Huelva

Emilio Fernández: "No se podía tolerar que los trabajadores soportaran la crisis del coronavirus"

  • El secretario general de CCOO en Huelva considera "lógicas" las medidas adoptadas en base a priorizar la salud de las personas.

  • Cree que "los efectos pueden ser muy negativos para la economía onubense, sobre todo para algunos sectores"

Emilio Fernández, secretario general de CCOO Huelva en su domicilio. Emilio Fernández, secretario general de CCOO Huelva en su domicilio.

Emilio Fernández, secretario general de CCOO Huelva en su domicilio. / M. G. (Huelva)

-¿Qué le parecen las medidas del Gobierno sobre la paralización de la actividad económica salvo en los sectores considerados como esenciales?

-Desde CCOO consideramos que tienen la lógica de priorizar la salud de las personas como bien fundamental, y en ese sentido hay que respaldarlas. CCOO a nivel nacional también sitúa en estos términos su posición: primero la vida y después el empleo, siendo plenamente conscientes de que esto tiene unos costes enormes en el plano socioeconómico. Hasta qué grado hay que paralizar la actividad económica, si había que haberlo hecho antes o no, son cuestiones complejas difíciles de valorar. Desde luego entiendo que el Gobierno hace lo que considera mejor para España.

-¿Hubiera dejado algún sector más como esencial en Huelva?

-En principio, entiendo que los sectores esenciales en Huelva son los mismos que en el resto del país. Tiene que ser complicado hacer este tipo de excepciones para un territorio frente a otro. Sí es cierto que nos hemos dado cuenta cuán importantes y esenciales son sectores y sus trabajadores que hasta ahora casi pasaban desapercibidos: gente del sector agrícola, cajeras y empleados de supermercados, trabajadoras de dependencia, transportistas, limpiadoras, cuánta gente anónima indispensable y qué mal retribuida en general.

-¿Cómo valora la medida de prohibir los despidos?

-CCOO comparte por acertada y justa esta decisión del Gobierno, que si bien en términos estrictamente jurídicos no prohíbe el despido, sí prohíbe el despido por causas objetivas obligando a las empresas a optar por el despido improcedente que les resulta más costoso en términos económicos, lo que en la práctica y en esta coyuntura, supone un freno real a los despidos abusivos. Es igualmente positivo obligar a las empresas a mantener la duración de los contratos temporales una vez pasada este estado de alarma.

"La prohibición de los despidos es una medida acertada"

-¿Qué le pide a los trabajadores?

-A los trabajadores poco sacrificio más se les puede solicitar. Desde 2008 que estalló una crisis profunda con enormes costes en términos laborales y sociales, pocos momentos de respiro ha tenido la clase trabajadora, y en especial la de Huelva, que sigue soportando tasas de desempleo insultantemente altas, de precariedad y de pobreza salarial. En esta crisis del Covid-19 la clase trabajadora está dando lo mejor de sí misma, desde el personal sanitario al personal de limpieza, desde la gente que trabaja en supermercados hasta los transportistas, desde los trabajadores/as del campo a la Policía, de las trabajadoras de la dependencia a medios de comunicación. En fin, todo un ejemplo de solidaridad y esfuerzo colectivo en beneficio del país.

-¿Y ustedes qué ofrecen?

-CCOO como le corresponde al ser el primer sindicato de España, desde el primer minuto, tanto a nivel nacional como andaluz, ha desplegado y tensionado todo su activo humano de sindicalistas y servicios jurídicos para atender a los trabajadores/as en estos momentos de tanta incertidumbre, además de poner en marcha una potente campaña informativa abierta tanto a la afiliación como a cualquier persona que lo necesite disponible en nuestras webs, teléfonos gratuitos. Hemos sido plenamente conscientes de la enorme crisis en la que estamos inmersos como sociedad.

Además, y esto es fundamental, ha elevado a todos los poderes públicos, ya sea el Gobierno central, los autonómicos o municipales, propuestas laborales, sociales y económicas para evitar que este país entre en quiebra y evitar que la clase trabajadora entre en estado de shock. Y cuando hablo de clase trabajadora también me refiero a los autónomos, agricultores etc, en un sentido amplio.

-¿Cual cree que va a ser la repercusión en Huelva?

-Para Huelva la repercusión va a ser tremenda, y aunque el golpe es muy duro para todo el país, en provincias como la nuestra con altas tasas de paro y precariedad, con una presencia muy mayoritaria de la micropyme, y con sectores altamente estacionales como la agricultura o el turismo los efectos pueden ser muy negativos. Ahora que parecía que íbamos un poco mejor nos cae encima esta pandemia que tenemos que evitar a toda costa que se transforme en un tsunami social.

