El 100% de la plantilla de la cafetería del Infanta Elena respalda la huelga por los impagos mientras aumenta la incertidumbre por el último anuncio del SAS
La huelga indefinid sigue con el apoyo de todos los empleados, que acumulan dos meses sin cobrar, mientras crecen las dudas después de que el SAS anunciase que rescindirá el contrato con la empresa concesionaria, "dejando en el aire el futuro laboral de 20 familias", según denuncia CCOO
El Hospital Infanta Elena de Huelva pide la rescisión del contrato con la empresa de la cafetería por "incumplimientos"
La huelga indefinida iniciada por la plantilla de la cafetería del hospital Infanta Elena de Huelva continúa con el respaldo del 100% de los trabajadores, que denuncian u"na situación insostenible tras acumular dos meses sin percibir sus salarios, dejando sin ingresos a 20 familias", según una nota de prensa remitida por el sindicato CCOO.
Por su parte, cabe recordar que el Infanta Elena indicó este martes que ha solicitado la rescisión del contrato de concesión vigente con la empresa que gestiona la cafetería del centro por no estar "prestando el servicio en los términos contemplados" y que se encuentra "pendiente de la finalización de los trámites legales necesarios". Así lo manifestó ante la huelga definitiva de los trabajadores de esta cafetería.
La situación se ha agravado después de que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) "haya anunciado públicamente la rescisión del contrato con la empresa concesionaria, Tria Caferum SL, lo que ha generado una enorme incertidumbre entre la plantilla", que desconoce cuál será su futuro laboral.
Según explica María José Blaya, secretaria general del sindicato provincial de servicios de CCOO Huelva, "el conflicto no es nuevo y responde a años de inestabilidad en la gestión del servicio, que ha ido pasando por distintas empresas concesionarias acumulando deudas, lo que ha desembocado en una situación límite para la actual plantilla".
A día de hoy, prosigue, "las trabajadoras y trabajadores desconocen si serán subrogados por una nueva empresa, si perderán su empleo o si llegarán a cobrar los salarios que se les adeudan, pese a haber continuado prestando servicio con normalidad hasta el inicio de la huelga".
En este sentido, Josefa Sanpedro, delegada de CCOO en la cafetería del hospital, denuncia que “debido a la mala gestión por parte del empresario Miguel Fernández como por la gerencia y de la plataforma a quien corresponda, nos hemos visto obligados a hacer una huelga indefinida por el incumplimiento de nuestro salario y demandando un puesto de trabajo digno y de calidad”.
La cafetería del hospital presta servicio a pacientes y familiares de toda la provincia, especialmente necesario debido a la ubicación del centro hospitalario y la ausencia de alternativas cercanas.
CCOO Huelva exige tanto a la empresa como a la administración sanitaria que "asuman su responsabilidad y ofrezcan una solución urgente que garantice el cobro de los salarios y la estabilidad laboral de la plantilla, evitando que las trabajadoras y trabajadores sigan pagando las consecuencias de una mala gestión ajena".
El sindicato anuncia que continuará con las movilizaciones hasta que se ofrezcan respuestas claras y una solución definitiva al conflicto. Asimismo, CCOO Huelva se reunirá con Izquierda Unida este viernes para pedirle apoyo con este conflicto.
El PSOE llevará el caso al pleno del Parlamento andaluz
Al respecto, también se pronunció este jueves el parlamentario andaluz por el PSOE de Huelva y portavoz de la Ejecutiva Provincial, Enrique Gaviño, quien anunció que llevará a la próxima semana al pleno del Parlamento de Andalucía “la grave y dramática situación laboral y asistencial provocada por el cierre de la cafetería”. Así lo manifestó, “ante la situación límite que viven tanto los trabajadores como los usuarios después del cierre de la cafetería y la dejadez de la Junta de Andalucía en la gestión del servicio”.
De hecho, según Gaviño, el conflicto se remonta a abril de 2023, cuando la empresa concesionaria Marhan, que gestionaba la cafetería, entró en concurso de acreedores y la gerencia del hospital, para dar una supuesta tranquilidad a la plantilla, contrató a una nueva empresa, Tria Caferum. “Sin embargo, lo que se prometió como una solución de transición hasta sacar una licitación, en apenas cuatro meses se convirtió en una pesadilla. Y, hasta hoy, los trabajadores sufren el impago de dos nóminas y arrastran años de retrasos salariales, mientras la empresa actual acumula una deuda con la Seguridad Social que supera los 700.000 euros”, señala el parlamentario socialista. “Lo más grave, insiste Enrique Gaviño, es que la gerencia del hospital era plenamente consciente de este problema financiero, ya que las cuentas donde se ingresa el dinero de las guardias estaban embargadas y había quejas de los propios trabajadores. A pesar de conocer esta insolvencia, la administración ha dejado pasar más de un año antes de lanzar una nueva licitación”.
El parlamentario onubense insiste en que “la enorme deuda acumulada por Tria Caferum hace que el pliego sea inviable, ya que cualquier empresa que quiera optar al servicio debe subrogar no solo a la plantilla sino, también, la deuda con la Seguridad Social, lo que ha provocado, como consecuencia de esta dejadez administrativa, que ninguna empresa privada quiera asumir el riesgo”. “Todo ello está acarreando graves consecuencias, ya que un total de 21 trabajadores y trabajadoras se enfrentan al despido tras décadas de servicio; la mayoría cuenta con una antigüedad media de 20 años y hay casos de empleados que llevan 38 años vinculados al hospital. Estas personas se quedan ahora en la calle sin que la gerencia haya movido un dedo para blindar su futuro laboral”, critica.
Enrique Gaviño advierte de que “el problema trasciende lo laboral y se convierte en un drama para los usuarios, ya que el hospital Infanta Elena es un centro de referencia para pueblos de la provincia situados a más de 45 minutos de distancia y no existe ningún establecimiento de hostelería a menos de cinco kilómetros. Al cerrar la única cafetería disponible, deja desamparadas a las familias de los pacientes, obligadas a depender exclusivamente de máquinas de vending que no cubren las necesidades básicas de nutrición ni ofrecen el confort necesario durante las largas esperas hospitalarias”.
Además, el parlamentario socialista subraya que el cierre ha generado “un caos organizativo dentro del hospital, porque el personal de guardia ha perdido su comedor y ahora las comidas deben prepararse en la cocina central del centro, lo que ha provocado un aumento considerable de la carga de trabajo para el personal de cocina, sin que la Junta haya reforzado la plantilla con un solo contrato nuevo”. “Del mismo modo, ante la falta de un espacio habilitado, los sanitarios se están viendo obligados a comer en la biblioteca. Una situación surrealista que obliga a los médicos residentes, que necesitan silencio para estudiar sus tesis o realizar trabajos científicos, a convivir con el trasiego de platos y cubiertos, degradando tanto las condiciones de descanso del personal como la calidad del entorno académico del hospital”, espetó
Por todo ello, Enrique Gaviño exigirá en el Parlamento andaluz soluciones inmediatas. “La Junta no puede mirar hacia otro lado mientras se destruye empleo, se degradan los servicios públicos y se maltrata a quienes sostienen nuestro sistema sanitario”.
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