Análisis 'Halo: The Master Chief Collection'

  • Título referencial para Xbox, esta imponente recopilación, repleta de sorpresas, se antoja un inmejorable prólogo a la inminente nueva entrega de la saga.

Halo revolucionó la industria, impulsó el juego en línea y dejó sorprendidos a millones de jugadores. La serie más relevante de Bungie hasta el momento se ha convertido en los más de diez años que lleva entre nosotros en un referente del entretenimiento digital. Acompañando al lanzamiento de la primera Xbox, el título de acción en primera persona entró con fuerza en una industria acaparada por las producciones japonesas, donde los juegos de disparos tenían una metodología muy clara: teclado y ratón. La producción de Bungie se lanzó en 2002 con un doble objetivo: liderar el ataque de Microsoft en el terreno de las consolas de sobremesa y adaptar el género disparos llevándolo hasta el mando de un controlador de videoconsola. El resultado, como demuestra el tiempo, ha superado cualquier expectativa.

Una década más tarde, Halo forma una parte sustancial de la industria del videojuego. Se ha convertido, por méritos propios, en uno de los iconos del entretenimiento digital, y no es para menos. Después del original, la serie comenzó a expandir su propio universo desde varios ángulos: secuelas, con Halo 2 y Halo 3 cerrando la trilogía original; Halo 3: ODST, una nueva perspectiva donde el jugador se pone en la piel de otros spartans; Halo: Reach, que introdujo mecánicas nuevas; y, el más distante entre ellos, Halo Wars, un juego de estrategia de Ensemble Studios basado en la creación de Bungie.

Más tarde sus propios creadores dejaron el proyecto en manos de 343 Industries tras firmar un acuerdo con Activision para producir Destiny, una nueva superproducción de largo recorrido estrenada recientemente. Sin embargo, con el lanzamiento de Xbox One los usuarios comenzaron a exigir la vuelta del Jefe Maestro en formato de nueva generación, así que Microsoft y 343 Industries han preparado, como preludio a Halo 5: Guardians, una compilación que recoge todo lo visto hasta el momento desde la perspectiva del Jefe Maestro. Los primeros cuatro Halo numerados se recogen en un paquete adaptado a la tecnología de Xbox One formando un compendio en línea con más de cien mapas multijugador, cuatro campañas adaptadas, listas personalizadas, todo el contenido desbloqueado y multitud de extras para preparar la llegada de Guardians. La solución ha sido sencilla. ¿Qué los jugadores quieren Halo en Xbox One? Pues Microsoft responde por partida cuádruple.

Remasterizando clásicos

Diez años después del lanzamiento de Halo: Combat Evolved, Microsoft preparó una edición especial de aniversario para Xbox 360, que, de hecho, es la que se incluye en esta compilación. Halo 3 apareció directamente en la misma plataforma, por lo que el gran reclamo del pack es, sin duda, Halo 2, el videojuego que evolucionó la franquicia y abrió el universo hacia nuevos horizontes. Por supuesto, sin restarle importancia a su vertiente en línea, una de las experiencias pioneras en videoconsolas gracias al servicio Xbox Live.

Intentar describir con palabras la sensación que transmite cada título sería una tarea titánica, digna de varios especiales dedicados, por lo que nos vamos a centrar en las novedades que trae consigo cada adaptación comentando las diferencias, que son muchas. En primer lugar, y como no podía ser de otra manera, el Jefe Maestro se estrena en Xbox One, lo que se traduce en una resolución máxima de 1080p y 60 imágenes por segundo a excepción del segundo título, Halo 2, que por causas relativas al motor ha visto reducida su resolución hasta los 1328x1080. Como en las ediciones de aniversario, tanto Combat Evolved como Halo 2 permiten, con un simple botón, pasar de la edición remasterizada a la original, banda sonora incluida, lo que nos permite comprobar cómo han envejecido las producciones o jugarlas en su versión original si somos lo suficientemente nostálgicos. Jugar a Halo 2 en su edición remasterizada es, sinceramente, una gozada, pues permite ver desde un nuevo punto de vista el camino del Jefe Maestro hasta la entrada de Halo 3. El principal problema de la adaptación ha sido, de nuevo, su doblaje. Lejos de querer enmendar sus pecados, Microsoft ha decidido ofrecer el doblaje original en inglés a la segunda parte de la saga, con subtítulos que únicamente se activan en las escenas de video, por lo que gran parte de los recursos narrativos se pierden entre los usuarios que no dominen el idioma.

Por su parte, Halo 3 y Halo 4 reciben ciertas mejoras, como el aumento de la resolución y una tasa de imágenes por segundo que ronda los 60, porque si bien es cierto que todos los títulos mantienen una misma tasa, en algunos momentos puntuales de cada entrega -sobre todo en la última- la tasa de imágenes por segundo se ve resentida. No logra afectar a la jugabilidad, pero sí abre el interrogante sobre la potencia de Xbox One o el trabajo de 343 Industries. Sea como fuere, las mejoras nos invitan a volver al Covenant, al anillo y a los incontables escenarios que conforman la serie hasta el momento. Lo mismo ha ocurrido con la banda sonora, adaptada en cada entrega a la perfección para ofrecer una experiencia audiovisual acorde con lo esperado.

