Entrevista a Marta Vidaurreta | 'Influencer' "Decido al 100% lo que hacer en las redes sociales”

  • Lo primero que le diría a una persona que quiere ser ‘instagramer’ es que “estudie una carrera”

  • Está terminando Química, pasa siete horas al día con el móvil y no tiene jornadas de descanso

Marta Vidaurreta.

Marta Vidaurreta. / Alberto Domínguez

Decenas de miles de personas siguen sus recomendaciones, la mayoría de moda. Chicas desde los 13 años miran de reojo cómo esta onubense se ha hecho un hueco en el mundo influencer de Instagram. Estudiante de Química, Marta Vidaurreta llega a su cita con Huelva Información para contar sus años de vida a través de las publicaciones e historias. Está en la cresta de una ola digital aunque con los pies en la tierra. Su carrera, lo primero, ya que en algún momento Instagram “explotará”.

–Tiene 168.000 seguidores en Instagram, ¿suficientes para considerar como trabajo su actividad en las redes sociales?

–La verdad que sí. Totalmente. Empecé a trabajar con colaboraciones remuneradas hará ya tres años que fue cuando empecé con la agencia que estoy hoy en día. Y la verdad que estoy muy contenta porque sin duda alguna es mi fuente de ingresos y lo que me permite vivir a día de hoy.

–¿Hay un límite de seguidores para empezar a trabajar como influencer?

–En realidad no hay ninguna cantidad de mínimo de seguidores porque puedes empezar con los 10.000. En mi caso como llevo ya bastantes años con el mundo de Instagram empecé con una cantidad mayor. Ahora mismo hay lo que se conoce como microinfluencers que son chicas que tienen una cantidad menor de seguidores pero que también hacen colaboraciones remuneradas. Pero sin duda es tener un buen representante y que de verdad tu contenido valga, que muestres cosas que le interesen a la gente.

–Publicó su primera foto en agosto de 2013, que tuvo 174 likes y las últimas superan los 2.500, ¿cómo se gestiona toda esa evolución?

–Como he dicho anteriormente, ha sido todo muy progresivo. Empecé con Instagram hace ya ocho años y creo que ha sido muy poco a poco. Empecé con una cuenta privada porque cuando empecé con Instagram lo hice como una red social más y con el fin de mostrarlo a mis familiares y amigos. Pero conforme iba teniendo más solicitudes de amistad para que fuesen mis seguidores pues me lo puse público y ahí fue cuando empecé a crecer.

–Y emocionalmente, ¿de qué manera ha cambiado su vida en estos años?

–Es cierto que hay días muy buenos y otros peores. Hay veces que el número de me gustas que tenga una publicación hace que me sienta mejor o peor. Es algo que intento controlar y educar porque me parece que es importante que sepamos que esto no es la vida real al 100%. Al final es una red social y muestras lo que quieres mostrar. Entonces intento que no me afecte del todo. Por otro lado, me ha traído muchísimas alegrías porque gracias a Instagram he conocido a chicas que a día de hoy son mis mejores amigas; he viajado mucho; tengo ahora mismo un trabajo que gracias a Dios me permite ganar un dinero para vivir. Y eso me hace feliz.

–Sentirse peor por tener menos likes es porque se juega el seguir en la brecha económica.

–Exacto. Yo creo más que nada que es por el miedo a quedarme sin este trabajo. Al menos hasta que termine mi carrera y me dedique a lo que realmente quiero dedicarme. Pero bueno sin duda es una ayuda económica enorme y que no me gustaría dejar de tenerla. Creo que por eso el agobio un poco y el miedo a no estar tanto en la ola en este mundo de influencers.

–¿Su día a día en la calle cambia?

–No, para nada. Por suerte o por desgracia vivir en Huelva, al ser una ciudad en la que más o menos nos conocemos todos, creo que la gente está acostumbrada a verme aquí de toda la vida, entonces no le parece nada raro. Es curioso porque en Madrid cuando he ido alguna vez sí que me han parado chicas.

–¿Alguien le marca unas pautas a seguir o decide al 100% lo que hacer en las redes?

–Yo lo decido al 100%. Tengo mi agencia pero siempre tengo la decisión. Es algo bueno porque al final no soy una modelo que, por ejemplo, si me dicen te tienes que poner esto te lo pones y no puedes decir nada. Yo no voy a publicar algo que no me guste, no voy a patrocinar una marca que no me guste. Voy a hacerlo todo a mi manera.

–¿Siente responsabilidad de las recomendaciones que hace a tantas miles de personas?

–Por supuesto. Siempre cuido muchísimo en saber que de verdad funciona. Sobre todo en esta época que nos ha tocado vivir que hay que tener extra cuidado para decir lo políticamente correcto y no equivocarte nunca. Entonces siempre me encargo de recomendar los productos que realmente me gusten o los restaurantes que encajen conmigo. Creo que es importante para que mi palabra valga de verdad.

Marta Vidaurreta. Marta Vidaurreta.

Marta Vidaurreta. / Alberto Domínguez

–Sus post se centran en la moda para todos los bolsillos, aunque ha promocionado algún producto. ¿Ha rechazado promocionar algunos que no le hayan resultado satisfactorios?

–Sí. Intento que sea moda para todos los públicos porque sé que me siguen desde chicas de 13 años, que entiendo que económicamente no tienen independencia, hasta chicas de mi edad, 24-25 años que ya más o menos empiezan con sus trabajos y pueden darse sus caprichos. Entonces tengo que seguir ahí un intervalo para que mi público tenga variedad y donde elegir. Respecto a rechazar trabajos recuerdo una vez con una marca de cosméticos que me proponían una colaboración pero que no eran unos cosméticos que se adecuasen a mi piel entonces dije que no.

