Adiós a Pepe Serrano, gran persona y referente ferroviario
Su generosidad, empatía y disponibilidad siempre fue absoluta
Hoy quiero recordar de una forma especial a Pepe Serrano, que falleció a los 59 años el pasado 18 de enero en el fatídico accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba. Maquinista de Renfe en Huelva desde hace unos 20 años, ingresó en la compañía en 1982, siendo muy joven, a través de la 37° Promoción de la Escuela de Aprendices de Renfe de Sevilla San Jerónimo. En 1985 fue destinado como ayundante montador electricista a la Brigada de Instalaciones de Seguridad de Huelva-Mercancías. En 1990, por curso de formación, pasa al Servicio de Tracción, como ayundante de maquinista, y en 2005, a maquinista, habiendo transcurrido toda su vida laboral en Huelva.
A Pepe Serrano le conocía desde que llegó a Huelva en 1985. A partir de diciembre de 2022, contacté con él para tratar de hacer un viaje en el tren de Huelva-Zafra con mi sobrino, gran aficionado al ferrocarril, para el día que fuera de maquinista. Al final fue imposible encajarlo el día que él iba de servicio, y luego llegaría el cierre de la línea a Zafra por obras.
Con la apertura de la misma el pasado septiembre, volvimos a tratar el tema, llegando a la conclusión de que nosotros fijaramos día y él se encargaba de hablar con el maquinista que fuera ese día de servicio, estuviera en activo o ya prejubilado. En todo ese proceso su generosidad, empatía y disponibilidad siempre fue absoluta.
Hoy, todavía obnubilado por su pérdida. Aunque suene a tópico, siempre se van primero los buenos.
El 17 de diciembre hablé con él por la proximidad a la Navidad, y el 6 de enero, a traves de WhatsApp, le felicitaba el año nuevo, expresándole que si le llegaba la prejubilación este año, que fuese con mucha salud y suerte, a lo que él me respondió agradecido. Quién iba a pensar que la prejubilación nunca llegaría.
Aparte, compartimos una conversación interesante, expresándome que estaba fuera. Siendo sus frases finales, “cuando llegue a casa te lo miro”. Esa sería su despedida.
Hoy sé que se encontraba en casa de su madre, con su hermana y familia, donde le acompañaban sus hijas y esposa, tratándome de forma exquisita. Así era Pepe Serrano, único como persona.
Gracias por tu amabilidad y por ayudarnos a cumplir nuestros deseos. Quién nos iba a decir que Renfe, la empresa en la que tanto trabajaron nuestros antepasados (ambos éramos hijo y nieto de ferroviarios), nos haría pasar por un momento tan duro, el cual ha hecho que nos dejes para siempre. Allá donde estés en el cielo, en otro plano u otra dimensión, seguro que será un lugar especial como tú te mereces. Vaya en este día mi respeto y mi recuerdo.
Para su madre, hijas, esposa, hermanos/a, tíos y demás familia, mi más sentido pésame. Os envío todo mí apoyo y fuerza ante una pérdida tan dura, con el convencimiento de que su recuerdo permanecerá siempre entre los que tuvimos la suerte de conocerle. D.E.P. el compañero Pepe Serrano.
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