Huelva

War Room: Políticos modernos

  • Las nuevas formas de comunicación, en especial la irrupción de las redes sociales, han cambiado de manera radical la manera en que los políticos se dirigen a los futuros votantes

El científico Alvin Toffler, considerado el escritor del futuro, hablaba de la importancia de modernizar a nuestros políticos. Quien vaticinó que el futuro de la humanidad iba a depender de no de la producción industrial y postindustrial sino del conocimiento, como así ha sido, se refería a que los políticos no tienen que saberlo todo, pero sí deben tener la sensibilidad de entender que son nuevos tiempos y, por tanto, se requieren nuevas estrategias.

La comunicación política está cambiando, y en cada campaña electoral podemos comprobar interesantes incorporaciones. La necesidad de superar las restricciones y las limitaciones de movimientos originados por la pandemia de Covid-19 está acelerando la incorporación de nuevas herramientas digitales, como Twitch o los directos en Youtube, hasta el punto de que las recientes elecciones catalanas se han convertido las más streamers.

La innovación política consiste en adaptar la comunicación a medios no convencionales para el discurso político. Pero para que funcione, el uso de estas plataformas ha de hacerse de manera natural, adaptándose al lenguaje y al público de cada una de ellas.

Las elecciones de 2008 en Estados Unidos cambiaron la manera de comunicación política. Las elecciones de 2008 en Estados Unidos cambiaron la manera de comunicación política.

Las elecciones de 2008 en Estados Unidos cambiaron la manera de comunicación política.

Las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2008 marcan el inicio de las actuales campañas electorales. Barack Obama no podía competir con el reconocimiento de las trayectorias de rivales como John McCain o Hillary Clinton, así que se vio en la obligación de ser muy creativo. Fue el primero en reconocer dónde estaba la gente. Para llegar a los jóvenes se abrió una cuenta en Facebook y en Twitter y, a partir de ahí, las campañas cambiaron para siempre.

Hoy los jóvenes no se encuentran en Facebook ni en los medios de comunicación. Ahora se reúnen en plataformas como Twitch, la misma herramienta donde la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, visitó el canal de un carpintero que transmite sus trabajos o donde Salvador Illa vio la retransmisión de las campanadas del famoso streamer Ibai Llanos.

Las plataformas de directo ofrecen, además, la oportunidad de conectar con el público que interesa a cada partido, aquellos que conforman sus bases y nuevos potenciales electores. De hecho, Vox y Partido Popular están compitiendo por el voto joven en Youtube, donde youtubers como Roma Gallardo (1,4 millones de suscriptores), Un Tío Blanco Hetero (347.000), Wall Street Wolverine (401.000) o Infovlogger (222.000) defienden postulados de derechas con una puesta en escena muy lúdica y alejada de convencionalismos.

Alfredo Pérez Rubalcaba fue uno de los primeros políticos nacionales que utilizaron las redes sociales para captar nuevos votantes. Alfredo Pérez Rubalcaba fue uno de los primeros políticos nacionales que utilizaron las redes sociales para captar nuevos votantes.

Alfredo Pérez Rubalcaba fue uno de los primeros políticos nacionales que utilizaron las redes sociales para captar nuevos votantes.

Caso de éxito

Obama representa el caso de éxito por excelencia en política 2.0. Uno de sus grandes aciertos fue la generación de estrategias específicas y de amplio alcance para plataformas de muy diverso tipo, desde mensajes de SMS a publicaciones en MySpace y LinkedIn. Éste es el origen de la comunicación política tal como la conocemos hoy.

En España las redes sociales entran en la política en el año 2011. Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE), por entonces candidato rival de Mariano Rajoy (PP), llegó a reunirse con los asesores de campaña de Obama en 2008 para definir su propia presencia en redes sociales. La red social preferida de los políticos españoles era Facebook (el 83 por ciento de los candidatos disponía de perfil en esa red), si bien, el uso personal que hacía dejaba mucho que desear: sólo 5 de cada 100 mensajes eran escritos por los propios candidatos.

Un estudio publicado por la consultora Ketchum Pleon antes de las elecciones generales de 2011 ya evidenciaba con claridad un defecto de uso de las plataformas digitales que se arrastra hasta hoy, y es el uso de las mismas como mero altavoz. De hecho, durante la presentación del estudio se resumió con esta frase la actividad en redes sociales de Rajoy y Rubalcaba: “Tú háblame de lo que quieras que yo te contesto lo que me dé la gana".

Podemos ha utilizado las redes para hacer más visibles sus mensajes. Podemos ha utilizado las redes para hacer más visibles sus mensajes.

Podemos ha utilizado las redes para hacer más visibles sus mensajes.

Tras esas elecciones llegaron a la política española Ciudadanos y Podemos, partidos nativos digitales que nacieron al abrigo de las redes sociales, y que supusieron una parte muy importante de su éxito y de la rapidez con la que consiguieron el crecimiento electoral. Se movían con soltura en Twitter, Facebook e Instagram. Profesionales desarrollaban la estrategia y amplios equipos de colaboradores trabajan como un ejército. En el caso de Podemos, y recientemente en Vox, los medios digitales han tenido más peso en su estrategia política que los medios tradicionales, y han sido una pieza fundamental para conectar con el público joven y con un sector de la población hastiado del poder.

La cantidad de información que se ha generado desde el inicio de la humanidad hasta el año 2003 (imágenes, fotos, música, documentos, etc.) ahora se produce en 48 horas. Vivimos, por tanto, una época de saturación informativa donde la pelea reside en crear un contenido que capte la atención de los usuarios. Los medios sociales nos permiten difundir y amplificar nuestro mensaje, pero por sí mismos no hacen que los contenidos sean atractivos. Para destacar en este enorme flujo de información, lo primero es conocer las reglas del juego.

Un reto importante que aún hoy tienen lo políticos y los gobernantes es aprender un uso correcto de las redes sociales y la adaptación a su lenguaje. Todavía la comunicación digital de la mayoría de los dirigentes políticos tiene pretensiones publicitarias; se habla mucho, se escucha poco y no se interactúa nada. Es decir, la comunicación digital sigue funcionando como un canal unidireccional donde predomina la autopromoción. En opinión del profesor Mario Riorda, “no existe correspondencia entre lo que la ciudadanía exige y lo que la política devuelve en las redes sociales, sino un peligroso desacople”.

Ibai Llanos es uno de los más destacados representantes de esa manera de comunicar. Ibai Llanos es uno de los más destacados representantes de esa manera de comunicar.

Ibai Llanos es uno de los más destacados representantes de esa manera de comunicar.

Las redes sociales se han convertido en un espacio imprescindible para la política, pero, a juicio de los expertos, hay que seguir mejorando el uso. En una entrevista publicada por la plataforma Beers&Politics, el profesor José Luis Orihuela afirma que “los partidos políticos españoles están utilizando las redes sociales para intercambiar consignas. No están hablando entre ellos, ni con los periodistas, ni con los ciudadanos. Hay terror a la conversación porque hay muy poco pensamiento propio y demasiado argumentario táctico”.

Si bien la red no tiene la capacidad de desplazar el voto, el también experto Gianluca Giansante afirma que puede hacer mucho más: desplazar las personas, creando una relación de confianza y duradera.

www.charotoscano.com

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