Huelva de ayer a hoy

De Villa San Carlos al colegio Funcadia

  • Un siglo después de una idea. En 1918 Carlos Díaz y Franco de Llanos redacta su testamento en el que deja plasmado el deseo de convertir su finca en un centro educativo

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¿Qué ha sido de aquellas esbeltas palmeras y de aquellos árboles exuberantes que poblaban el jardín de Villa San Carlos? Es lo que se preguntaba Antonio Rebollo a primeros de enero de 1955, en el periódico Odiel.

Respondía él mismo señalando que los onubenses viejos conocían el jardín que con tan fino capricho cuidaba aquel “ilustre prócer” Carlos Díaz y Franco de LLanos. “Si los árboles han desaparecido, no ha sido obra de ningún vandalismo: el jardín y el hotel cedidos por su dueño, han tenido que renunciar a su antigua línea estética para adquirir otra más práctica, no exenta tampoco de belleza. Aquel chalet, con sus jardines y huerta, emplazado en la Alameda Sundheim, es hoy una escuela y sus exigencias son otras”.

Sí, aquel chalet que se situaba en la ciudad jardín de la Alameda Sundheim fue una donación de Carlos Díaz y Franco de Llanos y de su esposa, Concepción Montes del Castillo, para la creación de un centro docente.

El patronato que puso en marcha el proyecto de los benefactores en 1944, encomendó la dirección de la obra a la Compañía de Jesús, que hoy se mantiene en ello. Se convertía la antigua casa en una escuela, para ofrecer formación elemental a los chavales de Huelva. En los años iniciales se impartía la Enseñanza Primaria con un total de 270 alumnos. Era el Colegio Madre de Dios.

Sin embargo, aquel proyecto incipiente dará un gran vuelco con la presencia del padre Laraña, que es quien introduce la formación profesional, se preguntaba qué harían sus alumnos al terminar la Educación Primaria sin un oficio. Así que se preocupó de ello y llenó de profesionales los talleres de la provincia y más tarde del Polo Industrial. Era su vanguardia obrera, que mantenía un estrecho vínculo con la escuela y la formación en las escuelas nocturnas. Así nacieron los Estudios Politécnicos Madre de Dios.

Aquel año de 1955 se anunciaba un nuevo impulso, estaban a punto de inaugurarse los nuevos talleres para las enseñanzas de mecánica, carpintería y electricidad. Se inauguraba también un campo de fútbol, que fue siempre centro del deporte local. No menos importante fue al año siguiente el nuevo grupo escolar, aunque para ello se perdiera la casa de los benefactores. Aquel proyecto es hoy un importante colegio, el FUNCADIA;sin embargo, no se debería perder en una siglas el origen de este proyecto, para que cada generación que pase por nuestro colegio sepa siempre de donde venimos.

La casa de Carlos Díaz y Franco de Llanos y Concepción Montes era especial. Una vivienda hotel de dos plantas, bastante amplia, con un jardín delantero a la carretera de Sevilla y una magnífica y amplia huerta en la trasera, que llegaba hasta la misma ladera de los cabezos. La hacía idónea en esta ciudad jardín que comenzaba aquí mismo, en El Punto, junto a la Casa Colón.

Aquellas escuelas que se iniciaron en la misma casa de los benefactores, fue creciendo con un nuevo grupo escolar, más tarde ampliado. Al Centro de Formaciónprofesional se le proporcionó un gran edificio, junto a los talleres. con los mejores recursos educativos. Incluso en 2004 se crea un nuevo edificio en lo que eran las pistas de baloncesto. Hoy siguen regentándolo la Compañía de Jesús a través de la SAFA

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