Huelva

Conocer y sentir a través de los sentidos

  • El flamenco, los masajes y la educación emocional forman parte de los talleres de Abril Crecimiento Personal

  • El espacio está abierto a todas las edades

Parte del equipo de Abril Crecimiento Personal en el hall del centro. Parte del equipo de Abril Crecimiento Personal en el hall del centro.

Parte del equipo de Abril Crecimiento Personal en el hall del centro. / Canterla

La vida transcurre muy deprisa. Y con ella la ciudadanía traslada su día a día a ese reloj que nunca se detiene. Siempre con el pensamiento repleto de quehaceres, obligaciones y compromisos que rellenan cada espacio de la jornada. En busca de una necesidad de parar, dejar que la mente fluya y conocerse a si mismo nace Abril Crecimiento Personal. Un lugar “donde enseñamos, acompañamos a las personas a conocerse y a encontrarse mejor, a sentirse bien”, define la directora del centro, María José Simón.

Abril nació en septiembre aunque “llevamos muchos años trabajando en el crecimiento personal”. Una demanda que intentan cubrir desde el foco de la novedad y la innovación siempre con la vista puesta en ayudar a las personas a tener un plus de energía desde el crecimiento personal.

Desde su centro, en la calle Rascón, Abril tiene el objetivo de acercar a Huelva cursos, formaciones y talleres para niños, adolescentes y adultos. Todo ello dentro del crecimiento personal y “hacer una vida consciente, conociéndonos un poquito más y aprendiendo”. Para la directora del centro, el crecimiento personal es una forma de vivir y desde ahí se pretende ofrecer recursos, conectar a las personas entre ellas en busca de “reconectarnos y saber hacia donde queremos dirigir nuestra vida”.

La directora de Abril Crecimiento Personal, María José Simón. La directora de Abril Crecimiento Personal, María José Simón.

La directora de Abril Crecimiento Personal, María José Simón. / Canterla

Con una decoración cuidada, donde la creación de escenarios y detalles forma parte del centro, Abril invita a hacer un alto en el camino. La idea nace como centro multifuncional por lo que las salas y la decoración cambian para el desarrollo de diferentes actividades. “Trabajamos duro por traer una variedad de talleres”. Para ello Abril funciona como un centro abierto de “muchos profesores”.

Así, el teatro, la educación emocional, los masajes, la danza ancestral, entre otros, componen un calendario que cada vez agranda sus días para acoger todas y cada una de las actividades del centro. El flamenco forma una parte importante de este elenco de talleres de crecimiento personal.

María José Simón imparte las clases desde el punto de vista de “disfrutar de toda la riqueza que nos proporciona el flamenco” pero de una manera alejada de escuela rígida de aprendizaje de pasos. “Lo hacemos de una forma más divertida: desde el teatro, el movimiento, la pintura..” cuando los alumnos son niños. Sin embargo los adultos participan en busca de sentir el cuerpo, “haciéndolo consciente, reconectándonos con él y desde la expresión corporal”.

La Fundación Laberinto usó las instalaciones del centro multifuncional. La Fundación Laberinto usó las instalaciones del centro multifuncional.

La Fundación Laberinto usó las instalaciones del centro multifuncional. / Josué Correa

La educación emocional es otro de los pilares de Abril. El trabajo con lo niños parte de la base de trasladarse a su “mundo” y el juego, desde “donde podemos acercanos a ellos para que puedan conocer y conocerse”. Un hecho que se suma a la riqueza del trabajo grupal que es la “mejor forma para trabajar esas habilidades” ya que explica Simón, cada uno en nuestro día a día “nos manejamos en grupo (colegio, familia...)".

La profesora Helena Barquilla está al mando del taller 5 ritmos. Una meditación dinámica en la que se trabaja las “cinco formas de estar en el mundo que todos tenemos”. Esa relajación y crecimiento que ofrece Abril se ve ensalzado por los masajes en su cartera de servicios. “Para mi el masaje es algo muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Es algo mucho más personalizado”, explica la quiromasajista Natalia Romero.

La quiromasajista Natalia Romero junto a la camilla de masajes. La quiromasajista Natalia Romero junto a la camilla de masajes.

La quiromasajista Natalia Romero junto a la camilla de masajes. / Canterla

Con esta visión el centro multifuncional trabaja con el masaje californiano, entre otros, con el que se traslada directamente a ejecutar los bloqueos emocionales y “lo que consigue es un equilibrio en el cuerpo a nivel emocional, físico y mental”, explica Romero. Los sentidos tienen un gran protagonismo durante esta sesión ya que el masaje se acompaña siempre de música y olores. “Yo no parto de la base de un esquema sino que el masaje es personalizado”.

Desde que uno entra por la puerta la pretensión de este centro es que las personas hagan un paréntesis de su actividad diaria. “Llevamos años viviendo muy deprisa y hay una necesidad de conocernos, de parar y de saber qué queremos hacer”, expresa Simón.

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