José Antonio Ahumada, el niño de Niebla que triunfa en Dubái con 12 años

Juega al fútbol en la academia del Barcelona con niños dos años mayores que él y ya ha ido con la selección nacional de Emiratos Árabes Unidos

José Antonio, durante un partido en Dubái. / M.G.

A 8.000 kilómetros de Niebla, su localidad natal, un niño iliplense recibe este domingo el galardón que le acredita como mejor jugador sub 13 de la liga de Dubái. José Antonio Ahumada, a su corta edad, sigue dando pasos de gigante en el mundo del fútbol e incluso ya ha sido convocado por los escalafones inferiores de la selección nacional de Emiratos Árabes Unidos, donde reside desde hace ya seis años -se necesitan al menos cinco años viviendo en el país para poder jugar con la selección-.

Allí se mudó junto a sus progenitores en agosto de 2020, poco después de que el mundo se paralizara por la pandemia del covid-19. Su padre, también de nombre José Antonio, emigró para trabajar como ingeniero tras pasar previamente por empresas de la talla de Cruzcampo y Abengoa.

Aunque ya en España tuvo su primer contacto con un balón, en las filas del Camino Viejo de Tomares, empezó a destacar rápidamente en Dubái, donde ingresó en la academia del FC Barcelona. Sus grandes dotes futbolísticos no pasaron desapercibidos y pasó de jugar con niños de su edad a hacerlo con jugadores dos años mayores que él.

José Antonio porta el número 8 en la selección de Emiratos Árabes Unidos. / M.G.

No fue un impedimento para seguir destacando. Este año, en enero, José Antonio viajó hasta la ciudad condal para participar en un training camp que organiza el FC Barcelona con las academias de todo el mundo. Un combinado de 18 niños de todos los continentes en el que el onubense, pese a ser un año menor que el resto, fue el capitán.

"En el partido que jugó en La Masía eran dos partes de treinta y cinco minutos. En esas dos partes de 35 minutos, que son 70 minutos, él corrió 10.2 kilómetros, porque le pusieron un tracker. De media un futbolista profesional corre once en 90", cuenta su padre.

José Antonio como capitán de su equipo en Barcelona. / M.G.

Le define como un centrocampista "estilo Pedri o Iniesta", con una capacidad física "que no es normal para un niño de su edad" y "muy técnico". Una combinación que ha llamado la atención de clubes como el Real Betis Balompié.

En poco más de un mes regresará a España. Concretamente, a Huelva. Jugará la Gañafote Cup con su equipo, al igual que hizo el año pasado, siendo uno de los jugadores más aclamados el día de la presentación en el Nuevo Colombino por la particularidad de ser onubense y jugar al fútbol en la otra punta del planeta.

Respecto a las diferencias existentes entre el fútbol base en Dubai y en España, su padre resalta la intensidad: "El fútbol en España tiene muchísima más intensidad, los entrenamientos son mucho más intensos que el fútbol aquí. Aquí quizás se entrena más días. José Antonio entrena cinco o seis veces a la semana, es una barbaridad. Pero no es tan intenso como en España". Otra de las diferencias que encuentra está en la astucia. "Los niños en España tienen, desde muy pequeños, más picardía que los niños en Dubái. Más esa cosilla de buscarle la vuelta, el otro fútbol como se suele decir. Eso yo aquí en Dubái no lo veo, es más inocente todo".

En plena etapa formativa, el papel de sus padres es clave para no desviarse del camino. "Tanto mi mujer como yo nos encargamos de apoyarle lo más que podemos. Mi mujer se lleva todo el día con el coche de un sitio a otro, llevándolo a entrenar aquí y allí, él juega tanto en la academia como en un club local, el Shabab Al Ahli".

Un partido con el FC Barcelona en el torneo de La Masía. / M.G.

Además de los cinco o seis días de entrenamiento a la semana, su padre trabaja con él la parte de velocidad e intensidad que le puede faltar en Dubái. "La parte de balón, eso para los entrenadores suyos, y lo hace muy bien", cuenta.

Eso sí, tiene claro que lo verdaderamente importante pasa por su felicidad y que al niño "le encanta el fútbol". "Todo el esfuerzo de momento está sirviendo para algo. Eso es lo que sentimos principalmente. De que no es nada en vano. Obviamente, lo volvería a hacer, aunque no fuera para conseguir lo que está consiguiendo, simplemente porque le hace feliz. Con eso ya es suficiente", expresa con orgullo. Mientras tanto, José Antonio continúa con su camino, disfrutando de lo que hace y con la oportunidad de seguir creciendo como futbolista en un país que lo ha acogido con los brazos abiertos desde el primer día.

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