El Rocío 2018

La aldea vive sus días grandes

  • Miles de personas disfrutan del sábado de romería en torno a la Blanca Paloma

  • Las casas de hermandad presentan un lleno para los almuerzos de convivencia entre los romeros

Almuerzo de convivencia en el patio de la casa de hermandad de Bonares. Almuerzo de convivencia en el patio de la casa de hermandad de Bonares.

Almuerzo de convivencia en el patio de la casa de hermandad de Bonares. / reportaje gráfico: canterla

Fael atasco no era de grandes dimensiones en la entrada a El Rocío en la mañana de ayer, pero sí el suficiente para que el acceso de los vehículos se ralentizara alrededor de unos quince kilómetros antes de llegar a la aldea. Algo lógico y que entra en las previsiones cuando el calendario marca el fin de semana más importante del año para el lugar donde habita la Blanca Paloma. Fueron miles de personas las que se acercaron hasta la aldea para sentir de cerca la devoción rociera. Las diferentes zonas de aparcamiento aglutinaron a cientos y cientos de coches que se sumaron a los que se encuentran perennes durante toda la romería, así como a las múltiples caravanas estacionadas en los espacios acotados.

La viveza de la aldea era patente en cada calle y rincón de su superficie. Miles de devotos, caballistas, charrets, manolas y carretas de simpecados alzaban el dinamismo de un aldea que no duerme ni descansa durante su romería. Los alrededores de la ermita aglomeraban al mayor porcentaje de devotos, curiosos y turistas. Tanto es así que el interior del santuario, a pesar de que se estaban desarrollando las presentaciones de las hermandades, fue un arco iris de cintas de sombrero, del vaivén de peregrinos de cada una de las filiales que se acercaban hasta las plantas de la Virgen del Rocío para los rezos, además de fotografiarse con la imagen. "Ahí está la reina que nos protege a todos", decía en alto un varón entre el gentío. Y es que en el interior de la ermita cada persona es una estampa. Una foto. Una historia que contar. Una petición diferente. Una confesión y una lágrima en la cara. La capilla votiva también presentó un aspecto exuberante. Una larga cola de rocieros con velas sobre sus manos esperaban su turno para encender las promesas o los agradecimientos a la Blanca Paloma. "Yo vengo de Madrid, llevo 19 rocíos y ya estoy pidiendo por el del año que viene", señalaba una emocionada mujer tras colocar su correspondiente vela en la capilla. Los encargados del lugar aseguraron que durante este fin de semana la actividad es un no parar. Abrir una zona de la capilla votiva, mientras que otra parte se limpia para que todo el mundo tenga su sitio para colocar sus velas. Los cuponeros, puestos de flores y tiendas de recuerdos aprovecharon una gran jornada rociera para incrementar sus ventas. En la tienda de recuerdos pegada a la capilla votiva lo que más se demanda estos días son velas, estampas, medallas, rosarios, pañuelos y llaveros, según contó una de las trabajadoras.

Las distintas tiendas incrementan sus ventas durante el fin de semana

Muchas de las personas que llegaron ayer a El Rocío también adquirieron moda rociera. Así, en el establecimiento de Julio Audén, señalaron que estos días se venden, sobre todo, trajes de caballero y faldas flamencas, "cosas frescas para el camino". Y es que allí se notan las ventas este fin de semana porque viene gente de toda España y "al ser fiestas muy distintas a las del Norte se adaptan a lo de aquí". Tras 22 años con el negocio, Julio Audén afirmó que tienen una clientela muy consagrada, además de que orientan a los clientes sobre qué comprar, ya que "vienen con una idea preconcebida" pero luego la terminan cambiando al ver el abanico de posibilidades que existe. Estos días incrementan el personal e incluso cuentan con una modista que realiza los arreglos al momento.

Cualquier calle era válida ayer para vivir con intensidad la romería. Por ejemplo, en la calle Villamanrique el escenario era impecable. Los diferentes vehículos con caballos circulaban, los porches de las casas colgaban el no hay billetes a causa de la cantidad de gente que no cesaba de cantar y tocar las palmas, además las diferentes filiales cruzaban las arenas para llegar hasta la ermita y realizar su presentación. También estaba la estampa del abuelo que le contaba al nieto, ataviado de corto, todo lo que acontecía a su alrededor. Un reguero de historias y conocimientos que dan futuro a la romería y el amor por la Virgen del Rocío.

Las casas de hermandad también fueron un hervidero de rocieros durante la mañana y la tarde. Solamente bajó la asistencia para cumplir con el protocolo de la presentación ante la Blanca Paloma. Desde el jueves está la Hermandad de Trigueros en la aldea. Allí, en su casa de hermandad se encontraba la hermana mayor, María Dolores, que está viviendo unos intensos días. "Estoy muy emocionada y satisfecha", aseguraba con respecto a cada uno de los acontecimientos desde el comienzo de la romería. "Hoy es un día de convivencia en la hermandad con la comida y después el café". Trigueros tenía programada su presentación en la ermita a las 15:00. En los momentos previos, aparte de la preparación de la comitiva, en el interior de la casa el movimiento era constante entre los hermanos y vecinos de la localidad.

Algo parecido se vivió en la Hermandad de Bonares, que también llegó el jueves a la aldea almonteña junto con la Hermandad de Medina del Campo, que todavía no es filial rociera. "Como puedes ver, hay una alegría inmensa", expresaba el presidente, Manolo Freitas, mientras que continuaba explicando que "en el patio siempre hay gente las 24 horas del día". Convivencia de hermanos. Días grandes en El Rocío que se comparten con los seres más queridos y donde se abren los brazos a todo los rocieros. Por otro lado, el hermano mayor de Lucena, Vicente García, señaló que estaba "cumpliendo un sueño" tras contar 29 años y 29 rocíos. "Hoy está todo el pueblo aquí", y es que la localidad onubense, que cuenta con alrededor de 2.500 habitantes, tiene unos 1.000 hermanos y ayer disfrutaron de la aldea en una jornada especial como es el fin de semana del Rocío.

Y así se concentró el ambiente en El Rocío en la jornada de ayer, donde el tiempo aguantó hasta por la tarde, cuando cayeron algunas gotas. Eso sí, fue un día intenso para los romeros, que ya sueñan con ver en la madrugada del lunes a la Virgen del Rocío frente a su Simpecado.

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