Un grato porvenir

  • España se ve con aspiraciones de ganar la Ensaladera por la calidad del equipo, el calendario y el gran ambiente que reina

Todo encaja. España parece contar con todas las armas para pensar en ganar su tercera Copa Davis: a la calidad de sus jugadores y a un calendario asequible, se suman la confirmación de una pareja de dobles y el buen ambiente en el equipo que se constató durante todo el fin de semana en Bremen.

"Tenemos una oportunidad muy grande de ganar las semifinales", auguró el capitán, Emilio Sánchez Vicario, tras vencer a Alemania. Y es que en el horizonte está una eliminatoria en casa y en arcilla con Estados Unidos como adversario.

El capitán de los españoles sabe que para ello cuenta con un equipo en el que las piezas encajan, con jugadores de una misma generación unidos por la amistad y las ganas de defender los colores de su país. Luego, un tenista insignia como Nadal, que se sumó en Bremen al equipo al poco de jugar la final de Miami y que tendrá pocos días para prepararse para la temporada de arcilla, en la que se juega importantes puntos para el ranking en torneos de prestigio donde defiende el título.

"Yo sólo he venido para animarme un poco. Mi único objetivo es divertirme", bromeaba el sábado Nadal tras la "guerra de nervios" que libraron los doblistas Fernando Verdasco y Feliciano López para definir el duelo contra los alemanes tras casi cinco horas. "Estoy encantado de contribuir para estar en semifinales", cambió de tono el número dos del mundo, que se manifestó convencido de que "España tiene un equipo completo que puede vencer a cualquiera en cualquier lugar".

Sánchez Vicario también cuenta con un segundo singlista como David Ferrer, también top ten, para quien "el equipo es lo más importante". El quinto del escalafón se sacó el sabor amargo de un flojo inicio de año con un triunfo contra la primera raqueta germana, Philipp Kohlschreiber. En dobles, el flanco débil durante años, se afianza el dúo de zurdos formado por Verdasco y López, referentes de la vida social española y que gracias a la Copa Davis encuentran cada vez más protagonismo en las páginas de deportes. "López y Verdasco han crecido como jugadores y se están estabilizando como pareja. Las experiencias y los partidos sirven para aprender", elogió Sánchez Vicario al binomio que estrenó su palmarés en Estocolmo en 2004. En Bremen estuvieron cuatro jugadores, pero Sánchez Vicario no olvidó a Robredo y Almagro, protagonistas en Lima.

El buen ambiente es otro factor a favor de los españoles. Un ejemplo: Nadal jugando con el hijo de Sánchez Vicario, quien sentado en el regazo de su padre ondeaba una banderita española con los autógrafos de los cuatro artífices de la clasificación. Con un elenco así, el capitán español encara con gran optimismo las semifinales en las que la Armada se medirá con el actual campeón, Estados Unidos, un contrincante que batió en la final de 2004 en Sevilla, pero que la dejó fuera de carrera el año pasado en cuartos de final.

La cita será en arcilla y en casa, algo que ansían los españoles. "Prácticamente nunca hemos jugado en casa en los últimos años. Sería un aliciente extra", señaló Nadal. Todavía no se imaginan una hipotética final con Argentina, también candidata con fuertes posibilidades. Pero la idea no les disgusta para nada. "Buenos Aires, en noviembre, con calor...", dijo entre risas Ferrer, un enamorado de la capital argentina.

"¿Viene Maradona?", preguntó entre bromas Sánchez Vicario. Ajenos a las bromas, los alemanes ya ven a los españoles en la final y alzando la Ensaladera. "Estoy casi seguro, España se lleva ahora la Copa", sostuvo el capitán germano, Patrick Kuhnen.

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