Contenido patrocinado

Diputación fomenta el turismo cultural transfronterizo de la mano de Fortours

  • El proyecto Fortours persigue como objetivo principal la difusión y puesta en valor del patrimonio ligado a las fortificaciones defensivas existentes en la frontera entre España y Portugal, concretamente en el área del Alentejo, Algarve y oeste de Andalucía

Castillo de Niebla.

Entre los principales objetivos del proyecto figuran cuestiones como la creación de un itinerario cultural transfronterizo conformado por el conjunto de fortificaciones bajomedievales y estructurado concretamente en dos rutas: la geolocalización e implementación de nuevas tecnologías de la comunicación e información (TIC) en los recursos culturales transfronterizos, y la restauración, conservación y puesta en valor del patrimonio histórico-defensivo para su adecuación para la visita pública.

También se recoge la realización de una señalización direccional y específica del itinerario cultural y la puesta en valor del mismo a través de contenidos de difusión turístico-cultural ligados a códigos QR, la organización de visitas guiadas y el diseño de material de difusión de la arquitectura defensiva transfronteriza; mención especial merece, además, el equipamiento de centros de recepción de visitantes para atraer flujos turísticos, la organización de eventos culturales e implementación de una agenda cultural conjunta y la definición de un plan integral de comunicación para acercar el proyecto y los recursos ligados a él a la ciudadanía.

Así, las dos rutas en las que se ha centrado este proyecto son la Norte, llamada Fortificaciones Bajomedievales de la Banda Gallega -conformada por 16 castillos de la provincia de Huelva y la zona del Algarve-, y la Sur, con el nombre de Fortificaciones Señoriales de la Tierra Llana, integrada también por otros 16 castillos ubicados en estas dos mismas zonas fronterizas y también en el Bajo Alentejo portugués.

Ruta Norte: Fortificaciones Bajomediavales de la Banda Gallega

Las fortificaciones que integran la conocida historiográficamente como Banda Gallega se disponían en el límite noroccidental del Alfoz de Sevilla en la Baja Edad Media, procurando la defensa de esta demarcación del consejo hispalense frente a las incursiones procedentes del vecino reino de Portugal, así como, más al norte, de las encomiendas templarias y santiaguistas, que amenazaban la integridad territorial de ese límite septentrional del Concejo de Sevilla, al que pertenecían estos castillos.

Estas fortalezas, que antaño simbolizaron la conflictividad bélica entre las coronas de Portugal y Castilla, constituyen actualmente un patrimonio cultural común, un legado que es necesario preservar por su contribución a la forja de una identidad común en las tierras de frontera.

A continuación, los 16 castillos:

Castillo de Cumbres de San Bartolomé

Se localiza en el casco urbano y, aunque no en posición dominante, visualmente controlaba la vertiente sur de la cuenca del río Sillo y al río Múrtiga y se conectaba con el Castillo de Torres, protegiendo así la frontera del Reino de Sevilla. Su construcción es de mediados del siglo XIV.

Castillo de Santa Olalla del Cala

Esta fortaleza se eleva sobre un cerro que domina el paso de la vía de la Plata, óptimo para la guarda y defensa de un territorio de frontera desde la época andalusí hasta nuestros días. El castillo fue restaurado por la Consejería de Cultura en 2006.

Castillo de Santo IV de Cumbres Mayores

La construcción del castillo de las Cumbres, así como el de Santa Olalla, promovida por el Consejo de Sevilla, fue autorizada en virtud del Privilegio de Santo IV de Castilla en 1293. El castillo se erigió en posición dominante sobre la Ribera del Sillo, para controlar la frontera entre el Reino de Sevilla y las encomiendas de las órdenes militares del Temple y de Santiago.

Castillo de Aracena

La villa fortificada de Aracena se ubica en altura, con un amplio control del territorio y por donde discurría la vía romana que comunicaba la zona de Riotinto con Emerita. La edificación conserva dos aljibes, uno en la zona del alcázar y otro en el patio de armas.