–¿Qué opina de influencers que han promocionado productos sanitarios, como antibióticos?

–Personalmente no lo haría nunca. Yo diría que hablasen con sus médicos y farmacéuticos porque no soy nadie para recomendarlo. No deberían meterse en ese tema porque no tenemos nosotras la última palabra.

–¿Cómo se interactúa con tantos seguidores?

–Intento siempre responder. La mayoría de mensajes es para saber la marca de las prendas. Intento responder porque al final ayuda a quien quiera saberlo.

–¿Cuántas horas del día tiene el móvil en la mano?

–Horroroso. Mi tiempo de uso es de 7 horas al día. Es estar pegada como una extremidad más y eso que intento dejarlo a un lado en las comidas, en las cenas con mi familias; cuando estoy en el laboratorio tampoco lo utilizo. Pero hay muchas veces que es imposible dejarlo a un lado.

–¿Una influencer tiene días de descanso?

–(Ríe) Pues no. La verdad es que es duro pero hay muchas veces que intentas como tomarte un descanso y es que te sientes incluso mal de decir “jolín ha pasado un día sin subir una foto”, y bueno lo de no subir una historia es algo impensable.

–Irse de fin de semana y apagar el móvil nada.

–Nada, nada. Olvídate, imposible.

–¿La pandemia ha cambiado de algún modo su actividad en las redes sociales?

–Es cierto que en el momento cuarentena tuve bastante miedo porque nadie sabía cómo actuar. Las marcas cancelaron un montón de trabajos que teníamos pendientes... hubo una época en la que no sabía qué iba a pasar con mi trabajo. Pero bueno, gracias a Dios la cosa ha mejorado. Intento mostrar que intento salir lo menos posible, que mis seguidores sepan que veo a mis abuelos con mascarilla... si puedo influenciar en la blusa que se compra alguien pues también influenciar en que también hay que respetar las medidas que se dicen.

–¿Tiene alguna línea roja en Instagram?

–Hablar de mi vida privada. Que la gente que me sigue no sepa el 100% de mi vida, que al final sabe un 20%, que es bastante pero que no sepan el 100%.

–Podemos decir que es una persona pública, aunque sea digitalmente, ¿echa de menos la privacidad absoluta?

–Hay veces que sí. Decir... no un fin de semana sino una semana entera y decir hasta luego móvil. Esa es la privacidad que echo de menos. Pero tampoco tengo un millón de seguidores, es decir, no llego a ese nivel que llega a ser agobiante. Ahora mismo el nivel de popularidad que tengo, por decirlo de algún modo, es agradable.

–Imagino que para mantener a los seguidores hay que publicar post con relativa frecuencia y siempre con una sonrisa, ¿Qué pasa cuando tiene un día malo, fallece un familiar o las cosas no van como a uno le gustaría?

–Ha pasado, claro. Ese día igual no estoy tan pendiente del móvil o a lo mejor me permito no subir una foto. Incluso te diría que me atrevería a decirlo por historias para que le gente lo entienda y lo respete. Pero bueno intento saber llevarlo y separar las cosas.

Marta Vidaurreta. Marta Vidaurreta.

Marta Vidaurreta. / Alberto Domínguez

–¿Qué le dice a la gente que opina que ser influencer no es un trabajo y que además en muchos casos se incita al consumo?

–Me he acordado de una chica que fue bastante mala conmigo, que se dedicó todos los meses de cuarentena a criticar todo lo que subía. Me decía que estaba incitando al consumo. Pues a esa gente le digo, como le dije a ella en su momento que pensase en que un día una persona llegase a su trabajo y le dijese, por ejemplo con el teletrabajo, “oye qué pesada eres ¿no? deja de trabajar”, o “de vender coches, que hay personas que no pueden comprarse coches”. Esto es como un trabajo más. Mostramos una cara muy bonita porque publicamos lo que queremos publicar. Somos un escaparate más en el que puedes ver productos que te pueden interesar más o menos, pero no creo que incitemos al consumo, para nada.

–¿Y qué le dice a toda esa gente que quiere ser influencer?

–Lo primero que le digo es que estudie una carrera y que si realmente quieren ser influencer pues que empiecen a subir fotos, muestren su estilo y no se dejen llevar por nadie, que sean ellos mismos, que al final es lo que nos hace más especiales.

–Es estudiante de química, y ha dicho en una entrevista que en un futuro quiere dedicarse a ello y tener la moda y las redes como hobby, ¿qué ilusiones tiene dentro de esa profesión?

–Ahora mismo estoy haciendo las prácticas del TFG, que es la parte experimental y lo estoy haciendo de bioquímica. Mi fin era dedicarme un poco a la parte de cosméticos en el laboratorio, o bien investigación.

–¿El trabajo de instagramer tiene fecha de caducidad para todo el mundo?

–Creo que sí. Instagram al final es una red social que explotará en algún momento y hay que estar preparados. Por eso para mi lo fundamental es tener una educación y una carrera, dentro de lo posible. Lo que dure duró y yo lo estoy disfrutando todo lo que puedo hasta entonces.

–¿Utiliza las riquezas visuales de Huelva en sus post e historias?

–Por supuesto, siempre. Vivo aquí. La mayoría de paisajes que aparecen en mis fotos es Huelva, y Mazagón que es donde veraneo. Y muy orgullosa.

–Ha dicho también en entrevistas que le gustaría cambiar de ciudad, ¿qué le falta a Huelva?

–Igual un laboratorio de cosméticos para dedicarme a ello (ríe). 

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