resumen del año cultural Discos para recordar

El año de Adele y Alborán

  • La británica conquista las listas de venta con '21' y el malagueño se convierte en la revelación española en un 2011 marcado por el adiós de Amy Winehouse y REM

Nadie ha podido con Adele en 2011, ni revelaciones nacionales como Pablo Alborán ni bandas consolidadas como Coldplay. Suyo fue este año que, sin aviso previo, trajo los últimos discos de la historia de dos nombres que ya son leyenda, REM y Amy Winehouse, tristemente fallecida. Estos son diez de los discos más destacados publicados durante este año:

La británica que más discos ha vendido en este siglo en su país se aferró semana tras semana a lo más alto de las listas de ventas de medio mundo, gracias a canciones de soul y pop elegantes y sentidas, como Rolling in the deep y Someone like you, que convirtieron su segundo disco en el hito musical del año.

Este joven debutante malagueño, compositor, músico y cantante, saltó de las redes sociales al número 1 en España durante 15 semanas con un disco de pop romántico y sabor andaluz, que le permitió grabar, apenas unos meses después, un segundo trabajo en formato acústico.

Con su quinto disco de estudio, el sucesor del exitoso Viva la vida, la banda de Chris Martin consolidó su capacidad para crear melodías épicas llena-estadios en la mejor línea de U2 y, como demostró en Madrid, para vender 16.000 entradas en poco más de una hora.

Cuando se publicó, pocos imaginaban que el decimoquinto disco de la carrera de los estadounidenses se convertiría también en su último álbum de estudio, tras el anuncio de disolución con el que en septiembre cerraron 31 años de carrera, en la que destaca su recordado Out of time.

La crónica de una muerte anunciada en que se había convertido el final de su vida no impidió que la desaparición de esta diva provocase menor estupor, pues desbarataba la posibilidad de que compusiese otro disco de la calidad del inigualable Back to black. Como consuelo, se orquestó de forma póstuma este disco de retazos inéditos, con versiones y tres temas nuevos.

En el momento de su debut, hace ya diez años, The Strokes encarnó la esperanza del rock y de su cíclico renacimiento. Después de varios intentos fallidos y de cinco años de silencio, los neoyorquinos dieron en el clavo con su cuarto álbum de estudio y sencillos como Under cover of darkness.

La gestación del segundo disco de la diva estadounidense más estrambótica de los últimos tiempos fue, como la temática del videoclip que lo titula, un parto. El goteo previo de informaciones dio sus frutos y, tras su publicación, la proclamada reina de las redes sociales vendió en una semana más de un millón de copias en EEUU.

España fue uno de los pocos mercados que privaron a Lady Gaga del número 1 y el responsable fue el extremeño Roberto Iniesta. El veterano músico demostró que, lejos de lo que pueda indicar su título, su última apuesta era fuerte y sólida, pese a lanzarlo sin promoción y con un tango como anticipo.

Con su segundo disco, que se publicó el mismo día que otro de los nuevos hitos de la música independiente en español, Fuerteventura de Russian Red, confirmaron que son algo más que una promesa. Sin el cobijo de una gran discográfica, sumaron premios, conciertos y público suficiente para triunfar cinco noches seguidas en Madrid.

Preciosista, popero, costumbrista y cantado en catalán. Así fue una de las sorpresas del mercado español en 2011, con 45.000 copias, el primer disco que, en esa lengua, lograba alcanzar el número 1 en ventas en todo el territorio nacional desde los años 70.

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