La empresa alega pérdidas de 14 millones de euros el pasado año

  • El grupo Misa posee fábricas en tres continentes y en diferentes sectores

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La intención de Nilefos de cerrar la fábrica de Huelva es justificada por la empresa en el incremento del precio de la materia prima y en una sucesión de pérdidas que el pasado año (en el que la empresa adquirió la antigua Rhodia) sobrepasaron los 14 millones de euros, acompañados de un descenso de las ventas.

Esas son las cifras que maneja la empresa a la hora de anunciar el cierre, aunque los resultados ya eran de pérdidas cuando el grupo Madhvani se hizo con la fábrica. De hecho, Rhodia presentó pérdidas a partir de 2004, último ejercicio con resultado de beneficios. En 2005 esas pérdidas eran de 5,1 millones de euros y en 2006 de 14 millones, acompañadas de un progresivo descenso de las ventas que entre 2004 y 2007 ha sido del 36 por ciento.

Con esos resultados el grupo Madhvani (Misa) se hizo con la compañía. Este grupo de origen indio tiene su sede en Uganda y posee negocios relacionados con las infraestructuras, agricultura, energía e industria en África, India y Europa. En Uganda gestiona un depósito de fosfatos y aseguraba tener la intención de ampliar su negocio en este sector, de ahí su adquisición de la fábrica de Huelva.

Según explican fuentes sindicales, cuando la empresa (con sede en Uganda) adquirió la antigua factoría de Rhodia ésta contaba no sólo con pérdidas, sino también con deudas, una masa salarial importante y estaba necesitada de inversiones para seguir adelante con su proceso productivo en parámetros competitivos. De ahí que Nilefos anunciase en su día un fuerte plan de inversión de unos ocho millones de euros en doce meses para mejorar la competitividad de la factoría, al tiempo que aseguraba a los empleados que la planta no iba a cerrar. No era la primera que adquiría a Rhodia: en 2005, Misa constituyó su filial Nilefos para acoger a dos empresas belgas pertenecientes también al grupo Rhodia y dedicadas a la fabricación de ácido fosfórico y ácido sulfúrico. Sin embargo, pese a que una de sus factorías se dedicaba a la producción de fosfórico, la empresa comunicó que este componente seguiría siendo suministrado por Fertiberia. Y es precisamente el aumento de precio de esta materia prima el principal argumento de la empresa para justificar el cese de actividad.

Ésta es la primera venta real que se produce de la fábrica situada en la avenida Francisco Montenegro. La factoría surgió en 1966 para la fabricación de tripolifosfatos gracias a la cercanía del ácido fosfórico (Fertiberia) y la sosa cáustica (Aragonesas). Desde entonces ha cambiado varias veces de nombre (Odiel Química, Río Ródano, Rhône-Poulenc) por fusiones y adquisiciones de los grupos en los que se integraba, pero nunca había sido traspasada de un grupo a otro de manera individual hasta que en 2007 Rhodia la vendió a Misa.

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