Además corremos el riesgo que las tan reclamadas inversiones en infraestructuras de todo tipo de las que nuestra provincia tan necesitada está, queden aparcadas en los presupuestos públicos de los gobiernos, lo que puede suponer un golpe con efectos multiplicadores.

"La repercusión de las medidas económicas en Huelva será tremenda"

-¿Cómo afecta a su juicio el estado de alarma en la provincia? Hay algunos sectores que parece que se han salvado -industria- pero otros les va a afectar de lleno -agricultura y servicio-.

-Ya lo he comentado a lo largo de la entrevista, los efectos serán muy duros en términos de empleo y actividad económica, aunque habrá que esperar para valorar los resultados de las distintas medidas que impulsan los gobiernos. La industria ha demostrado una gran fortaleza y capacidad de adaptación en esta coyuntura, lo cual es muy positivo ya que no se ha destruido empleo. Si la gran industria provincial hubiese parado habría supuesto un mazazo adicional para la provincia. Esto debe venir a respaldar el mensaje que venimos lanzando desde CCOO de la necesidad de fortalecer el papel de la industria en Huelva, tanto de la industria asentada como de la necesidad de atraer los nuevos modelos industriales ligados a las renovables, al reciclaje, al medio ambiente, la agroindustria, la logística, etc…

Con respecto al sector agrícola, que básicamente son los frutos rojos, es evidente que esta crisis tiene un efecto directo de tal manera que va a ser una campaña totalmente atípica, corta, con los mercados internacionales cerrados y que se ve abocada a terminar antes de lo normal con sus daños sobre los trabajadores/as que en muchos casos, en especial en las mujeres, son sus únicos ingresos en todo el año.

El sector servicios, en lo concreto el turismo y sus subsectores y el comercio , tienen ya un parón de casi el 100%. Todos los hoteles que empezaban ahora su temporada están cerrados, y estamos hablando de miles de puestos de trabajos directos e indirectos que directamente van al paro hasta que esto pase. La campaña turística está gravemente dañada y eso implica un daño elevado para el PIB provincial.

-¿Cuáles son, a su juicio, las medidas que se deberían haber tomado?

-Desde CCOO se ha valorado en general como positivas las medidas que se han ido adoptando por el gobierno central, sobre todo porque muchas han sido demandas exigidas por el sindicato poniendo en el centro de esta crisis a las personas, a las familias trabajadoras. No se podía tolerar que otra vez la gente trabajadora pagase en un crisis de este tipo, y en ese sentido las medidas de corte laboral y social que ha aprobado el gobierno son positivas: desde los ERTE por fuerza mayor con cobertura de prestación por desempleo, los permisos retribuidos recuperables, la prohibición de los despidos abusivos, las coberturas sociales en alquileres, hipotecas, el apoyo a los autónomos…van en la dirección correcta. Es evidente que no es lo mismo que gobiernen unos a que gobiernen otros. Hay están las prioridades.

"Las medidas de corte económico del Gobierno son muy acertadas"

-Aunque es complicado dado que no se sabe cuánto va a durar esta situación, ¿cómo cree que saldrá Huelva de ella?

-Huelva lo más normal es que salga afectada como el resto de provincias, baste decir que a fecha de hoy son más de 4000 ERTE los registrados hasta el momento, y más de 14000 trabajadores/as que van al paro, lo que da una idea de la magnitud del problema. El reto es saber cómo de rápido nos vamos a recuperar y sobre todo que los poderes públicos no nos marginen en los presupuestos públicos. Al igual que el gobierno intenta situar a los más débiles en el eje de sus medidas políticas, ese mismo criterio se debe de tener en cuenta en eso que se llaman de cara al futuro los presupuestos de reconstrucción social, es decir, atender a aquellos territorios, Huelva entre ellos, con mayores muestras de debilidad socioeconómica.

-El tipo de empresas que más abunda en la provincia de Huelva -microempresas- parece que serán las más afectadas en esta situación.

-La presencia de la microempresas en nuestra provincia es muy destacada, lógicamente su musculo financiero y de logística para aguantar esta situación no es igual que a la grandes empresas por no hablar de las multinacionales, de ahí el temor extendido a que muchas de estas empresas una vez echen el cierre temporal puedan pasar al cierre definitivo.

A mi si me gustaría hacer un llamamiento al empresariado para que intenten de aguantar esta situación, que desde el punto de vista de sus trabajadores, hay soluciones antes que el despido puro y duro, como son los ERTES, los permisos retribuidos recuperables, las reducciones de jornada, en fin que hagan un esfuerzo que seguro lo están haciendo un número importante de ellas, para mantener sus plantillas y enfrentar el futuro con sus trabajadores/as.

