Huelva

Coronavirus Huelva: El SAS apostará por las teleconsultas tras la experiencia de la Covid-19

  • Salud indica que su uso era desconocido en Atención Primaria y que tiene futuro por su eficiencia

Trasiego de usuarios ayer en el Juan Ramón Jiménez. Trasiego de usuarios ayer en el Juan Ramón Jiménez.

Trasiego de usuarios ayer en el Juan Ramón Jiménez. / Domínguez (huelva)

Las consultas telefónicas o por vía telemática han llegado para quedarse. Al menos así se desprende de los protocolos que desde la Consejería de Salud se han derivado a los centros de salud con el nombre de Plan Funcional para la Normalización del Trabajo en la Actividad Asistencial y que ha tenido su traslación a la Atención Primaria onubense, a través del Plan de Desescalada del Distrito Huelva-Costa y Condado-Campiña.

En el primero de los protocolos se reconoce que “debido al confinamiento producido por la pandemia del Covid 19, se han potenciado las consultas telefónicas y las visitas domiciliarias y se han podido resolver problemas clínicos de consulta sin necesidad de presencialidad”. Tal es así que añade que “ sin un profundo conocimiento de los pacientes, no hubiese sido posible la gestión telemática y la contención en domicilio que se está realizando desde Atención Primaria, disminuyendo de forma considerable la presión sobre los hospitales. En este sentido, el modelo se ha revelado útil y por tanto, no debemos renunciar a su esencia, además de poner en valor las actividades presenciales, fomentando esta relación de conocimiento profesional-paciente”.

Los 23 centros de salud de la provincia a los que hay que añadir los consultorios, asumen el proceso de desescalada que de alguna manera, coincide con las distintas fases marcadas por el Gobierno central y que tienen un cierto reflejo en la asistencia sanitaria.

Desde la Delegación Territorial de Salud se explicó que “los planes de desescalada y normalización de la asistencia en el SAS contemplan la recuperación paulatina en los centros de salud, de aquellos programas que, por su condición de demorables, quedaron paralizados a raíz de la declaración del estado de alarma y el confinamiento de la población”.

Con ello, y si bien se seguirá fomentando la resolución por vía telefónica u otros medios telemáticos de todas aquellas consultas y actos sanitarios que se puedan atender de esta forma, el objetivo del SAS es ir reanudando las actividades que requieren presencia física de la ciudadanía, extremando en todo momento las medidas de protección de usuarios y profesionales.

Asimismo, los centros de Atención Primaria van a seguir manteniendo un doble circuito asistencial Covid y no Covid, de manera que “se siga garantizando la asistencia tanto a los pacientes infectados o con sospecha como al resto de la ciudadanía que demande otro tipo de asistencia”.

La normalización de la actividad no se realiza al mismo ritmo en todos los centros de salud. De este modo, desde la Delegación Territorial de Salud se insiste en que a partir de esta semana se procederá a la recuperación “paulatina de la actividad presencial de aquellos programas que no se puedan atender vía telemática y se procederá al mantenimiento de ese doble circuito Covid y no Covid en todos los centros asistenciales”.

Según lo consultado por este periódico, la presión presencial en los centros de salud se mantiene en términos más que asumibles con lo que persiste la dinámica vivida durante las semanas más duras de la cuarentena. También es cierto que principalmente entre la gente de más edad, sigue manteniéndose un sector de personas que han cogido miedo a salir a la calle y permanecen en la mayor medida de lo posible, recluidas en sus hogares lo que asimismo, ha podido hacer de efecto disuasorio a la hora de acercarse a los centros asistenciales.

La crisis que ha generado la pandemia va a servir de alguna manera, de catalizador de lo que pueda ser a partir de ahora la Atención Primaria. Parece que tiene los días contados el concepto de centro de salud como centro social. Muestra de ello es la intención de que aquellas personas que han de acudir a las consultas presenciales tendrán un control de llegada de manera que no se acumulen los usuarios a las puertas de las consultas, así como el distanciamiento en los horarios entre estas para impedirlo.

Lo que sí esta claro es que las consultas telefónicas se van a mantener y tendrán una duración entre 5 y 7 minutos y son tanto para el médico de familia como para la enfermera. Lo que las consultas telefónicas cubren son los siguientes aspectos: Dudas terapéuticas de baja complejidad, problemas agudos o crónicos menores que no precisen de exploración, solicitud analítica de revisión y notificación de resultados de pruebas, renovación de recetas de tratamientos crónicos que precisen modificación, informes de salud, partes de bajas, interconsulta con especialistas hospitalarios y finalmente, seguimiento de las residencias de mayores.

El aspecto de asistencia a distancia no se queda solo en la vía telefónica, sino en el desarrollo de las tecnologías de la información (TIC). De este modo,el protocolo habla de que la normalización del uso de las TIC como soporte para la atención se realizará teniendo en cuenta, la participación de los pacientes en interacción con los profesionales a través de tele-videoconsulta.  La conclusión de la Consejería de Salud es clarificadora: el teletrabajo es una modalidad de uso de las TIC desconocida en Atención Primaria “que se ha iniciado y que tiene futuro por su eficiencia”.

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