Huelva

Colón entre la pesca y la playa

  • lLa Punta del Sebo es un lugar de encuentro de la ciudad con su Ría

  • El verano es un tiempo especial para acercarse a un sitio único y refrescarse con la brisa marinera

Colón entre la pesca y la playa Colón entre la pesca y la playa

Colón entre la pesca y la playa

La presencia del Monumento a Colón en la Punta del Sebo viene a ofrecer a este lugar una dimensión hasta entonces desconocida. Más allá del homenaje escultórico a Cristóbal Colón que ofrece la Columbus Memorial Fund, desde 1929 se pone en valor este espacio en el que culminará la zona de esparcimiento creada por la Junta de Obras del Puerto a principios del siglo XX, del que carecía la ciudad y que en la actualidad se renueva con el Paseo de la Ría junto al muelle cargadero de la Río Tinto Company Limited.

La Punta del Sebo se convertirá a partir de los años treinta del siglo pasado en la playa de un lugar idealizado por la escultora neoyorquina Miss Whitney. Un espacio recuperado para la ciudad, que hasta ese momento era el final al que nadie llegaba de la llamada avenida de la Rábida. Constituía el punto de encuentro con el cenobio franciscano, a la que se quería unir la ciudad con la creación del tren que se inauguró en otra efemérides colombina, en la víspera del 12 de octubre de 1925.

Desde la inauguración del monumento en 1929 se ganó un espacio para la ciduad

Tenía vocación de un gran espacio a integrar en la ciudad, en un lugar tan especial como la unión de los dos ríos, el Tinto y el Odiel. Los esfuerzos sobre este espacio por parte de la Junta de Obras del Puerto se ve reflejado con la construcción del muelle embarcadero de la Punta del Sebo, que unirá fluvialmente con el muelle de la Rábida gracias al transbordador Francisco Montenegro, que fue bendecido el día anterior a la bendición del Monumento a la Colón. El servicio diario se inaugura el 23 de junio del mismo año. Se une así al servicio de autobuses que tenía el Balneario del Odiel, inaugurado en 1917.

Con la playa de la Punta del Sebo se abría a partir de ese momento un nuevo atractivo para los onubenses que no podían acercarse a las playas de la Costa.

Se convertirá en la playa de Huelva, en un lugar cercano y referente para la ciudad. El ambiente aumenta en los años cuarenta y el mayor índice de popularidad se alcanza en los cincuenta. En 1957 el Ayuntamiento de Huelva levanta aquí el balneario municipal, que tras su cierre utiliza la Cruz Roja desde los años ochenta del pasado siglo. Al año siguiente de la inauguración del balneario hay un interesante proyecto que no llega a materializarse de ampliación de la playa que firma el arquitecto municipal Alejandro Herrero, desde el Balneario de la Cinta hasta pasado el embarcadero de La Rábida.

Hoy, el monumento y su entorno continúan siendo una avanzadilla marinera que se adentra en la Ría con el malecón de piedra de las canteras de Niebla. Un lugar que es especialmente elegido por los aficionados a la pesca, que acuden hasta aquí y donde aseguran que no se les da nada mal. Una buena zona de pesca, y es que continúan entrando muchos pescados a desovar. Así que la pesca es buena y la afición se mantiene.

Sin embargo, la playa dejó de tener el atractivo para los onubenses a partir de la instalación de las fábricas y por desaconsejarlo los índices de contaminación. El baño se prohibió en 1969, cuarenta años después de construido el Monumento a Colón. Sin olvidar que la construcción del puente sobre el río Tinto en ese mismo año le robó parte de la tranquilidad de la que había gozado hasta entonces. A ello se suma la apertura, también en 1969, del puente sifón Santa Eulalia que ofrece en el río Odiel una vía terrestre más cercana con las playas.

Aquella playa que tuvo su mayor atractivo en los años cincuenta, va a quedar olvidada. Sin embargo ahora se recupera, es un lugar tranquilo para tomar el sol, dentro de las mejoras introducidas por la Autoridad Portuaria de Huelva, que vuelve a ganar el frente de la ría con el carril peatonal que llega hasta la misma Punta del Sebo.

La Punta del Sebo continúa siendo, además, un entorno agradable en donde pasear y hay, también, quienes no dudan en elegir la playa para días de celebraciones y de encuentro de familia y amigos. Iniciativas de ocio que unen Puerto y ciudad. Un lugar ideal para refrescarse con la brisa de la Ría en los días de verano.

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