IFAPALa investigación que apunta hacia la especialización

El centro Agua del Pino abrió sus puertas en 1985 y hoy es referente en el avance de la actividad acuícola

Dos investigadores del Infapa trabajando en los laboratorios del centro Agua del Pino de El Rompido.
Dos investigadores del Infapa trabajando en los laboratorios del centro Agua del Pino de El Rompido. / Reportaje Gráfico: Jordi Landero
Jordi Landero

09 de enero 2018 - 02:07

Cartaya/Más de tres décadas de trabajo, y aproximadamente un centenar de proyectos, avalan la labor científica que el Centro Ifapa Agua del Pino de El Rompido (Cartaya) viene desarrollando desde su puesta en marcha en el año 1985 en pro de un mejor y mayor conocimiento de los recursos pesqueros y del desarrollo de la actividad acuícola en el litoral suratlántico.

El centro de investigación empezó oficialmente a funcionar hace ahora 32 años como entidad asociada al Plan de Explotación Marisquera del Litoral Suratlántico (Pemares), de ahí que muchos ciudadanos sigan identificándolo por ese nombre. Dos años después se instaló en el mismo la nave de cultivo de especies marinas, que supuso un importante punto de inflexión en el desarrollo de la principal filosofía con la que nació: la investigación aplicada con el principal objetivo de atender las demandas sociales y del sector empresarial en dichas materias.

Durante 32 años se ha mantenido la base de trabajo: el hallazgo de nuevas especies

Posteriormente, tras la creación en el año 2003 por parte de la Junta de Andalucía, del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa), Agua del Pino se integró plenamente en su estructura como centro de investigación y transferencia de tecnología y conocimiento, por lo que su filosofía inicial no se vio alterada.

Así lo detalla a Huelva Información su directora, María Luisa Cordero, quien está al frente del centro desde ese momento, y quien aclara que al margen de los numerosos proyectos de investigación llevados a cabo directamente por el centro, o de aquellos otros muchos en los que éste ha participado, cuyos objetivos se han centrado en la puesta a punto y optimización de tecnologías de cultivo de especies marinas, actualmente se trabaja en proyectos cada vez más especializados en temas muy concretos, sobre todo relacionados con patologías y mejora del bienestar animal.

Según María Luisa Cordero, "sin que se hayan visto alterados la filosofía y objetivos del centro, el trabajo ha ido evolucionando con el paso de los años desde la investigación de nuevas especies acuícolas -lo cual nunca se ha abandonado ni se abandonará- al desarrollo de proyectos cada vez más especializados, sobre todo centrados en patologías y bienestar animal".

Para ello, el centro ha realizado desde sus orígenes una "importante apuesta" por la formación de los investigadores que desarrollan su labor en el centro, lo cual "lleva a contar con personal muy bien formado, con mucha experiencia y con un altísimo grado de especialización".

La labor investigadora de Agua del Pino está asentada, desde el principio, en dos patas fundamentales: la acuicultura y los recursos pesqueros, siempre teniendo como marco de actuación el litoral suratlántico.

En materia de acuicultura los trabajos se centran fundamentalmente en la investigación y estudio de los procesos fisiológicos tanto en moluscos como en peces, asuntos de "vital importancia", según remarca su directora, para el "conocimiento de las respuestas del organismo en condiciones diferentes a las del medio natural".

Las principales especies con las que Agua del Pino ha trabajado durante todos estos años en materia de nuevas tecnologías de cultivo y optimización de éstos han sido en cuanto a moluscos bivalvos, almeja japonesa, coquina, mejillón, longuerón, concha fina, chirla, ostra, ostión y, sobre todo, almeja fina, esta última la especie con mayor interés comercial en la zona.

En cuanto a los peces, la labor investigadora del centro ha girado en torno a especies como lenguado, dorada, lubina, corvina, lisa y, en especial, acedía y parracho, estas dos últimas igualmente por su alto interés comercial en la zona del litoral suratlántico, y porque "hemos sido pioneros en la puesta a punto de la tecnología de cultivo integral de ambas" apunta María Luisa Cordero.

Finalmente, en cuanto a crustáceos, el centro ha trabajado sobre todo con langostino y centollo.

Los moluscos cefalópodos, sobre todo el pulpo y el choco, también han centrado buena parte de la labor investigadora de Agua del Pino; así como también ha trabajado con numerosas especies de microalgas y macroalgas, tanto como cultivo auxiliar como para otros usos.

Con respecto al estudio de los recursos pesqueros de la zona, el centro ha realizado numerosos trabajos de campo y científico destinados fundamentalmente a tener un mayor conocimiento de los recursos existentes en nuestro litoral, así como a saber más sobre su evolución y caracterización en el medio natural. Dentro de este campo, el centro se ha ido especializando en el estado de las características hidrodinámicas de las aguas costeras y su relación con el ciclo biológico de determinadas especies autóctonas, así como con la actividad pesquera y marisquera en el litoral onubense.

Ya desde un punto de vista más transversal, otra de las principales actividades del centro ha sido la formación especializada y dirigida al sector acuícola, acogiendo estudiantes en prácticas tanto de Formación Profesional como universitarios de grados y master. Como fruto de ello se han elaborado en el centro un total de doce tesis doctorales. Solo por poner un ejemplo, según añade Cordero, entre este año y el próximo se están impartiendo en el centro dos cursos especializados y dirigidos básicamente al sector empresarial: uno sobre recuperación de poblaciones naturales de moluscos bivalvos, y otro sobre diagnóstico rápido de enfermedades en especies acuícolas. Además, el centro participa en programas de formación de becarios predoctorales y de incorporación de doctores.

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