Castillo de Cala

El castillo se construyó en un cerro que domina la Ribera del Cala, frontera entre el Reino de Sevilla y la encomienda de la Orden de Santiago. Desde su posición son visibles los castillos de Real de la Jara (Sevilla) y de Santa Olalla del Cala (Huelva), todos ellos controlando el paso de la vía de la Plata.

Torre de las Harinas de Zufre

Zufre se asienta sobre una meseta de travertinos, en posición elevada, y cuenta con un amplio control visual de la Ribera de Huelva, en el área oriental de la comarca serrana. Los restos de lienzo de muralla que llegan a la torre son de mampostería, erigiéndose la torre en fábrica de tapia de cal y arena.

Villa encastillada de Almonaster La Real

La villa encastillada de Almonaster se asienta sobre un altozano, disponiendo de un amplio control visual del entorno, acogiendo en su interior una mezquita, transformada tras su conquista cristiana en ermita bajo la advocación inicial de Santa María.

Castillo de Aroche

La fortificación de Aroche responde a un primitivo hisn andalusí construido en época almohade, para la defensa del avance portugués hacia el Algarve y el Valle del Guadalquivir, como sucedió en Moura y Serpa.

Castillo de Torres

El castillo se localiza en el término municipal de Cumbres de San Bartolomé y se ubica en un cerro, en una posición dominante sobre la Ribera del Múrtiga, un enclave estratégico de paso entre Portugal y el valle del Guadalquivir.

Castillo de Encinasola

El castillo se halla en posición que permite el control visual del valle del Múrtiga, vía de penetración de los ataques portugueses.

Castillo de Cortegana

Se localiza en la cumbre del cerro en cuyas laderas se asienta el pueblo de Cortegana. En posición dominante sobre el mismo, lo protegía con una cerca hasta época medieval, cuando su crecimiento obligó a expandirse extramuros. El castillo fue restaurado durante la década de los 70 del siglo XX.

Castillo de Beja (Portugal)

Castillo medieval erigido sobre la cimentación del castrum romano de Pax Julia. Situada en un estratégico cruce de caminos, la ciudad adquirió el nombre de Beja durante la época musulmana. El acceso a la torre del homenaje se practica a nivel del camino de ronda, al que se sube por una escalera exterior defendida con un muro y puerta. Consta de tres pisos y alcanza una altura de aproximadamente 40 metros.

Castillo de Moura (Portugal)

Se halla en el núcleo urbano, en la cumbre de un cabezo que domina la confluencia de los ríos Breñas y Lavandeira. De origen árabe, es un sistema fortificado constituido por un castillo medieval y muralla, posteriormente transformado en una fortificación moderna abaluartada. El conjunto ocupa por entero el cabezo.

Castillo de Noudar (Portugal)

La fortaleza de Noudar se sitúa entre la ribera del Múrtiga y el río Ardila, muy cerca de la frontera y a unos 14 kilómetros de Barrancos, en una posición estratégica en la cumbre de un cabezo.

Castillo de Serpa (Portugal)

Se encuentra inserto en la población con el mismo nombre, en una zona poblada desde tiempos prehistóricos. Se han hecho diversas intervenciones de reconstrucción y consolidación a partir de 1958.

Castillo de Mourao (Portugal)

El castillo de Mourao domina el que es ahora el embalse de Alqueva. Al igual que en Nougar, Sancho II (1038-1072) otorga fuero al poblado para atraer población. El castillo es original del siglo XIV, mandado a construir por Alfonso IV en 1343, de planta trapezoidal con adarve, cubos y torre.

Ruta Sur: Fortificaciones señoriales de la Tierra Llana

La conquista de Niebla por Alfonso X el Sabio en 1262 puso fin a la andadura del reino taifa iliplense, vasallo de Castilla desde la toma de la capital almohade por Fernando III, constituyéndose un vasto concejo de realengo que demarcó en origen un amplio territorio antes gestionado bajo los dominios musulmanes de al-Gharb al-Andalus.

La ruta patrimonial a la que nos referimos engloba las fortificaciones señoriales que surgieron tras la referida atomización del Concejo de Niebla, fragmentándose estas tierras en origen afectas a la autoridad regia en diversos señoríos jurisdiccionales que se corresponde con un territorio dotado de gran coherencia geográfica, asentado en la Tierra Llana onubense y los dominios del Algarbe y Baixo Alentejo portugués, dotado de una unidad histórica que permite ilustrar un pasado común y que hoy conforma un acervo cultural compartido.

Estos son los castillos:

Torre atalaya

Esta torre caminera se dispone a modo de atalaya bajomedieval -en San Bartolomé de la Torre-, sobre un promontorio que permite el control visual de la vía de comunicación que vertebra la Tierra Llana y el Andévalo. Debió de realizarse entre los siglos XIV y XV, fecha de conflictos señoriales con la corona, y de esta con el reino de Portugal. Esta construcción, de planta cuadrangular y, al menos, dos cuerpos de altura, está realizada en un tapial, con refuerzos de ladrillos tomados con morteros de cal y arena en las esquinas.

Castillo de Moguer

El castillo de Moguer se emplaza sobre la cota más elevada del casco antiguo integrado en el actual Conjunto Histórico de Moguer, controlando visualmente la desembocadura del río Tinto. El primitivo recinto, construido entre los años 30 y 40 del siglo XIV, era un amplio rectángulo disponiéndose cuatro torres en las esquinas, con un único acceso en el flanco noroeste.

Castillo de Gibraleón

Fortaleza edificada entre los siglos XIII y XIV al norte del casco urbano, sobre los cimientos de una construcción de época islámica, sobre un pequeño cabezo de tierras rojizas, controlando el paso del río Odiel. El conjunto se compone de tres partes: el sector del palacio de los duques de Béjar, situado en la zona más llana y alta; la zona oeste donde la cota desciende progresivamente; y la muralla perimetral de forma trapezoidal. Según las fuentes, originalmente contaría al menos con cuatro o incluso ocho torres.

Castillo de la Nicoba. San Juan del Puerto (Huelva)

El castillo fue posiblemente construido entre los siglos XIV y XV, en la margen de la ribera de la Nicoba, donde convergían los señoríos de Niebla, Gibraleón y Huelva, y sobre el camino histórico entre San Juan del Puerto y Gibraleón. Los cuatro lienzos de muralla, de 1,50 metros de anchura y hasta 7 metros de alzado al exterior, son de tierra local muy consistente y conservan los mechinales de ladrillo.

Castillo de Niebla

El alcázar de Niebla es una de estas fortalezas señoriales renacentistas; un alcázar cristiano de traza rectangular erigido en el s.XV por Enrique de Guzmán, Duque de Medina Sidonia y Conde de Niebla, sobre la primitiva alcazaba islámica.

Castillo de San Marcos de Sanlúcar de Guadiana

La fortaleza de San Marcos se erige sobre un promontorio a orillas del Guadiana, enfrentada a la vecina fortaleza de Alcoutim. La fortificación visible hoy día es originaria de comienzos del siglo XIV

Castillo de Palos de la Frontera

Pequeña fortaleza bajo medieval que domina la ensenada de Palos de la Frontera. Datado en el siglo XV, el acceso, hoy desaparecido, debió de ubicarse en el lienzo oriental. Pudo existir una barbacana paralela a alguno de los lienzos exteriores, totalmente perdida en la actualidad por el derrumbe del cabezo.

Castillo de Cartaya

Fue edificado entre 1417 y 1428 por don Pedro de Zúñiga, señor de Gibraleón, por la disputa sobre la explotación de una barca de paso del río Piedras, Fue usado como residencia de los Zúñiga, defensa del paso del río Piedras y emplazamiento frente a Portugal desde 1641. A finales del siglo XVIII perdió su función militar. Desde entonces ha sido cementerio, depósito de carbón y madera, plaza de toros y almacén. La única puerta de acceso al Castillo, abierta en el muro sur, es una ampliación de la original.

