Fútbol | División de Honor

De la revelación a la decepción para los equipos de Huelva en División de Honor

  • Buena nota para La Palma, Atlético Onubense y Aroche; Cartaya e Isla Cristina deben mejorar

Cartaya y Aroche son dos de los representantes onubenses en la categoría. Cartaya y Aroche son dos de los representantes onubenses en la categoría.

Cartaya y Aroche son dos de los representantes onubenses en la categoría. / Alberto Domínguez

Como cada temporada en División de Honor y con respecto a los equipos de Huelva representativos en la categoría y tras disputarse 25 jornadas, hay opiniones para todos los gustos. Lo que queda claro es que la clasificación no miente a falta de nueve jornadas para acabar el campeonato, siempre y cuando la pandemia lo permita.

Así las cosas, La Palma, que arrancaba la Liga con el objetivo de salvar la categoría se viste de matrícula de honor. El equipo condal comenzó tarde a planificar por las elecciones a la presidencia, llegó un entrenador de perfil desconocido en Huelva, Mario Rodríguez y a pesar de las cantidad ingente de bajas de una jornada para otra, el conjunto condal es tercero en la tabla a un punto del segundo, cumpliendo una trayectoria simplemente extraordinaria y con todos los pronunciamientos, dependiendo de las decisiones que se tomen, de ser partícipe de la Tercera División la próxima temporada.

Otro de los que cumplen, aunque a veces a remolque, es el Atlético Onubense, cuarto clasificado a seis puntos del ascenso. De la mano de Antonio Calle, el filial recreativista se ha destapado, a pesar de su juventud, como una escuadra competitiva que ha plantado cara en cada escenario y ante cualquier rival.

Hasta ahí las caras amables, aunque podría incluirse al Aroche, que se mantiene en la entereza a pesar de su humidad. De momento el conjunto serrano se mantiene fuera de los puestos de descenso, un logro importante a pesar de ser el club más humilde de la competición.

Las decepciones las pone el Cartaya y el Isla Cristina, aunque con matices. Por una parte, el conjunto rojinegro, que aspiraba a grandes cotas al inicio de la liga, ahora mismo es noveno y a diez puntos del tercero, luego muy lejos del objetivo mínimo que se despacha en un equipo que tiene una de las mejores plantillas de la categoría. Cambió de entrenador, Amate por Nogueira y con el onubense en el banquillo ha resucitado, aunque se duda que le dé tiempo para alcanzar una de las primeras plazas de la tabla. No pierde la fe ni el técnico ni la plantilla y esa es su mayor fuerza a este punto y hora.

El Isla es el que tiene la situación más preocupante, ya que está en puestos de descenso

Por su parte, el Isla Cristina, con infinidad de problemas, sobre todo de respaldo por parte de una afición que se ha olvidado del fútbol, lucha contra viento y marea para sostenerse. Gracias a su entrenador, Francis Acosta y su presidente, Sarri, además de a una junta directiva que no desmaya en la tormenta, el equipo se mantiene en esta categoría. Aún así, ahora mismo, de terminar la liga perdería su plaza y esa es la gran preocupación. El isla Cristina está a dos puntos de la salvación ficticia, porque después hay que tener en cuenta los descensos de otras categorías superiores y eso lo condiciona todo.

Para el fútbol de Huelva sería un logro mantener a los equipos que tiene en División de Honor y superaría la marca establecida si uno o dos de ellos lograran el ascenso a Tercera. Ahora es el coronavirus el que marca la pauta de lo que pueda suceder. La esperanza pasa por acabar la temporada para que cada uno de ellos puedan conseguir el objetivo marcado.

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