El PP acepta la oferta del PSOE de una legislatura de "grandes consensos"

  • Arenas anuncia una "oposición contundente" si Chaves se pliega a los pactos que su partido adopte con los nacionalistas en Madrid · Los populares elaborarán unos presupuestos "alternativos"

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Giro en la "estrategia" política del PP. Desde el éxito electoral "sin triunfalismos", desde el convencimiento de que el "cambio" de su eslogan electoral "es posible" y de que "más que nunca" son "alternativa", el presidente del PP-A, Javier Arenas, anunció ayer la predisposición de su partido a ejercer el "andalucismo español" y tender la mano al PSOE en todo lo que signifique la defensa "de los intereses de Andalucía". Una declaración de intenciones que llevó al extremo de que esta se convierta en la legislatura de los "grandes consensos" ante retos como la deuda histórica, la financiación autonómica, una "reforma educativa profunda", las leyes de Dependencia, Pacto Local o de la RTVA, y el desarrollo del Estatuto -propuso la creación de una comisión de seguimiento-.

Sin embargo, esta apuesta por la concordia no es el PP quien la lidera. Aunque Arenas recordara que en los últimos cuatro años propuso pactos y "le cerraron la puerta" -también apoyaron el 40% de las leyes aprobadas en el Parlamento-, la pasada semana y este mismo lunes, durante el Comité Director del PSOE-A, el presidente electo, Manuel Chaves, llamó al acuerdo en estos asuntos, a los que sumó la Ley de Vivienda.

Pero la voluntad de "pasar página" del PP también tiene su reverso. Arenas advirtió del ejercicio de una "oposición contundente" en el momento en que el Ejecutivo de Manuel Chaves se pliegue al Gobierno central y los efectos perjudiciales que puedan tener en Andalucía la reedición de los pactos entre "Rodríguez Zapatero y los nacionalistas". "No vamos a ser complacientes cuando se nos pueda perjudicar en igualdad y solidaridad", avisó el dirigente popular, en clave de financiación autonómica.

Estas directrices formaron parte de la arenga de Arenas a los 46 diputados electos que tomarán posesión de su escaño en la Cámara autonómica el próximo 3 de abril. A este equipo pidió "pulverizar récords de buenas iniciativas" y trasladarlas a la calle, para así hacer visible su capacidad de dar respuesta a las "preocupaciones ciudadanas" en estos cuatro años que intuyó que serán la "antesala" de su llegada al Gobierno. Un logro que vio factible ante la "buena noticia" de que en 2012 Chaves volverá a ser candidato, ya que auguró que para entonces "su nivel de credibilidad estará más bajo que ahora" porque el PP ya habrá probado el "agotamiento de su proyecto".

Y dos son las recetas, según Arenas, para alcanzar este objetivo, y también el de la municipales de 2011: "No pasar ni una como oposición" en el buen uso de los fondos públicos, cumplimiento de los compromisos, vigilancia de los abusos de las instituciones por el PSOE y "ni una crítica sin propuesta".

Al hilo de esta cuestión, obviando el esfuerzo que en recursos humanos y técnicos supondrá, anunció que su grupo parlamentario preparará unos presupuestos "alternativos" a los del Ejecutivo andaluz, en los que acusó falta de espíritu de "reforma" por no ser más que "una fotocopia" unos de otros. Dentro del capítulo económico y ante su preocupación por la crisis y la "asfixia" que se cierne sobre la clase media andaluza, también adelantó que propondrán un "plan de choque" -al que instó al PSOE a proponer otro-, que completarán con una reordenación del sector público y un plan de austeridad de la Administración.

La última petición a sus compañeros en la bancada popular -en la que defendió como "primer acierto" la inclusión de alcaldes- fue trasladar al Parlamento su programa electoral y demostrar que con el peso electoral ganado -han acortado a la mitad su distancia en escaños con el PSOE al obtener 47 parlamentarios- "iniciamos una etapa como partido de gobierno aunque estemos en la oposición".

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