Carlos Moyà y David Ferrer luchan hoy por alzar la copa

  • En semifinales, el mallorquín se deshizo de Montañés y el murciano de Almagro

Carlos Moyà y David Ferrer disputarán esta tarde la gran final de la LXXXIII edición de la Copa del Rey de tenis. Ayer el balear se impuso en la primera semifinal por 7-6 (7-5) y 7-5 en casi dos horas de partido; mientras que el alicantino derrotó en la siguiente a Nicolás Almagro por un doble 6-4 en unos 85 minutos.

Numerosos espectadores acudieron a las instalaciones del Real Club Recreativo de Tenis de Huelva para presenciar la jornada inaugural del tradicional torneo onubense, el más antiguo de España. Y lo cierto es que hubo espectáculo a raudales: grandes servicios, restos increíbles, brillantes voleas, passing shots que parecían trazados con tiralíneas,…

En el partido que abría la competición, que comenzó con casi 45 minutos de retraso sobre el horario previsto, Carlos Moyà, que hoy será homenajeado por los responsables del club por su gran apoyo al torneo, fue de menos a más. En el tercer juego del primer set Montañés se colocó con una apreciable ventaja (0-40). El mallorquín pudo levantar las dos primeras bolas de break (rotura) pero en la tercera el barcelonés logró su objetivo, rompiendo el saque a su rival. Luego ampliaba su ventaja apuntándose el juego siguiente en blanco. Moyà alternaba golpes geniales con errores de bulto y era superado por la solidez desde el fondo de la pista de un Montañés que agradó en su primera presencia sobre la tierra batida de la pista onubense.

El catalán llegó a situarse con 5-2 tras lograr otro break en el séptimo juego. Pero entonces el ex número 1 del mundo desplegó todo su repertorio para darle la vuelta a la tortilla y consiguió romperle en dos ocasiones el servicio a su adversario en los juegos octavo y décimo, ganando también el siguiente. Pero Montañés se resistió y forzó el tie break. En la muerte súbita Moyà supo controlar mejor sus nervios y se apuntó el primer set tras 58 minutos por 7-6 (7-5).

El segundo parcial de este encuentro fue más igualado, aunque duró menos tiempo que el anterior. Ambos tenistas conservaron su saque hasta el undécimo juego, cuando el mallorquín logró el único break para colocarse con 6-5 y el servicio a su favor. Con tranquilidad abrió las puertas de la gran final encadenando tres puntos seguidos (40-0). Luego, en el punto siguiente, subió a la red para forzar un error de Montañés y ganar por 7-5 en 45 minutos.

La siguiente semifinal, muy esperada por el público, enfrentó a los dos finalistas del año pasado. David Ferrer, el actual número 5 del ranking de la ATP, partía como favorito y deseaba sacarse la espina de la derrota que le infligió Nicolás Almagro en la anterior edición. Y los espectadores disfrutaron aún más que en el anterior partido con las evoluciones del finalista del Masters de Shangai frente al vencedor de los torneos de Acapulco, Brasil y México.

El de Jávea venció el primer set en 40 minutos exactos por 6-4. Le bastó romper al murciano su servicio en el tercer juego y conservar el suyo para anotarse la primera manga sin excesivos apuros. Anoche arrancó los aplausos de los asistentes y evidenció que se encuentra en el mejor momento de su carrera deportiva, lo que le ha permitido situarse entre las mejores raquetas del mundo.

En la segunda manga salió pisando el acelerador y rompió el saque a Almagro en el primer juego. Fue ampliando su ventaja hasta situarse con 5-3 y dos pelotas para ganar el encuentro. Pero su rival se negó a inclinar la rodilla y levantó el juego, forzando el 5-4. Ya con el servicio a su favor el alicantino no falló y se apuntó la victoria nuevamente por 6-4. Con ello tendrá una nueva oportunidad para alzar la preciada copa de plata que donó Alfonso XIII en 1912 al club onubense.

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