Huelva

Calles del Centro apoya peatonalizar las vías aledañas al Ayuntamiento

  • Los empresarios dividen su opinión ante el futuro cierre al tráfico de Fernando el Católico y de Palos de la Frontera

Una imagen de Arcipreste Manuel González García, cuyos trabajos se realizarán en la primera fase. Una imagen de Arcipreste Manuel González García, cuyos trabajos se realizarán en la primera fase.

Una imagen de Arcipreste Manuel González García, cuyos trabajos se realizarán en la primera fase. / josué correa

La noticia de la próxima peatonalización de las calles Cardenal Cisneros y Arcipreste Manuel González García, en una primera fase, así como las vías Palos de la Frontera, Fernando el Católico y la ladera del Parque de la Esperanza, en una fase posterior, tal como ya adelantó Huelva Información, ha generado algunas reacciones a favor y en contra de este proyecto, cuya primera etapa -que incluye también crear una plaza pública en el espacio trasero residual de Cardenal Cisneros- está presupuestada en 464.711 euros.

Para Juan Carlos Moral, presidente de la Asociación de Calles del Centro de Huelva, se trata de una idea "positiva", toda vez que en su opinión, además de crear nuevas zonas peatonales para el paso de la gente, "se incrementarán nuevas zonas de negocio" para la ciudadanía, según manifestó en declaraciones a este periódico. Así, afirmó que con la peatonalización "gana la ciudad y los visitantes". No obstante, admitió que será beneficioso el cierre al tráfico de las anteriores vías siempre que se ubiquen nuevas zonas de carga y descarga y que, además, se creen zonas de aparcamiento para los ciudadanos. Un reto, sin duda.

Una parte de los comerciantes afirma que las consecuencias pueden ser negativas

En este sentido, afirmó que ahora se trabaja en ofrecer próximamente bolsas de aparcamiento como incentivo a las compras en el centro de la ciudad, con 4 horas gratis. Todo ello para intentar dar respuesta a un casco urbano donde es prácticamente imposible estacionar un vehículo fuera de un aparcamiento privado o en la zona ORA.

Por otra parte, la opinión de los comerciantes de las calles afectadas, en la mayoría de los casos, no es precisamente optimista. Esta redacción quiso conocer cómo los empresarios de estas vías ven el proyecto de cerrar al tráfico Cardenal Cisneros, Arcipreste Manuel González García, Palos de la Frontera y Fernando el Católico. Así, se puede comprobar la división de opinión existente.

Algunos de los empresarios de las dos últimas vías, a la sazón las que tienen un mayor número de establecimientos, estaban con el runrún detrás de la oreja acerca de su peatonalización. Otros no sabían nada y se enteraron, precisamente, a través de las informaciones de este periódico en días pasados.

En un paseo por estas vías -importante arteria de tráfico que comunica el centro con otras zonas de la ciudad- se observa que muchos de los locales están cerrados, bien por limpieza y descanso del personal -debido a las vacaciones de agosto-, mientras que otros se alquilan o venden. Una situación idéntica a la de Cardenal Cisneros y Arcipreste Manuel González García. Algunos empresarios indican que esta situación de comercios clausurados, si sale adelante el proyecto de peatonalización, se agudizará. Y, además, señalan que serán ellos mismos quienes tengan que cerrar sus establecimientos por no poder acceder sus clientes en coche ni aparcar, debido a los problemas para estacionar los vehículos en ésta y otras zonas del casco urbano.

Maribel Becerra, propietaria de la vinacoteca Tierra Nuestra, considera que el cierre al tráfico de las calles Palos de la Frontera y Fernando el Católico "no tiene sentido" y le parece "de lo más absurdo". La propietaria de este establecimiento afirma que la peatonalización "es cargarse más negocios todavía en el centro", porque ya muchos clientes no podrán acercarse a comprar en coche. En este sentido, una de las preguntas que más le inquieta a esta empresaria es dónde se ubicaría la zona de carga y descarga, toda vez que en la actualidad existen muchos problemas para que paren allí los camiones de reparto, ya que su grado de ocupación siempre es elevado, con coches continuamente estacionados -algunos con conductor y, según apunta, también de la Diputación de Huelva- "pero no para descargar".

Otros establecimientos de la calle Fernando el Católico también ven los mismos problemas. Es el caso, por ejemplo, de Miriam, dependienta de la tienda La Huerta de Moguer, que desconocía "las consecuencias que va a tener" este proyecto, aunque señalaba que seguramente habrá problemas con el tema de reparto. En la misma acera, Nuria F., agente de viaje de NQ Travel, apuntaba a Huelva Información que no sabe "hasta qué punto beneficiará a los comerciantes" de estas calles la peatonalización y, además, señalaba los problemas que puede ocasionar para los clientes y trabajadores dependientes de la zona azul y naranja.

Una opinión diferente es la de Prudencio Serrano, de Cíclope Construcciones, que afirma que ya conocía el proyecto y sus dos fases y que le parece bien que se peatonalicen estas calles, toda vez que, en su opinión, "aflorarán más comercios".

Enfrente de su local de trabajo está la cervecería Kike, en estos días cerrada por vacaciones. Carlos, propietario de Shishas Onuba Shop & Catering y vecino también de la calle Fernando el Católico, es hermano del propietario de este bar, que traslada a esta redacción que a su juicio sí le vendría también bien la peatonalización, si existe la posibilidad de instalar veladores. A él, sin embargo,no cree que le venga bien el cierre al tráfico de esta vía, en el sentido de que muchos de sus clientes dejan el coche estacionado un momento y compran rápidamente productos para fumar. En su opinión, debería de hacerse "semipeatonal" y que no sólo fuera para garajes.

Así, otro de los problemas que muchos comerciantes comentan es qué pasará con las tres líneas de Emtusa que transitan por estas vías (3, 4 y 7). También algunos vecinos. Entre este grupo, este periódico habló con Cinta Rivas, vecina de la calle Palos de la Frontera, que como muchos otros también desconocía el futuro proyecto de peatonalización de esta calle y de las aledañas al Consistorio, por lo que no está contenta, sobre todo por el tema del aparcamiento, si bien por otro lado piensa que puede ser beneficioso para los niños.

Otros empresarios que no están alegres con la peatonalización son José Miguel Montilla, de la lavandería y tintorería El Rocío, y Encarni de la Rosa, administrativa del centro de belleza Moisés Giraldo. El primero apuntaba que las obras afectarán a su negocio "por el tema del aparcamiento" y considera que "va a perjudicar mucho a los comerciantes". Por otro lado, De la Rosa -sin tener conocimiento del futuro plan- destacaba que todo es "un poco caótico" y que la peatonalización "va a perjudicar a su comercio", así como a otros de la calle Palos de la Frontera, pues la mayoría de sus clientas acuden en coche o las dejan sus maridos en la puerta, con lo que en el futuro, al no poder usar esta vía, seguramente tengan problemas.

Por último, la empresa más perjudicada con diferencia con este proyecto es Lavados y Engrases Huelva, dedicada a la mecánica general y electricidad del automóvil. Juan Ignacio Martínez, administrador de este taller, considera que "con tanta peatonalización se van a cargar el casco urbano". Y sentencia que va a ser el fin de la pequeña y mediana empresa".

Así las cosas, los comerciantes de estas vías del centro urbano de la capital dividen sus pareceres y opiniones por un proyecto de peatonalización que surge en agosto y al que habrá que ver caminar en el futuro.

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