Huelva

Catorce alumnos se derivan durante el curso escolar al programa Jabato 15

  • La Fundación Valdocco clausura una nueva edición del proyecto contra el absentismo escolar

Jornada de clausura del programa Jabato 15 en la Fundación Valdocco. Jornada de clausura del programa Jabato 15 en la Fundación Valdocco.

Jornada de clausura del programa Jabato 15 en la Fundación Valdocco. / Josué correa

La Fundación Valdocco clausuró ayer el curso 2017-2018 del programa socioeducativo contra el absentismo escolar Jabato 15, cuyo objetivo es dar una respuesta socioeducativa a adolescentes, preferentemente del Distrito V de Huelva, que forman parte de un colectivo que se encuentra en una situación de riesgo de exclusión social y que requieren de una intervención socioeducativa personalizada.

El programa está encaminado a la prevención del abandono del sistema educativo y a la promoción de conductas y comportamientos adecuados dentro del sistema familiar y social, según indicó la Fundación Valdocco.

El curso se clausuró con una jornada de convivencia, en la que participaron los alumnos y monitores, así como el director de la Fundación Valdocco, Carlos González; la gestora territorial de Andalucía Occidental de la Fundación la Caixa, Miriam Mateos; el director del Área de Negocio de la Caixa en Huelva, Juan Manuel Llinares; y la delegada en Huelva de la Fundación Cajasol, Matilde Valdivia. Ambas fundaciones colaboran como patrocinadores en el programa, en el que también participa la Delegación de Educación.

Durante este curso, un total del 14 alumnos fueron derivados al programa Jabato 15, de los que ocho lo concluyeron de una manera satisfactoria y cuatro han regresado al sistema educativo reglado (Formación Profesional inicial). Se ha contado con dos profesionales contratadas y dos personas voluntarias, que dirigieron los talleres de ecología y de mecánica industrial, lo que ha permitido a los alumnos descubrir sus habilidades y destrezas con maquinaria y herramientas reales.

El programa Jabato 15 se puso en marcha en 2006 buscando alianzas con la administración, entidades y empresas para llegar a trabajar este modelo de intervención con plenas garantías, mejorándolo, adaptándolo a cada momento e implementar auditorías externas "para romper el círculo de la pobreza que las familias desestructuradas viven generación tras generación", explicó Carlos González.

Ha sido en este curso 2017-18, con el patrocinio de las fundaciones Cajasol y la Caixa, cuando se ha podido iniciar "un nuevo modelo de intervención", en el que los adolescentes absentistas, sus familias, sus centros educativos, el entorno y el propio proyecto interactúan con educadores como eje central.

"Trabajamos en una propuesta educativa en el entorno social, en el que el alumno se encuentra con distintos ambientes de aprendizaje y basada en sus competencias personales, sociales y laborales y en el emprendimiento, conectada con las demandas sociales y de los distintos sectores productivos", señaló González. Esta propuesta educativa es progresiva y tiene una duración de dos años, buscando, como se ha hecho en este curso, la forma de que quienes no se integren de nuevo en el sistema educativo reglado sigan participando del proyecto.

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