Dolores Prieto Garzón, la flautista que impulsa música e igualdad en Aracena: “El talento depende de la constancia, la disciplina y la visión de futuro”

Dolores Prieto Garzón, flautista y profesora de Aracena, construye identidad musical en la Sierra, fomenta la participación femenina en las bandas y conecta la cultura local con el turismo

Dolores Prieto Garzón
Dolores Prieto Garzón
Ángel Rivas

03 de marzo 2026 - 05:30

Hoy, querido lector, hablamos con Dolores Prieto Garzón, de Aracena, quien se define a sí misma como una mujer de contrastes: alegre pero que sabe mantener su lugar, enérgica pero capaz de conservar la calma, futbolista y amante del deporte y la naturaleza, pero sobre todo de la música, porque hay sonidos que definen un territorio. En la Sierra de Aracena, la música forma parte de su identidad tanto como su patrimonio natural y monumental.

Dolores, Dolo para su alumnado, es profesora titular de flauta en la Escuela de Música Ian Murray y ha hecho de la música su forma de vida. Aunque también es graduada en TAFAD, de ahí su afición al deporte. Flautista profesional, domina la flauta travesera y el flautín, instrumentos que aportan luz, carácter y emoción tanto en el aula como en las bandas y escenarios donde participa, destacándose siempre entre el resto de los instrumentos.

Dolores Prieto Garzón
Dolores Prieto Garzón

Desde Aracena, su labor no solo forma a nuevas generaciones de músicos, sino que contribuye a fortalecer una tradición en la banda, un espacio donde la mujer ha pasado de ocupar un papel discreto a convertirse en protagonista activa. De hecho, Dolo es la miembro femenina más antigua de la banda.

En un municipio donde la cultura también es motor turístico, Aracena ostenta el título de ciudad muy culta. Su testimonio conecta música y igualdad, reflejando cómo la tradición puede ser inclusiva y enriquecedora.

Dolores Prieto Garzón
Dolores Prieto Garzón

Dolo nos explica que la flauta travesera, aunque hoy sea un instrumento de metal, pertenece a la familia del viento madera por sus orígenes. En la banda suele desempeñar un papel melódico, moviéndose con soltura en el registro medio y agudo, doblando a menudo a clarinetes y oboes.

“Es un instrumento muy ágil, con escalas rápidas y pasajes que aportan fluidez al conjunto”, explica. En el plano sonoro, añade, ofrece “un brillo especial sin resultar agresivo”, además de una enorme capacidad expresiva.

El flautín, sin embargo, juega en otra liga.

“Aunque aparentemente es una mini flauta, su función es mucho más potente”, señala. Trabaja el registro más agudo y aporta un brillo penetrante capaz de atravesar toda la masa sonora. “Para mí el flautín es energía y tensión; se utiliza mucho como solista en marchas procesionales. Ambos instrumentos añaden luz al conjunto”, afirma.

Dolores Prieto Garzón
Dolores Prieto Garzón

Dolo recuerda que históricamente las bandas, especialmente las municipales y militares, eran espacios masculinizados.

“Recuerdo que cuando hacíamos cursos vinculados a bandas como la Municipal o la Militar de Sevilla, las únicas chicas éramos mi compañera y yo”.

Durante décadas, ciertos instrumentos se asociaron a lo “femenino” o lo “masculino”. La flauta era habitual entre chicas, mientras que los instrumentos de metal o percusión eran terrenos menos frecuentados.

“Era raro ver a una chica con una caja o un trombón”, recuerda.

Sin embargo, el panorama ha cambiado radicalmente. Hoy es habitual encontrar mujeres al frente de bandas y orquestas, como es el caso de la suya, dirigida por su amiga Irene Isabel García Esteban; algo impensable hace apenas cuarenta años. Además, en muchas escuelas de música la participación femenina es altísima y, en numerosos casos, mayoritaria.

Dolores Prieto Garzón
Dolores Prieto Garzón

Para Dolo, la música es un pilar fundamental en un municipio como Aracena. Con eventos como muestras de música antigua o conciertos durante todo el año de la Banda Municipal —y con verbenas de barrio casi cada semana durante el verano—, la oferta cultural enriquece la identidad del pueblo y sus aldeas.

“El talento femenino potencia esa diversidad, genera historias inspiradoras y aporta un toque fresco que diferencia a Aracena de otros destinos”, afirma. La música no solo acompaña; construye relato, autenticidad e inclusión, elementos cada vez más valorados por quienes visitan la Sierra y buscan una experiencia turística inmersiva.

A las jóvenes que sueñan con dedicarse profesionalmente a la música pero temen que el entorno rural limite sus oportunidades, Dolo les envía un mensaje claro:

“El lugar donde se nace no define hasta dónde puedes llegar”.

Lejos de ser una limitación, la Sierra es identidad y raíz.

“El talento depende de la constancia, la disciplina y la visión de futuro”.

Para Dolo, el entorno rural puede ser, precisamente, una fuente de inspiración y fortaleza.

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