Hostelería Huelva | Valoración de las nuevas medidas Sobrevivir a los “obstáculos”

  • Los hosteleros se quejan de las restricciones que llegan sin “ayudas” del Gobierno

  • Los restaurantes y los bares ven “muy difícil” que el cliente cene a las 20:00

Ambiente en las terrazas de Huelva. Ambiente en las terrazas de Huelva.

Ambiente en las terrazas de Huelva. / Alberto Domínguez

“Nunca un sector ha estado tan castigado en España como ahora la hostelería”. Son palabras del presidente de la Asociación Provincial de Hostelería de Huelva, perteneciente al Círculo Empresarial de Turismo, Antonio Ramón Macías, al hilo de las nuevas restricciones que se han tomado en Andalucía a causa de la evolución de la pandemia del coronavirus. Dependiendo del nivel de riesgo de cada municipio las medidas tienen un grado de restricción al objeto de hacer frente al continuo aumento de contagios de Covid-19. Por ejemplo, en la capital los bares y restaurantes deben limitar su aforo al 50% en el interior, permitiendo el 100% en el exterior y terrazas.

El discurso del sector es claramente de denuncia ya que aseguran que “está demostrado” que la hostelería acapara un bajo porcentaje de trabajadores que se han dado de baja laboral a causa de confirmar la enfermedad. Y mientras tanto “poco a poco nos están matando”, señaló Macías a Huelva Información haciendo referencia a un sector al que “vienen todos los palos”. Tanto es así que “no nos echa cuenta nadie, ni el Gobierno ni la Junta y seguimos igual”. Para el presidente de la Asociación de la Hostelería de Huelva los nuevos aforos en los establecimientos es “otro nuevo obstáculo”.

El cierre de bares y restaurantes a las 22:30, con motivo de dar tiempo a los clientes a llegar a sus hogares antes de que comience el toque de queda (23:00) ha provocado que se lancen campaña de concienciación a la ciudadanía para intentar que se cambie el hábito de cena y se adelante a las 20:00. Aun así, “sabemos que es muy difícil” ya que “la idiosincracia de la gente de Andalucía no es cenar a las 20:00. Eso es un estilo de vida y va a ser difícil acostumbrar a la gente, nos va a costar tiempo”, reconoció Antonio Ramón Macías. De la misma opinión es el presidente de la Asociación Provincial de Bares Restaurantes y Cafeterías de Huelva (Bareca), perteneciente a la Federación Onubense de Empresarios, Rafael Acevedo. Que la cena se adelante a las 20:00 “es muy difícil cambiarlo en Huelva”. Una medida es reinventarse, algo que poco a poco los bares de la capital están haciendo de tal modo que no cierran durante todo el día. “Y mantienen la cocina abierta”, con tal de aprovecha el máximo tiempo posible.

Aun así, Rafael Acevedo denuncia que “no hay derecho a lo que estamos padeciendo y a lo que nos estamos enfrentando. Ya nos duele la boca de decir que el virus no está en la restauración. Y encima nos suben los impuestos y el autónomo”. Asimismo criticó que en otros espacios de la ciudad no “hay limitación de aforo” cuando el hostelería sí. “Somos el sector más castigado, el más afectado. Y como no le pongan remedio no sé dónde vamos a llegar. El sector está muy cabreado”. Entre las reivindicaciones, el presidente de Bareca reclamó “un plan de rescate ya”. Además que el Gobierno “nos debe quitar gastos en vez de añadirlos”. Por su parte, Antonio Ramón Macías, lo que pide el sector son “ayudas”. Y que hasta ahora “nunca se las hemos pedido a nadie, no como otros sectores”. En esta línea, puso como idea lo que ha ocurrido en Alemania, que a pesar de que han cerrado los bares, “se les da un 75% de la restauración del año anterior del mismo mes”. Y aquí “nos obligan a estar abiertos”. “Las piedras que nos están poniendo en el camino son cada vez más grandes”.

El céntrico bar Coma Tapas&Punto definió como “una muerte lenta” lo que está pasando con el sector en estos momentos. Desde el establecimiento no entienden que el toque de queda no se haya alargado hasta las 00:00 y que por otro lado no tengan ayuda alguna. Aun así, “si la gente se conciencia a venir a las 20:00 a cenar, la hostelería podría seguir funcionando. Pero entiendo que los clientes no quieran cenar a esa hora”. Sobre la reducción del aforo el establecimiento no le da una importancia prioritaria. “Ojalá llenara la terraza porque si la gente saliera...”.

La única manera de seguir sobreviviendo ha sido la de reinventarse. Así, si antes el bar se abría a las 12:30, ahora se levanta la persiana a las 06:00. Y si antes la cocina cerraba después de comer, al igual que el bar, ahora se mantiene todo el tiempo abierta. “Si no, ¿qué haces?. Si no, nos matan”.

Por su parte, desde el también céntrico establecimiento La Estrella, valoraron a este periódico de manera “muy negativa” las nuevas medidas con respecto a la hostelería porque “tenemos una presión tremenda y no tenemos ninguna reducción fiscal”. Son “más obstáculos y cero ayudas”, resumieron. La medida del cierre adelantado provoca que “nada más que haya un turno de comida”, y que demás se alarga puesto como “la gente no está por la labor de cenar a las 20:00, vienen antes pero hasta las 21:00 no empiezan a cenar”. Como manera de reinventarse el bar La Estrella aumentó su horario durante el día e intenta alargar el almuerzo con copas, “para amortizar la tarde”.

El sector mira con incertidumbre el futuro. “Las medidas cambian cada dos por tres”, apuntaron. Mientras tanto siguen con sus reivindicaciones.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios