José Tomás Fernández/ Los Ángeles

“Falta el cliente directo pero hay más pedidos”

  • El gerente de Los Ángeles Alimentación, de Huelva, señala que los productos de primera necesidad son los más demandados durante el estado de alarma, así como la cerveza y el vino

José Tomás Fernández, gerente de Los Ángeles Alimentación.

José Tomás Fernández, gerente de Los Ángeles Alimentación. / Alberto Domínguez (Huelva)

Los Ángeles, al igual que el resto de establecimientos de alimentación, se ha tenido que adaptar a la nueva situación y adoptar las medidas establecidas con el decreto del estado de alarma.

Su gerente, José Tomás Fernández, que lleva más de 30 años trabajando en esta empresa familiar, señala que el estado de alarma ha conllevado “cambios” en la tienda, sobre todo aquellos relacionados con la protección de los empleados y con la atención al cliente. “Se nos caracteriza por la cercanía al cliente, pero ahora hay que hacerlo respetando las medidas establecidas con el estado de alarma”.

Los trabajadores llevan una pantalla protectora facial, guantes “y el que quiere ponerse además la mascarilla se la pone también”. Fernández lamenta la escasez de mascarillas y guantes. Indica que además se mantiene una separación entre los empleados y los clientes y destaca que estos respetan las medidas de seguridad. “Están muy concienciados, eso lo hemos notado. Mantienen los dos metros de distancia entre unos y otros”.

Explica que los clientes ponen los artículos que van adquirir en el mostrador, se pasan por caja y se colocan en una superficie y los recogen.

Fernández resalta que no hay gran afluencia de personas en la tienda pero sí hay muchos pedidos. “Nos hacen pedidos para llevar a domicilio, se han incrementado mucho, falta el cliente directo pero hay muchos pedidos a lo largo del día, que se realizan por teléfono, whatsapp y por nuestra página web. No paramos”.

Han reducido el horario de apertura, la tienda sólo abre en horario matinal, de nueve y media de la mañana a tres de la tarde.

El gerente señala que abrieron el establecimiento por la tarde los dos primeros días, tras decretarse el estado de alarma el 14 de marzo, y “era mirarnos unos a otros porque no había nadie en la calle”, ante lo cual decidieron alargar una hora el horario de mañana -anteriormente permanecía abierto hasta las dos- “y así nos quitamos de ir por la tarde. La gente se ha acostumbrado a hacer la compra por la mañana y quedarse por la tarde en casa, le resulta más cómodo”. A la tienda “van clientes de siempre y muchos nuevos”.

No obstante, apunta que ahora casi trabajan lo mismo abriendo sólo por la mañana. “Las horas que estamos trabajando se nos pasan volando porque no paramos”.

Lo que más demandan los clientes “son productos de primera necesidad, tipo arroz, garbanzos, lentejas, harina y muchos productos de charcutería y hemos notado que se demanda mucho más la cerveza y el vino”.

Fernández comenta que el volumen de negocio ha podido bajar entre un 10 ó 15%, “pero somos de los afortunados, seguimos al pie del negocio, estamos ahí, los pedidos a domicilio han suplido un poco la falta de afluencia de clientes”.

Incide en que hay clientes “que tienen muchísimo miedo, no salen de casa para nada, hay un cambio sustancial y hay que estar con todos, con los que no salen de sus casas y hay que llevarles los pedidos, y con los que acuden a la tienda, estos salen protegidos”.

Subraya que por el momento no han tenido problemas de abastecimiento, “tenemos de todo, lo único que falta es el alcohol, los guantes y la levadura”, a lo que añade que “estuve una semana sin harina, pero ya hay, la levadura no hay forma de encontrarla”.

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