Los hermanos Borrero: de Lucena del Puerto a la prueba más importante del mundo del motor
Manuel y Jesús finalizan con éxito su participación en el Rally Dakar 2026 con los camiones del Tibau Team y ya miran al futuro con optimismo
La provincia de Huelva ha estado representada en el Rally Dakar 2026. La prueba más importante del mundo del motor ha contado con la participación de los hermanos Borrero, naturales de Lucena del Puerto, quienes han podido terminar la carrera con éxito. En el caso de Manuel, lo ha hecho además siendo el mejor español clasificado de la categoría de camiones, donde su hermano Jesús, el menor de los dos, afrontaba su primera vez como piloto.
"Participar como piloto era la ilusión de mi vida. En 2009 fui con mi hermano de copiloto y la asignatura que me quedaba pendiente era ser piloto" cuenta a este diario Jesús. Dicho y hecho. No solo pudo cumplir su sueño, sino que lo hizo sin abandonar.
En una carrera tan exigente como el Dakar, el objetivo no es otro que acabar. "El objetivo inicial es terminar, eso es el mayor objetivo. Porque es durísimo, es durísimo. Ha sido una prueba tremenda, mucha piedra, y no ha habido mucha duna, que es lo que a mí me gusta realmente, es donde suelo destacar un poco. Ha sido muy dura físicamente y mentalmente", explica Manuel.
Su relación con el Dakar viene de lejos. Agricultor de profesión, se enamoró de la prueba tras verla por primera vez en televisión, una pasión que se convirtió en definitiva cuando presenció el paso de la caravana por Granada rumbo a África. Impresionado por los camiones, comenzó a competir en trial 4x4 y pruebas de orientación en Marruecos.
Su debut en el Dakar llegó en 2007, tras contactar con Rafa Tibau, quien le puso en contacto con Alfonso Nicolás. Juntos participaron en la mítica etapa africana del rally a bordo de un Bowler, logrando finalizar en la 78ª posición en la categoría de coches.
El objetivo inicial es terminar porque es durísimo físicamente y mentalmente
Con la llegada del Dakar a Sudamérica, Borrero dio el salto a los camiones. En 2009 finalizó en la decimosexta posición con su hermano Jesús como copiloto y posteriormente alcanzó el undécimo puesto pilotando un camión de serie.
Una experiencia que le ha llevado a correr el Dakar por tres continentes distintos: África, América y, por último, Asia. La principal diferencia que encuentra es que en la edición africana "era de más aventura". Allí "si tenías un problema, tenías que abandonar el vehículo y que te rescataran en helicóptero, porque no había otra manera de salir". En Sudamérica fue todo lo contrario. Fue una carrera "muy populista, allí tenías gente, espectadores, miles y miles de espectadores por todos lados que te podían ayudar. Y la verdad fue también muy bonita". De Arabia Saudí, su última experiencia, destaca que "también hay bastante público, pero ya está mucho más profesionalizado. Ya hay mejores vehículos, ya hay mucha más cantidad de gente gracias a estos vehículos nuevos que hay".
Jesús, al igual que su hermano Manuel, también resalta la dureza de la prueba y "la cantidad de piedras que había". Por otro lado, se encontraban el recorrido "reventado" al ser de los últimos vehículos de la jornada en pasar.
Tanto Jesús como Manuel han corrido el Dakar como vehículos de asistencia al equipo. En el caso de Jesús, al ser su primer año, "he tenido muchas órdenes de equipo". Sin embargo, el primer día "me dejaron correr un poquito y quedé el mejor español, me gustó mucho", cuenta con orgullo.
Desde que nació, asegura, ha sido "un loco del motor, de los camioncitos y los cochecitos". Su padre tenía un Land Rover y empezó a llevarles por el monte. Luego vendrían los Toyota, las pruebas de trial 4x4 y un sinfín de aventuras que han desembocado en su primera vez como piloto en la carrera más prestigiosa del planeta después de llevar más de treinta años trabajando como transportista.
De la televisión a la realidad
Desde hace años el Rally Dakar ocupa una gran cuota de pantalla en España gracias a referentes como Carlos Sainz, ganador en multitud de ocasiones con marcas diferentes; Nani Roma, campeón en motos y en coches; Marc Coma o más recientemente Cristina Gutiérrez.
La carrera, pese a que ya lleva consigo una fama de dureza y dificultad, no se refleja en la televisión cómo se vive realmente en persona. Son dos mundos distintos. "Hay un Dakar que es el que sale en la televisión, que son los que van delante, que hacen las etapas en cuatro o cinco horas, y hay otro Dakar que es con los que vamos detrás, que duramos más del doble de tiempo", confiesa Manuel.
Sin embargo, es en ese otro Dakar donde surge una de las patas más bonitas del deporte: la solidaridad. En muchas ocasiones, los pilotos se encuentran solos junto a su equipo y su vehículo. Solos en mitad de la inmensidad del desierto. Una situación que se puede volver en contra, sobre todo en caso de avería o incluso accidente. "Yo me he encontrado un camión volcado en la arena y he estado hora y media para sacarlo, ese es el verdadero Dakar", explica Manuel.
El lucenero define la experiencia como "un Gran Hermano", pero "mucho más intenso" porque son quince días "en los que la convivencia es total y absolutamente extrema para lo bueno y para lo malo. Allí somos todos iguales".
La próxima edición en el horizonte
Después de unas semanas de recuperación y reflexión, los hermanos Borrero ya piensan en la edición de 2027, que se celebrará también en Arabia Saudí al extenderse el acuerdo hasta 2030. Para Jesús será su segunda participación. Tras hacer de asistencia, lo que le ha privado de optar a una mejor clasificación, sueña con llegar el año que viene con un camión propio y sin los impedimentos propios de la asistencia.
"Yo tengo mi camión, mi hermano tiene su camión y el año que viene, si Dios quiere, nos gustaría ir con nuestros camiones y en condiciones de ir a correr, sin asistencia ninguna", confiesa Jesús.
Manuel también se encuentra en proceso de construir un prototipo nuevo que le permita disfrutar de la velocidad sin limitaciones. Esto, a su vez, tiene el hándicap económico. Al ir de asistencia y cargar piezas para Dacia, la empresa cubre buena parte de la financiación necesaria para un evento de este calibre.
Así, a Manuel y a Jesús les tocará pedir la colaboración de empresas e instituciones. Un trabajo que Manuel califica de "a veces imposible y poco agradable porque ya en el pasado lo hice", pero que tendrán que realizar "ahora que vemos que podemos estar en la pomada". Dos pilotos que llevan a Lucena del Puerto y Huelva por bandera no merecen menos.
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