La Fiscalía investiga a una empresa por deforestar más de 100 hectáreas

  • La Asociación Ecologista Madroño ha solicitado a Medio Ambiente que, independiente de las responsabilidades penales, también se depure la posible implicación de funcionarios públicos

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Inspectores de la Policía Autonómica de Andalucía están investigando por encargo de la Fiscalía de Huelva las responsabilidades que se pudieran derivar de un presunto delito de deforestación en la finca el Avispero de Bonares. En este presunto delito medioambiental está directamente implicada la empresa agrícola Sociedad Cooperativa Agromolinillo de Moguer por haber destruido "más de 100 hectáreas de terreno forestal" donde existían especies autóctonas, algunas reconocidas como amenazadas por la Ley Andaluza 8/2003.

Los hechos se remontan al año 2006 cuando comenzaron las denuncias de dicha asociación ecologista, aunque la Fiscalía no ha empezado a investigar hasta hace unos meses. Hace un año (en febrero de 2007) y tras la insistencia y continuas denuncias de Madroño, ésta asegura que la Delegación Provincial de Medio Ambiente abrió un expediente en el que se denunció el destoconado y cambio de uso sin autorización de una superficie de 68 hectáreas de terreno forestal en dicha zona, cifra que "dista mucho" de las hectáreas reales que se han destruido, según los miembros de la asociación ecologista.

Madroño cuenta con material fotográfico, que ya ha sido puesto en manos de la Fiscalía onubense, "de las macroactuaciones que se han venido realizando" en dicha finca y muestra especial preocupación por que "han pasado desapercibidas tanto a los agentes de Medio Ambiente en la zona, como para el jefe de la comarca, para el coordinador provincial, los técnicos e ingenieros de la Delegación Provincial de Medio Ambiente".

El grupo ecologista reclamó la actuación urgente de Medio Ambiente dado que las irregularidades detectadas se estaban produciendo en una zona que es hábitat del lince ibérico, con los consiguientes efectos negativos que ello pudiera tener para la conservación de esta especie en peligro de extinción.

Es por ello, que la asociación ecologista presentó en dicho organismo un escrito con fecha de 25 de enero de este mismo año para que "independientemente de las responsabilidades penales que pudieran derivarse para los autores de dicha actuación por parte de los Tribunales, la Consejería de Medio Ambiente y la Inspección General de Servicios actúen de oficio para determinar la posible implicación de los funcionarios públicos".

Al parecer, una de las pocas explicaciones que han logrado los responsables de Madroño de la Delegación Provincial de Medio Ambiente ha sido que la empresa solicitó permiso para transformar 6 hectáreas de terreno en el paraje conocido como el Avispero en el término municipal de Bonares. El permiso que se concedió a dicha empresa fue para eliminar la vegetación existente y repoblar, posteriormente, con especies autóctonas. Según Madroño, la realidad ha sido bien distinta porque lo que ha desaparecido han sido piños piñoneros, alcornoques, palmitos, lentiscos, labiérnagos, coscojas y madroños y han venido a ocupar su lugar plásticos agrícolas. Asimismo Madroño lamenta que en la única reunión que mantuvieron con responsables de Medio Ambiente sobre el terreno donde tuvo lugar el presunto delito, el coordinador provincial de los agentes forestales "intentó justificar la ilegalidad con planos genéricos del lugar y una escritura de propiedad con irregularidades y añadidos". Todo ello antes de iniciar la inspección del terreno afectado.

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