El Rocío reza por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz en una misa celebrada en el Santuario

Familiares, vecinos y representantes de hermandades de la provincia se han dado cita esta tarde en el Santuario para orar por el eterno descanso de los fallecidos

Los familiares de las víctimas en la ermita de El Rocío.
Los familiares de las víctimas en la ermita de El Rocío. / Chemi Saavedra

El Santuario de Nuestra Señora del Rocío ha acogido esta tarde una misa en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, un suceso que ha provocado un profundo impacto en la sociedad onubense, de donde eran la mayoría de los fallecidos. El Rocío se ha convertido así en lugar de encuentro, oración y consuelo, al que han acudido numerosos vecinos y devotos, que han querido acompañar a las familias en una tarde marcada por la emoción y el recogimiento ante la Virgen.

La eucaristía, organizada por la Hermandad Matriz de Almonte, ha contado con la presencia de familiares de las víctimas y de personas directamente afectadas por la tragedia. Junto a ellos, han participado representantes de distintas hermandades rocieras de los municipios de origen de los fallecidos, entre ellas Huelva y Emigrantes, Punta Umbría, Gibraleón, La Palma del Condado, Bollullos Par del Condado e Isla Cristina. Junto al presidente de la Matriz, Santiago Padilla, ha estado el alcalde de Almonte, Francisco Bella, la subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, y la delegada territorial de Turismo, Teresa Herrera.

La celebración ha evidenciado cómo este episodio ha calado también en la familia rociera, que se ha unido en torno a la Virgen en una muestra de fe y apoyo mutuo, por el eterno descanso de los fallecidos. La misa ha sido oficiada por el párroco de Almonte y rector del Santuario, Francisco M. Valencia, y ha estado acompañada musicalmente por el Cuarteto Schubert de Bollullos Par del Condado, reforzando el clima de solemnidad vivido.

Esta misa en El Rocío ha sido una cita especialmente significativa dentro de los numerosos funerales celebrados desde que se produjera la tragedia, ya que muchas de las familias afectadas mantienen una estrecha vinculación con la devoción rociera. A la finalización de la celebración, pudieron pasar por detrás de la Virgen para tocar su manto y rezar de forma más cercana, un gesto íntimo de fe que se convierte en consuelo y acompañamiento en estos momentos de duelo.

stats