La unión de La Caixa y Banca Cívica crea la primera entidad española

  • El nuevo grupo financiero se convertirá en el líder del sector por activos, depósitos y créditos. La operación se basa en un canje de cinco acciones de Caixabank por cada ocho títulos de Cívica.

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Banca Cívica y Caixabank aprobaron el lunes la constitución del primer grupo financiero de España, con unos activos de 342.000 millones de euros, más de 14 millones de clientes y una cuota de mercado media en España del 14% en depósitos y del 13,4% del crédito. Tras absorber dos bocados menores -Caixa Girona y Bankpyme-, La Caixa da un golpe de mano al sector. La integración de Banca Cívica en Caixabank, cuyas cotizaciones fueron suspendidas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores durante toda la jornada, fue rubricada al filo de la medianoche de ayer tras una maratoniana tarde de reuniones.

En primer lugar, los cuatro grupos que integran Banca Cívica -Cajasol, Caja Navarra, Caja de Burgos y Caja Canarias- convocaron a sus consejos de administración en sesión extraordinaria en sus sedes históricas. A continuación, el consejo de Banca Cívica se constituyó por teleconferencia para dar el visto bueno a la operación. Simultáneamente, en Barcelona, se celebraron sendos consejos extraordinarios tanto de La Caixa -la matriz del grupo- como de Caixabank, el banco que cotiza en Bolsa al que se transfirió el negocio financiero.

La operación consistirá en un canje de acciones: los accionistas de Banca Cívica recibirán cinco titulos de Caixabank por cada ocho del grupo copresidido por Antonio Pulido y Enrique Goñi. El intercambio propuesto por La Caixa supone valorar la entidad en 977 millones de euros, a 1,97 euros por acción.

Pese a que el precio es un 11% inferior al del cierre del mercado del viernes, los accionistas se verán recompensados por la mejora de la rentabilidad, ya que el dividendo acordado por Caixabank es un 20% superior al previsto por Banca Cívica, según indicaron fuentes cercanas a la operación. Asimismo, Caixabank mantendrá la política trimestral de remuneración al accionista, "combinando el pago de dividendos en efectivo con el sistema del Programa Dividendo / Acción".

Tras la fusión por absorción, La Caixa ostentará la mayoría accionarial del grupo con el 61% de los títulos, teniendo en cuenta la conversión de obligaciones subordinadas necesiaramente convertibles ya emitidas, así como la recompra de todas las participaciones preferentes de Banca Cívica. Cajasol y Caja Navarra recibirán cada una  el 1% mientras que Caja de Burgos y Caja Canarias contarán con el 0,7%. El 35,6% restante será capital flotante en el mercado. La operación, cuya culminación está prevista para el tercer trimestre de este año, está sujeta a la aprobación de los órganos reguladores y de las respectivas asambleas de las cajas integradas en el grupo, así como de las juntas generales de accionistas de ambas entidades.

El nuevo grupo será el líder en el mercado financiero en cinco comunidades -Cataluña, Andalucía, Navarra, Baleares y Canarias-, y segundo en otras cinco -Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y País Vasco-. "Entre ambas entidades se produce una importante complementaridad de redes, especialmente en Canarias, Navarra, Burgos, Sevilla, Huelva, Cádiz y Guadalajara", señalaban en una nota.

Caixabank y Banca Cívica resaltaron que la integración "no requerirá de ayudas públicas ni tendrá ningún coste para el resto del sector financiero", lo que descarta recurrir tanto a un Esquema de Protección de Activos (EPA) como a los recursos del Fondo de Garantía de Depósitos, que probablemente se agoten con la próxima adjudicación del Banco de Valencia.

Además, Caixabank devolverá los 977 millones de euros que Banca Cívica recibió del FROB "en los 12 meses siguientes al cierre de la operación", lo que supone el adelanto de su reintegración al erario público.

El ratio de morosidad estimado o proforma del grupo resultante de la operación se situará en el 5,5%, "por debajo del 7,62% de la media del sector, y con un nivel de cobertura del 82%, según los datos de 31 de diciembre". Además, la liquidez de la nueva entidad -24.000 millones de euros- "permitirá afrontar los vencimientos de deuda mayorista en los próximos tres años".

Los costes de reestructuración del grupo se estiman en unos 1.100 millones de euros netos de impuestos. En cambio, las sinergias alcanzarán un volumen de 540 millones de euros tras el tercer año de integración. En cuanto al saneamiento por el decreto de la reforma financiera -que suponía 2.031 millones de euros para Banca Cívica-, el grupo realizará un ajuste por un importe cercano 3.400 millones contra reservas, "por lo que no impactará en los resultados y permitirá cumplir muy ampliamente las necesidades de provisiones de Banca Cívica establecidas por el real decreto por su actual exposición inmobiliaria y por otros riesgos indentificados durante el proceso de due dilligence".

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