Huelva

Reyes Magos en la gripe del 18: Campaña de juguetes para los niños

  • Muchos son los daños que provoca una situación de pandemia, y es la solidaridad de los onubenses la que entonces como ahora pretende que los niños no pierdan su sonrisa

Unos niños en un carrito con su caballo de cartón. Unos niños en un carrito con su caballo de cartón.

Unos niños en un carrito con su caballo de cartón. / Archivo Sugrañes

Los datos habían sido escalofriantes, en Huelva los muertos diarios en la segunda ola habían llegado a más de treinta diarios. El mes de octubre de 1918 resultó un desconsuelo, es cuando nuestra provincia sufre intensamente la epidemia de Gripe que ya se había sentido en primavera en otras ciudades como Madrid y Barcelona.

La ciudad se iba reponiendo con la llegada de las fiestas navideñas, incluso la prensa local habla de los especiales escaparates, adornos y todos los dulces para degustar en esos días.

Se hacía necesario buscar respirar ante tanto dolor, buscar bocanadas de aire. La ciudad se prestaba a ello, a vivir las fiesta de la Navidad.

Sin embargo, en aquella Huelva de tantas necesidades, se sentía muy castigada por los estragos de la epidemia socorrida por campañas de caridad, cuando lo mejor que se podía recetar era un caldo que se daba gratuito en aquella ciudad de tantas necesidades.

Con este panorama desalentador se pensaba también en los más vulnerables, en nuestros niños, aquellos que jugaban con pantalones cortos en calles y plazas de tierra. Se resbalaban por los cabezos y jugaban al escondite, al pincho, a la rueda, al aro o a columpiarse en una cuerda amarrada entre dos árboles. Ellos también tenían muy cerca una Fiesta de Reyes en la que difícil sería que alguien pudiera comprarle algún juguete.

Salieron voces que en ese momento de la epidemia de gripe se fijaron en los niños onubenses y se promovió una campaña de ‘Juguetes para los niños pobres’. Ese era uno de los epígrafes del habitual artículo de opinión que bajo el nombre de ‘Alfilerazos’ el Doctor Onuba espabilaba las mañanas cuando el lector acudía a las páginas del periódico La Provincia de Huelva.

Tienda de juguetes Novelty junto al Comercial. Tienda de juguetes Novelty junto al Comercial.

Tienda de juguetes Novelty junto al Comercial. / Archivo Sugrañes

Así lo hizo el día de Navidad de 1918 cuando proponía una atención especial para los niños, que eran quienes tenían que mantener su sonrisa en estos días tan complicados de la epidemia de la gripe. El Doctor Onuba, José Pablo Vázquez, estaba muy al tanto de los estragos de la epidemia por su condición de médico, además de presidir la Asociación de la Prensa de Huelva, así era fácil en él estas reflexiones:“Rara será la entidad del mundo que no tenga un recuerdo para los niños pobres en el día de los Reyes Magos, únicas testas coronadas que no desaparecerán, pues sus presentes no representan el insulto del poderoso”.

Y miraba a la Junta de Damas Caritativas que había promovido otras campañas de ayuda a los más desfavorecidos en los momentos más difíciles de la epidemia, como en anteriores colectas benéficas. Ellas, “merecedoras de la gratitud inmensa de la ciudad por el desprendimiento que han demostrado, y ganado seguramente un rinconcito en el cielo por las muchas lágrimas de gratitud que he visto correr en las mejillas de los socorridos”, son en las que fija su comentario para esta campaña: “deberían cargar con la nueva ‘cruz’, auxiliadas, como es natural, todo Huelva”.

Se ponía en marcha una nueva empresa social en sus manos: “Almas caritativas, un juguete para un niño traído por regia estirpe, representa sueños hermosos que sólo podemos comprender los que tenemos la dicha de ser padres”.

El Doctor Onuba estaba convencido de los “aldabonazos” que darían las damas y que la sordera no sería la contestación.

La situación hoy nos vuelve a mostrar un nuevo paralelismo en la similitud de aquella gripe de 1918 y la pandemia de la Covid-19, con la diferencia de un siglo. A pesar de los avances en tantos campos el virus ha vuelto a colarse entre nosotros, llevándose muchas vidas y ahora es la lucha para que no arrase con la sonrisa de los niños. Hay campañas abiertas de juguetes que ya venían haciendo diferentes colectivos en nuestra ciudad en años anteriores y que ahora por las consecuencias que está provocando la epidemia, en cuanto a afectar al sector social en lo económico, se refuerzan estas campañas de diferentes entidades, ONGs y hermandades de nuestra ciudad. Todo sea por mantener la sonrisa de los niños en este día tan especial como es el de los Reyes Magos.

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