Huelva

El pulso de Huelva ante el coronavirus se toma en los mercados de abastos

  • El Mercado del Carmen mantiene sus puertas abiertas para abastecer a la ciudadanía durante el estado de alarma

  • Los ingresos caen después de un pico de ventas en la pasada semana

Ambiente en el Mercado del Carmen durante estos días. Ambiente en el Mercado del Carmen durante estos días.

Ambiente en el Mercado del Carmen durante estos días. / Alberto Domínguez

Es casi indescriptible el daño económico y visual que ha hecho la crisis del coronavirus sobre los mercados de abastos. En la capital, el del Carmen, parece que ha perdido la alegría, aunque la sonrisa no desaparece de la cara de los valientes trabajadores que abastecen a la sociedad mientras se exponen en esta batalla contra el enemigo invisible. No ha desaparecido el abanico multicolor que se dibuja en cada uno de los puestos pero sí lo ha hecho la gente que se agolpa alrededor para impregnarse de todo ese olor que emana vida.

El Covid-19 ha vaciado los pasillos gastronómicos dejando apenas un puñado de onubenses que se acercan para alimentar a sus familias. Este es el aspecto del Mercado del Carmen durante estos días. Una contraposición clara con el viernes y sábado pasado, cuando los picos de ventas aumentaron de forma considerable ya que los onubenses hicieron acopio de comida en sus cocinas, según cuentan a este periódico algunos de los vendedores del espacio.

Ahora, los clientes y las ventas han caído, y cada día tienen que aventurar qué ingresos van a manejar. Este descenso de ventas ha propiciado que muchos vendedores adquieran menor cantidad de alimentos, algo lógico para los momentos de incertidumbre que se viven. Pero eso sí, los puestos siempre se adaptan a las circunstancias. Esto ocurre por ejemplo en el puesto de chacina de Emilio Toscano El Rubio, a donde los clientes llaman por teléfono “para hacer los encargos y vienen a por ellos o yo mismo se los llevo”. Allí los precios se mantienen en comparación con otra semana aunque “la clientela ha bajado bastante”, reconocen desde el puesto. Donde sí han aumentado los precios ha sido en las verduras, entorno a un 30%, tal y como señalan desde el puesto Hermanos Cruzado La boutique de la lechuga. Como ejemplo, los tomates ha aumentado su coste desde 1,80 euros el kilo a los 2,60 euros; mientras que el pimiento para freír había pasado desde 2,20 euros el kilo a los 3,20. Pero lo cierto es que “el sábado hubo mucha venta y ahora la gente está en casa y tiene suministro”.

De igual forma opinan desde la carnicería Remisan, donde los precios más o menos se han mantenido y ya durante esta semana “hemos ido comprando” conforme varíen las ventas. “Nos adaptamos a las circunstancias”. Las pescaderías han tenido que sumar el plus del temporal de días atrás a la crisis del coronavirus. Por lo que, además de reducir sus ventas a nivel general, se ha podido coger menos pescado durante estos días. Aunque los precios también se mantienen cada día tienen que aventurar qué ventas van a lograr, según comentan desde el puesto de Plácido mariscos y pescados.

Sin duda alguna, los mercados de abastos sirven para tomarle el pulso a la ciudad y ahora se muestran los daños colaterales que el coronavirus está provocando en Huelva. Mientras, seguirán todos esos profesionales al pie del cañón para abastecer a una sociedad confinada.

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