seguridad estructural, y ahora nos gustaría que fuera visitable, aunque los accesos no son precisamente cómodos: hay que llegar hasta Corrales, pasar por debajo de los dos puentes… Estamos estudiando varias posibilidades, incluso acceder a través de alguna embarcación recreativa.. También queremos dotarlo de otros elementos, como una iluminación artesanal, para que luzca como se merece. Imagine cómo se vería, por ejemplo, desde El Conquero.
-Existe otro patrimonio que no se ve pero que los expertos dicen que está ahí: el subacuático ¿Cómo se compatibiliza la protección de esos elementos con los dragados?¿Se ha realizado algún estudio o carta arqueológica de la ría?
-La normativa es muy estricta con respecto a eso. En los dragados de profundización, como el de la canal que haremos este año, es obligatorio llevar un arqueólogo a bordo. Si los escáneres previos detectan cualquier elemento, por ejemplo un pecio, cuya existencia desconociéramos, la obra debe detenerse inmediatamente para que Cultura se haga cargo y se paren las obras. Lo primero que habría que hacer en ese caso es estudiarlo y, si es posible, sacar el barco antes de continuar con los trabajos, como han hecho recientemente en Cádiz. Ojalá encontráramos un pecio, pero parece que eso no va a ocurir aquí. Tenemos estudios hechos a lo largo de toda la ría, por supuesto, y al margen de los hallazgos que ya se conocen, lo que sabemos actualmente es que lo que hay actualmente hundido en la ría son embarcaciones metálicas, sin ningún valor histórico. La inmensa mayoría de las piezas de valor ya fueron extraídas y están en los museos.
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