Cabezo de Pie Castillo. El Almendro

Parece tratarse del castillo del Castro o de Castromayor, que se construyó a raíz de las pretensiones expansionistas de D. Juan Alonso de la Cerda, señor de Gibraleón, hacía 1331. Se encuentra ubicado en un cerro estratégico que controla un vasto territorio del campo del Andévalo y en especial el Camino de la Raya hacia Portugal, que suponía una importante fuente de ingresos para la villa.

Castillo de Castro Marím (Portugal)

El castillo tardomedíeval de Castro Marín corresponde a las estructuras del Castillo Viejo, o Castillejo, y de la cerca medieval. En el año 1274, D, Alfonso III (1248-1279) ordenó construir el Castillejo y, para atraer a pobladores, otorgó fuero a la comunidad en 1277. Dionisio I de Portugal (1279-1325) mandó edificar la cerca muraría en 1279, para la defensa de la población.

Castillo de Alcoutim (Portugal)

La integración de Alcoutim en el reino de Portugal ocurrió contemporáneamente a las conquistas de Mértola y Ayamonte (años 1238/1239) por la Orden de Santiago. El castillo y la población de Alcoutim fueron fundados por Dionisio I de Portugal (1279-1325) con el objetivo de defender la línea de frontera establecida por el Tratado de Alcañices en 1297.

Castillo de Silves (Portugal)

El imponente Castillo de SiIves, inserto en la moderna trama urbana, corresponde a uno de los dos polos vertebradores de las ciudades de al-Andalus: la alcazaba y la medina. La construcción de la alcazaba, tal y como atestiguan los restos arqueológicos, se inició en los siglos Vlll-IX, en el período Omeya. Las torres albarranas son del período almohade y completaron un programa de obras defensivas para sostener los ataques portugueses.

Castillo de Paderne (Portugal)

El castillo es una pequeña fortificación rural almohade, erigida entre la segunda mitad del siglo XII y las primeras décadas del siglo XIII. Contemporáneamente, se construyeron ex-novo una aldea y !a respectiva cerca muraría que la protegía, en la cumbre del cerro que se niveló a tal fin.

Castillo de Aljezur (Portugal)

El castillo presenta planta poligonal adaptada a la elevación donde fue edificada. Tiene una única entrada, orientada a levante, defendida por una torre semicircular. En el extremo opuesto, fue edificada otra torre de planta rectangular. El espacio interior tiene la particularidad de no ser llano, estando ocupado por un afloramiento rocoso de esquistos, que se eleva a cotas superiores a las de las murallas. A Crónica da Conquista do Algarve afirma que fue, durante el reinado de Alfonso III en 1249, fue el último castillo del Algarve en ser conquistado.

Castillo de Loulé (Portugal)

El castillo ocupó, con adaptaciones, el espacio de la anterior alcazaba islámica, situada en la esquina noroeste de la ciudad. Las excavaciones arqueológicas registraron, en este espacio, testimonios de dos épocas históricas; islámicos y medieval del periodo cristiano, de la edad moderna y de períodos más recientes. Actualmente es el edificio municipal (siglo XVIII) el que, adosado a las torres y al camino de ronda, da acceso a toda la estructura. El mismo edificio integra también el museo municipal.

Castillo de Tavira (Portugal)

El castillo corresponde a la alcazaba islámica que, localizada en la cumbre de muralla urbana, dominaba la barra y el curso del Gilao. La entrada se hacía por un arco de medio punto junto a la Iglesia de Santa María. Hay una escalera reciente desde la calle de la Libertad. Al día de hoy el castillo es un pequeño jardín público, pero continúa siendo un elemento arquitectónico que destaca en el paisaje.