De Arqueología y “los muertos” De San Pedro

La Plaza de San Pedro ni siempre fue tal ni estuvo eternamente dedicada a aquel que dicen guarda las llaves del cielo

A propósito del aljibe de la Plaza de San Pedro. Una visión desde la arqueología

Restos humanos hallados en la Plaza de San Pedro.
Restos humanos hallados en la Plaza de San Pedro. / Arqueovalia
Jesús De Haro Ordóñez

08 de junio 2024 - 05:00

Huelva/La Plaza de San Pedro ni siempre fue tal ni estuvo eternamente dedicada a aquel que dicen guarda las llaves del cielo. Tampoco, pese a pretéritos sambenitos, los arqueólogos paramos obras, ocultamos restos, los perdemos, o callamos la información de nuestros descubrimientos. Como personas que somos, ciertamente a algunos de los nuestros les gusta brillar en el candelero, ahora me toca salir una vez más sin remedio, a poner luz sobre la supuesta oscuridad que se cierne en lo que acontece, ahora, en las obras de la Plaza de San Pedro.

Opinar abiertamente sobre lo que uno ve o sobre lo que cree saber es un derecho, sin embargo, menospreciar cuando no se es profesional del mismo el trabajo de los demás es un triste desprecio a nuestra profesión y, ante todo, un ejercicio de estulticia suma. A los profanos de la arqueología que menosprecian y sentencian neciamente sobre el trabajo de los arqueólogos les pregunto. ¿Sabéis acaso cuál es el fin último de nuestro trabajo? La mayéutica ciertamente ha de ser una buena aliada. Pues trasmitir y difundir el resultado del mismo a las sociedades a la que pertenecemos para que todos conozcamos desde el presente nuestro pasado y podamos construir, en base a ello, nuestro futuro común como miembros de un grupo humano que vive en una sociedad propia de un tiempo determinado.

En ese camino trabajamos, pero los resultados no pueden trasmitirse a la sociedad hasta que no tengamos procesados todos los datos. Y en ese momento de la investigación estamos, en el trascurso de la intervención arqueológica que realizamos en paralelo al desarrollo de las obras de la Plaza de San Pedro. Cual especialista en medicina que necesita tener todas las pruebas antes de emitir al paciente su diagnóstico. Cual juez que valora los autos antes de emitir sentencia. Y así, un largo etc. de profesionales de diferentes materias sobre a los que me gustaría preguntar por cierto si ellos o ellas reciben este acoso laboral constante en el quehacer diario de su profesión o actividad. Tal vez será, en nuestro caso, que algunos piensan que nuestra labor no es una profesión, sino el entretenimiento de algunos que creemos ser Indiana Jones.

Restos humanos hallados en la Plaza de San Pedro.
Restos humanos hallados en la Plaza de San Pedro. / Arqueovalia

¿Y de los “muertos” aparecidos en las obras de San Pedro qué? Pues que los arqueólogos estamos haciendo nuestro trabajo, y actualmente estamos diagnosticando las evidencias generales que vamos descubriendo sobre la marcha en nuestro quehacer diario de las diferentes y arduas jornadas de obra.

Una pista para aquellos avezados admiradores que nos acosan. Los restos óseos que estamos documentando bajo la Plaza de San Pedro no son de fe islámica ni murieron en la Guerra Civil. Aviven a partir de aquí sus tertulias en redes, sentencien y diagnostiquen, digan ciertamente…lo que en ganas les venga. Nosotros nos mantendremos en el mundo de las hipótesis hasta que sean los datos quienes sentencien las mismas y las conviertan en tesis de la Historia de nuestra ciudad. Y cuando ese momento llegue no tengan duda, ciudadanos en general, que trasmitiremos nuestras interpretaciones objetivas y científicas a la sociedad y a las administraciones públicas que nos rigen y deciden siempre, en última instancia, sobre el futuro de las evidencias materiales de nuestro pasado que en nuestro quehacer profesional diario registramos aquí y allá.

Y, en este sentido y retomando el inicio del texto, el espacio urbano que hoy alberga la plaza de San Pedro no fue sólo la que algunos recuerdan como tal desde los años cincuenta del pasado siglo, sino mucho más a lo lago de los anteriores siglos, pues ni siempre fue plaza ni estuvo eternamente dedicada a aquel que dicen guarda las llaves del cielo. Nuestro trabajo verá sus resultados en la nueva Plaza de San Pedro que se configura, un nuevo espacio público de futuro donde el onubense y foráneo podrá apreciar la Historia de esta área de nuestra milenaria ciudad.

Cráneo hallado en la Plaza de San Pedro.
Cráneo hallado en la Plaza de San Pedro. / Arqueovalia

Y todo ello, gracias al apoyo de nuestros representantes públicos tanto del Excmo. Ayuntamiento como de la Delegación Territorial de Cultura. Sólo pedimos paciencia y respeto profesional. Nosotros, como siempre, nos limitamos a hacer nuestro trabajo. Construir el Pasado.

Jesús De Haro Ordóñez

Doctor en Arqueología.

Gerente Arqueovalia Patrimonio y Gestión Cultural S.L.

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