Miles de personas, sin ANV, condenan en Mondragón el asesinato de ETA

  • La hija mayor de Isaías Carrasco, que nuevamente demostró una gran entereza, acompañó en todo momento a su madre, visiblemente abatida · Concentraciones silenciosas en muchos ayuntamientos

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Varios miles de personas, entre ellas la viuda y las hijas de Isaías Carrasco, representantes institucionales y de todos los partidos democráticos, participaron ayer en Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa) en una emotiva manifestación en protesta por el asesinato el pasado viernes del ex concejal socialista.

El silencio de los participantes, sólo roto por los aplausos y gritos de "¡Isaías! ¡Isaías!" al paso de la marcha por la casa donde residía el asesinado y por el lugar donde le tirotearon, que se encontraban cubiertos de rosas, marcaron de emoción, dolor y rabia esta protesta.

La manifestación partió a las 18.50, diez minutos antes de lo previsto, encabezada por una pancarta con el lema Por la libertad, ETA no, portada por la viuda de Carrasco, Marian Romero, sus hijas, Sandra y Ainara, y concejales de todos los grupos municipales de Arrasate-Mondragón, excepto ANV. Entre los representantes institucionales se encontraba el lehendakari, Juan José Ibarretxe, el presidente del Senado, Javier Rojo; la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y numerosos consejeros vascos.

También acudieron a la marcha dirigentes políticos como el secretario de Organización del PSOE, José Blanco; el líder de los socialistas vascos, Patxi López; la presidenta del PP en Euskadi, María San Gil, y los presidentes del PNV y de EA, Iñigo Urkullu y Unai Ziarreta, respectivamente, así como representantes de EB y Aralar.

Entre los dirigentes sindicales figuraba el secretario general de UGT, Cándido Méndez, y el responsable en el País Vasco de esta central a la que estaba afiliado Isaías Carrasco, Dámaso Casado, así como el secretario general de CCOO en el País Vasco, Josu Onaindi.

La marcha discurrió con relativa rapidez, en silencio y con una tregua de la lluvia caída durante el resto de la tarde, hasta que se llegó a la calle Navas de Tolosa, en cuyas aceras se habían colgado entre las farolas y los árboles decenas de fotografías de Isaías Carrasco. Al llegar a su vivienda, cuya entrada estaba alfombrada por rosas rojas, la manifestación se ha detenido y los asistentes han guardado un minuto de silencio, roto después por aplausos y gritos de "¡Isaías! ¡Isaías!".

La hija mayor del asesinado, que demostró una gran entereza y ha portado durante el recorrido una foto de su padre, acompañaba a la viuda, visiblemente abatida en el momento en que volvieron a pisar el suelo donde cayó asesinado a tiros su marido.

El barrio de San Andrés donde vivía Carrasco estaba prácticamente desierto. La cabeza de la manifestación llegó a la plaza del Ayuntamiento hacia las 19.50, donde se convirtió en una multitudinaria concentración, ante la que hablaron el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, y en la que se oyeron gritos de "Sandra, un par de cojones", dirigidos a la hija mayor de Carrasco.

Al término de la manifestación, López leyó un manifiesto y agradeció las muestras de solidaridad recibidas. "Gracias por vuestro compromiso democrático, por la defensa de la paz y de la libertad que hoy estáis encarnando aquí y por vuestra opción firme por la vida, frente a los voceros siniestros de la muerte", indicó.

Esta manifestación culminó una jornada de protestas por este asesinato, en la que en numerosos ayuntamientos se celebraron concentraciones de condena convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

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