Las opciones por bandera: listas personalizadas

Con el anunció de Halo: The Master Chief Collection la comunidad de seguidores de la franquicia se estremeció ante la gran cantidad contenido que incluye cada título. No contento con incluir las experiencias propias, el equipo de desarrollo ha preparado para la ocasión un menú intuitivo y abierto que permite adaptar la experiencia de juego para cada jugador. De esta manera, podremos jugar a cada título por separado, respetando la narrativa y conociendo poco a poco la evolución de la serie, algo que recomendamos encarecidamente a los jugadores nuevos. Sin embargo, para los adeptos al Jefe Maestro, 343 Industries ha abierto todo el contenido de las entregas incluidas con la posibilidad de jugar cada sección independientemente, en la dificultad que estime oportuno el jugador y con las calaveras -desventajas- pertinentes.

No sólo esto, además se ofrece la posibilidad de revivir la campaña desde una perspectiva nunca antes vista en un videojuego: las listas inter-juego. ¿Qué permite esta opción? Pues precisamente disfrutar de fases encadenadas alternando entre los títulos reunidos en la compilación. De esta manera, podemos revivir -tal y como reza uno de los retos del título- los cuatro finales consecutivamente sin necesidad de esperar: cuando termine la última fase del primer título, aparecerá la última fase del segundo, y así consecutivamente. Esta es una de las grandes bazas de la propuesta, pues permite crear listas con las fases más divertidas -o duras, depende del jugador-, lo que ofrece una experiencia única para cada sesión de juego. Por supuesto, la obra incentiva algunas listas para que los jugadores se atrevan a probar aumentando la dificultad progresivamente en función del rendimiento con el mando. Las opciones son francamente enormes, sobre todo teniendo en cuenta que obtendremos una puntuación en función de nuestro rendimiento en cada fase, dándole ese toque competitivo que tanto gusta.

Otra de las señas de identidad de la franquicia es la vertiente cooperativa, estrenada en Halo: Combat Evolved para dos jugadores y expandida hasta los cuatro a partir de la tercera entrega. Revivir la épica del Jefe Maestro en compañía es, sin lugar a dudas, uno de los mayores placeres que ha dado la industria del videojuego, pues precisamente uno de los pilares que sustenta la franquicia es la inteligencia artificial de los enemigos, permisiva en los primeros niveles de dificultad del juego pero endiabladamente complicada en su nivel legendario. Es curioso ver como el comportamiento de los enemigos en Halo 2 es ligeramente superior en algunos aspectos a la inteligencia de los enemigos de otras superproducciones actuales.

Extras para dar y tomar

Como adelantábamos, Halo: The Master Chief Collection prepara el terreno para el desembarco de Halo 5: Guardians. De esta manera, Microsoft no sólo se contenta con darle al jugador los videojuegos principales de la serie, también ha añadido como preludio la producción Halo: Nightfall, una serie basada en la franquicia dirigida por Riddley Scott (Alien, Blade Runner), que contará la historia del Agente Locke, uno de los compañeros del Jefe Maestro en la quinta entrega numerada. También contamos con el modo cine y la posibilidad de ver en todo momento los videos desbloqueados en las campañas. Mención especial tienen, además, las secuencias realizadas desde cero en Halo 2, que acercan el realismo a la entrega y hacen de ella un auténtico imprescindible para disfrutar con plenitud de lo que está por llegar.

En este punto, la compilación incluye una beta de Halo 5: Guardians que estará abierta para los usuarios del título a mediados de diciembre y que durará varias semanas. Pero antes de adentrarnos en terreno nuevo, y como se adelantaba con anterioridad, la compilación recoge más de 100 mapas emblemáticos de la franquicia y los pone a disposición del jugador desde el primer momento, convirtiendo la obra en todo un titán a la hora de ofrecer contenido en línea desde su estreno. Además, contamos con la posibilidad de jugar a seis mapas de Halo 2 completamente rediseñados que se pueden combinar con los originales, ya que también están disponibles.

La vertiente en línea competitiva cuenta con modos de juegos para aburrir. Desde los clásicos todos contra todos, pasando por capturar las banderas, el rey de la colina, los territorios y un largo etcétera se reúnen para compilar, sin lugar a dudas, el mayor estreno conjunto de mapas en línea en la historia de  la industria del videojuego. Vehículos, combates por equipos de hasta 16 jugadores simultáneos, acción a raudales y precisión con el mando se dan la mano en una histórica compilación de modos y escenarios.

Conclusiones

Queda claro que Halo: The Master Chief Collection es uno de los imprescindibles de Xbox One. Todos y cada uno de los poseedores de la nueva máquina de Microsoft deberían probar la franquicia referente de Microsoft. Pero no se reduce únicamente a esto, ya que la apuesta, tal y como podemos comprobar en esta edición, pone al alcance de cualquier jugador un universo extremadamente profundo, rico y vivo, ideal para descubrirlo si no hemos tenido ocasión o para revivirlo gracias al poder de las nuevas tecnologías que incorpora la sobremesa de Microsoft. Listas de juego interminables, cuatro excelentes títulos en un único disco, cientos de horas en su vertiente en línea, un remozado gráfico y sonoro capaz de sorprender en las primeras entregas y cientos de extras son los ingredientes de este imprescindible para Xbox One. Simplemente no hay excusa.

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