Huelva

Por tierra, mar y aire

  • Hasta 3.000 integrantes del Ejército español realizan durante esta semana el ejercicio de protección aeroespacial Eagle Eye 20-03

Los oficiales presentes en la presentación del ejercicio Eagle Eye 20-03. Los oficiales presentes en la presentación del ejercicio Eagle Eye 20-03.

Los oficiales presentes en la presentación del ejercicio Eagle Eye 20-03. / Rafa del Barrio (Huelva)

El cielo de Huelva está protegido. Efectivos de tierra, mar y aire del ejército español velan por él las 24 horas, los 7 días de la semana y los 365 días del año. Para ello, diferentes divisiones pertenecientes a las Fuerzas Armadas ralizan labores de entrenamiento en la provincia de Huelva. Un despliegue de un total de 3.000 integrantes preparados para la defensa antiaérea pertenecientes tanto a la Armada como al Ejército de tierra y al de aire asignados al Mando Operativo Aeroespacial (MOA). 

La Fragata F-105 Cristóbal Colón atracada en el Muelle Sur del Puerto Exterior de la ciudad de Huelva, fue el escenario escogido para la presentación de las maniobras de las Fuerzas Armadas, un ejercicio de entrenamiento denominado Eagle Eye 20-03.

El ejercicio Eagle Eye 20-03 que se realizará en la Bahía de Huelva hasta el 25 de septiembre consiste en una actividad formativa para el entrenamiento de las distintas unidades involucradas en la defensa aeroespacial del territorio de soberanía. De esta manera, el teniente general César Miguel Simón ha aclarado que dispositivos como este “están registrados permanentemente” para la defensa del espacio aeroespacial español, pero que su activación “ha sido puntual” para el desarrollo de estas tareas de entrenamiento. El ejercicio consistirá en una serie de vuelos externos que obliguen a ejecutar misiones aéreas defensivas que integren a los tres cuerpos.

Además, Simón ha aclarado en que consiste la defensa del espacio aeroespacial de nuestro país. En líneas generales, es el control constante de todo lo que entra y sale en el espacio aeroespacial del territorio soberano español, tanto de aviones de pasajeros como militares o comerciales. Una vigilancia que se lleva a cabo mediante los radares de reconocimiento.

Como ha explicado el teniente general Simón, si en el supuesto de un “suceso anómalo” como que cualquier tipo de aeronave que no estuviera ya identificada, ya que el Ejército dispone de los itinerarios de todos los aviones que sobrevuelan el espacio aéreo, y además, no contestara a las llamadas por parte de las unidades de vigilancia, se mandaría a un avión de reconocimiento que trataría de identificar a la aeronave y entrarían en funcionamiento todos los procesos de defensa establecidos. Ante estos supuestos, Simón ha afirmado que suceden “bastante más de las que deberían” y por eso trabajan para evitarlas, en concreto, el comandante en jefe Jesús Salazar afirma que suceden cada tres días, muchas veces por “temas de narcotráfico” o “por aviones que vuelan sin comunicaciones” y que al contactar con ellos, no ofrecen respuesta.

El acto contó con la presencia del teniente general Jefe del Mando Aéreo de Combate César Miguel Simón, el general y segundo comandante del Mando de Operaciones del Estado Mayor Francisco Braco, el teniente coronel jefe del Grupo de Misiles Mistral Antonio Miró, el capitán de la fragata Juan Bautista Payá y el comandante en jefe del Ejército del aire Jesús Salazar. En la rueda de prensa se ha explicado las acciones que se llevarán a cabo en la realización del ejercicio, en qué consisten este tipo de actividades y la función de cada una de las divisiones en este dispositivo. 

Normalmente, actividades de estas características vienen de la mano de unas jornadas de puertas abiertas para que el ciudadano de a pie pueda contemplar las labores del Ejército que siempre quedan tan lejanas, pero en la situación de pandemia que atraviesa el país las Fuerzas Armadas han considerado suspender acciones de este tipo.

Donde la seguridad cobra un valor esencial

Para llegar hasta la presentación, en el acceso al Muelle Sur, los asistentes han tenido que atravesar un control de seguridad militar para el que debían estar identificados, tanto personas como vehículos, y han contemplado a una numerosa cantidad de soldados por los que han sido escoltados hasta la Fragata F1-05 Cristóbal Colón. Asimismo, antes de acceder al buque han debido pasar un pequeño control sanitario con medidas de prevención para evitar contagios por Covid-19, como es la toma de temperatura y el uso de gel hidroalcohólico en manos y calzado.

Una vez abordo, algunos militares, periodistas, cámaras y fotógrafos, han tenido el privilegio de pasear por la popa de la embarcación para presenciar la majestuosidad de la misma, antes de la rueda de prensa que se ha desarrollado en ese mismo lugar. Una nave, la más moderna hasta ahora de las de su tipo, de dimensiones impresionantes a ojos de cualquiera que vea una de este tipo por primera vez. Tras unos minutos, ha comenzado una rueda de prensa en la que han intervenido diferentes oficiales participantes en el dispositivo y en la que se ha explicado todas las medidas para prevenir contagios por Covid-19 que el Ejército está desarrollando durante el ejercicio de entrenamiento.

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