-¿Cree en una rápida recuperación de la situación económica, al menos al nivel que se encontraba antes del estado de alarma?

-Es complicado aventurar como será la recuperación en general, si podemos intuir por nuestra experiencia, que a provincias como Huelva le costará un esfuerzo adicional por su retraso y su debilidad con respecto a otros territorios. Será determinante la orientación de las políticas de los poderes públicos y la actitud de la gran patronal para con su país. Ahora veremos hasta donde llega el patriotismo de algunos sectores privilegiados.

-¿Se van a consolidar las nuevas formas de trabajo que inevitablemente se han extendido durante estas últimas semanas, especialmente el teletrabajo?

-Sin duda. El debate de la implantación del teletrabajo, por ejemplo, que estaba en el aire planeando sin terminar de aterrizar y ahora nos hemos encontrado con un aterrizaje forzoso, con un alto grado de improvisación impuesto por la urgencia de la coyuntura. El reto de las nuevas formas de trabajo, incluida la economía digital y la industria 4.0, es que no suponga una degradación de las condiciones de trabajo ni una pérdida de empleo. Todas estas nuevas formas de trabajo deben suponer todo lo contrario, un salto de calidad y cantidad en el empleo, retomar el debate del reparto del trabajo, de la jornada de 35 horas, de la semana laboral de 4 días, de nuevas formas impositivas para financiar los servicios públicos.

-¿Cual cree que ha sido el comportamiento de trabajadores, sindicatos y empresarios durante estas semanas?

-Por parte de la clase trabajadora se está viviendo esta situación con angustia, en unos casos por la pérdida del empleo o de parte del salario, o por tener que trabajar sin medidas de protección adecuadas, o la incertumbre de estar en casa sin saber que va a pasar con tu empresa.

"Sería muy triste que después de esta crisis veamos empresas cerradas"

En definitiva es una realidad que ha superado a la ficción. Aún así si algo está quedando claro es que la clase trabajadora está dando el callo por su país y los más necesitados, y todo con un alto grado de compromiso y civismo. Debe de tomar nota los partidos políticos de cual es la verdadera riqueza de un país y el bien a proteger, que es su clase trabajadora, y lo digo en un sentido amplio como indicaba antes.

En el empresariado hay que distinguir los planos. No es lo mismo la gran empresa que enfrenta esta crisis con unas fortalezas que la hacen adaptarse y sobrevivir también desde su propio egoísmo, que la pequeña empresa, la micropymes que se encuentran atrapadas en una coyuntura que las estrangula, y que en muchos casos las hará desaparecer, lo que puede ser una tragedia.

Nos podemos encontrar que pase como después de cualquier crisis tradicional del capitalismo y es la concentración del capital en cada vez menos manos, con una concentración de los servicios en las grandes corporaciones que resisten este envite, y una degradación de las condiciones de trabajo. Sería muy triste que después de esta crisis en nuestros barrios y en nuestros pueblos veamos que algunas empresas y comercios de toda la vida no vuelven a abrir sus puertas. Eso hay que evitarlo.

Estamos viendo como autónomos y pequeñas empresas que se ofrecen voluntarias para hacer mascarillas, batas… agricultores que ofrecen su maquinaria para desinfectar calles, etc.. y eso es emocionante y demuestra la valía de la gente del país, a la vez que grandes corporaciones han corrido para registrar ERTE que afectaban a decenas de miles de trabajadores sin ningún grado de compromiso con su país y sí con su junta de accionistas y la cuenta de pérdidas y ganancias. Sin duda ninguna me quedo con los primeros.nHay que conseguir ganar el relato de esta crisis desde y para la mayoría social, de reforzamiento de lo público como garante de derechos y de la propia vida, de dignificar las condiciones de trabajo.

-Ya desde un punto de vista personal, ¿cómo está viviendo estos días y qué es lo primero que va a hacer cuando esta situación termine?

-Por un lado como sindicalista y Secretario General de CCOO lo estoy viviendo y sufriendo con mucha intensidad y también con impotencia al comprobar que no puedes evitar ciertos destrozos y abusos. Y lo digo así porque ni un solo día he dejado de trabajar. Sin duda es un hecho histórico que puede suponer un antes y un después en algunos aspectos sustanciales de nuestro modelo de vida.

En el lado más personal, pues sobrellevando lo mejor que puedo el confinamiento a base de lectura, música, actividad física, como la mayoría de las personas supongo. En general lo llevo bastante bien.

Una vez termine esta pesadilla, además de quedar con familia y amigos para celebrarlo en algún bar para tomar algo, ir al cine que lo echo de menos y desde luego recuperaré una de mis pasiones que es salir a correr y pasear por el campo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios