La almeja japonesa: 'Ruditapes philippinarum'

Se trata de una almeja exquisita, que no es muy frecuente en nuestros mercados, no sé si es porque las capturas son escasas, porque es una almeja cara o por ambas cosas. Lo que sí sé es que cuando aparece en nuestros mercados desaparece al momento, algo que también pasa con la almeja reloj.

Las almejas japonesas Ruditapes philippinarun conocidas también en nuestras costas como almejas italianas tienen una concha oval con el lado anterior más corto, redondeado y estrecho que el posterior, que es truncado. Su superficie exterior presenta bandas poco marcadas, su seno paleal es profundo y forma una V en la parte antero dorsal, los sifones están fundidos.

Su color varía desde el blanco sucio, pasando por el amarillo al marrón en el exterior y blanco en el interior. Sus bandas de crecimiento son poco marcadas y de un color más oscuro. Su tamaño es de unos ocho centímetros de centil.

Su hábitat es infralitoral, vive enterrada en arenas y fangos, desde la rompiente a los cien metros de profundidad, es resistente a las aguas turbias, a los diferentes cambios de salinidad y a los cambios bruscos de temperatura. Por ello es habitual en las playas, las desembocaduras de los ríos, en las lagunas y en los esteros.

Es resistente a las aguas contaminadas por lo que se considera un indicador de la contaminación.

Su alimentación es a base de fitoplancton y detritos que se encuentran en el subsuelo. Que extrae del agua marina y el fango por filtración evacuando el agua y los deshechos por un sifón que se encuentra en la parte posterior, por ello es fundamental que cuando los recolectemos estén en aguas sin contaminación, ya sea de algas tóxicas o aguas contaminadas.

Son unas almejas con una carne muy fina y una característica que las hace muy solicitadas en el mercado, el bicho llena totalmente la concha. Las almejas japonesas tienen un 2% de materia grasa, un 15% de proteínas y unas ochenta kilocalorías a los cien gramos, presentan una particularidad, su gran contenido en hierro asimilable, asimilación que aumenta si les añadimos unas gotas de limón y se consumen un cuarto de hora antes de las comidas; junto a otros bivalvos son excelentes para dietas ricas en hierro para anémicos o embarazadas.

Se recogen fundamentalmente por rastro, siendo los productores fundamentales Isla Cristina y Ayamonte. Aunque su producción no es muy grande, en estas dos localidades de la Costa de Huelva hay una cultura y una tradición culinaria considerable de las almejas japonesas.

En el mercado se presentan en conserva, frescas y congeladas, curiosamente envasadas en redes con un peso de un kilo, esto se hace para que no pierdan su agua, con lo que se conserva mejor el bicho y sobre todo su sabor a mar.

Su cocina en nuestra provincia es fundamentalmente:

-Vivas: con unas gotas de limón.

-Al vapor: se abren en una sartén con un par de cucharadas de vino o de agua.

-Guisadas: judías con almejas.

-Crudas: formando parte de cebiches.

-Cocidas: cocidas y después se usan para ensaladas u otros platos

-Plancha: abiertas a la plancha.

-Calderetas: caldereta de almejas.

-Cataplanas: cataplanas de almejas con carne de cerdo.

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