"No tenemos los científicos que precisamos ni los estamos formando"

  • El presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Carlos Martínez Alonso, aborda los cambios que se han producido en los últimos años en materia de ciencia y sociedad, desde el punto de vista de la implementación del plan nacional de reforma y destaca la necesidad de integrar la economía del conocimiento y la sociedad del bienestar.

Cada vez hay un mayor interés en abrir la ciencia a  la sociedad...

Nosotros creemos que la ciencia debe ser una parte  de nuestro bagaje cultural. Hay que llevarla a los ciudadanos. Si  un país pretende ser competitivo sólo puede hacerlo en estos  momentos, y esto lo han dicho tanto el Partido Socialista como la  oposición, aumentando la productividad. Y para aumentarla  necesitamos apostar por la investigación, el desarrollo y la  innovación. Para que eso sea así, para que nuestros políticos se  convenzan de la necesidad de la investigación, ha de ser la  sociedad la que presione, en orden a los programas electorales,  para que los gobiernos garanticen una financiación y una atención a  la investigación en ausencia de la cual ni este ni ningún país  podría ser competitivo. 

¿Tenemos muchos y buenos científicos?

Tenemos pocos. De hecho, los acuerdos de Lisboa establecen  que en torno al 2010 España debía incorporar del orden de 60.000  nuevos científicos. Y no tenemos los que precisamos ni los estamos  formando y, por lo tanto, tendremos un problema. 

¿Tienen los investigadores el respaldo que precisan y, en  todo caso, cómo estamos respecto a nuestro entorno?

Creo que en estos últimos cuatro años se ha puesto de  manifiesto la necesidad y la apuesta por la I+D+i, entre otras  cosas, duplicando los recursos públicos, que era algo que casi  nunca se había hecho en España ni tampoco en ningún otro país  miembro de la OCDE. Además, se han habilitado nuevos recursos para  atraer a los jóvenes investigadores. Además, de hecho, en estos  últimos años se han incorporado más de 20.000, las dos terceras  partes en el sector productivo, en la industria. Y eso es  fundamental, porque un 70 por ciento de nuestros investigadores  están en el sector público, mientras que en el resto del  mundo,sobre todo en Estados Unidos, ese es el porcentaje que está  en el sector privado. O sea, que están descompensados y hay que  hacer nuevos modelos para compensar e incorporarlos al sector  productivo. 

En esta década, aunque hay muchos frentes abiertos, *cuáles  van a ser los principales objetivos científicos?

Desde luego, la ciencia, la generación de conocimiento es  siempre un mecanismo y una necesidad. El plan nacional aprobado por  el Gobierno a finales de diciembre, establece cinco acciones  estratégicas: nanociencias y nanotecnologías, salud, biotecnología,  cambio climático energías alternativas. Estas acciones las  financiará el Gobierno con 47.700 millones de euros para los  próximos cuatro años, que es lo mismo que la Unión Europea tiene en  su último programa marco para los siete años de financiación. Ese  es el compromiso, para apostar de manera clara y decidida. Porque  no hay nada peor en la ciencia que las arrancadas de caballo y las  paradas de burro, a las cuales estamos estamos tradicionalmente  asociados en la sociedad española. 

¿Que relación mantiene el CSIC con la investigación en  Galicia?

El CSIC es la única institución pública que abarca todos  los ámbitos del conocimiento y que está presente en todas las  comunidades. En Galicia representa más o menos el 4 por ciento de  todas las inversiones que el Consejo tiene en España. Hay cuatro  centros, uno propio y tres mixtos con la Xunta, y en este momento  tenemos cuatro nuevos institutos en marcha, uno de investigación  marina, otro de tecnologías moleculares de la vida, uno tercero  asociado al Centro de Supercomputación de modelización matemática y  el último de patrimonio histórico. Además, hemos hecho una  inversión extraordinaria en la puesta en marcha de un buque de  investigación ocenanográfico por más de 30 millones, que es el más  moderno de Europa.

También hemos apostado con más de 12 millones de euros para  hacer del Cesga el centro de supercomputación más moderno  igualmente de toda Europa. O sea, que creo que en estos últimos  años se ha volcado con Galicia, con unas inversiones que no tienen  parangón con la historia pasada. 

¿Qué papel le corresponderá a Galicia en el futuro en esta  colaboración?

Desde el Consejo, en colaboración con las universidades y  con la Xunta, hemos hecho una apuesta clara y decidida para hacer  de Galicia uno de los ejes fundamentales de la ciencia española del  futuro? 

¿A dónde cree que puede llevar el tema de los incendios en  la comunidad autónoma si no se le pone coto?

El Consejo ha participado de forma muy activa en la plaga de  incendios que hubo, no sólo en la detección de focos, ya que  tenemos investigadores que son absolutamente pioneros no solamente  en la puesta en marcha de nuevos nuevos métodos de identificación,  sino también en la recuperación de los terrenos. Esa actuación  conjunta de detección precoz y de reconstitución de terrenos en  colaboración con las universidades, creo que ha abierto una nueva  vía exitosa y modélica en el Español. 

¿Es optimista, cree que dejaremos un mundo mejor que el que  encontramos?

Es nuestra responsabilidad, pero si hay un mecanismo o un  modelo para dejar un mundo mejor que el que hemos encontrado es la  ciencia. Y, por eso, en el Consejo hemos creado un programa, un  eje, que llamamos cambio global y hemos hecho varias actuaciones,  entre ellas crear un laboratorio internacional compartido con  Iberoamérica, al que incorporaremos a toda la geografía española  para crear una gran red de centros de cambio climático para  identificar dónde están los problemas y tratar de poner en marcha  mecanismos que permitan garantizar que transmitimos a quienes nos  sucedan algo de lo que les hemos pedido prestado. 

¿El daño está hecho o muchos de los problemas tienen todavía  solución?

Creo que estamos en un momento reversible todavía, el de la  capa de ozono es uno de ellos, así como la contaminación marina.  Crear un desarrollo sostenible es una necesidad. Por tanto, tenemos  que investigar en nuevas energías alternativas y no basar nuestro  crecimiento económico únicamente en los residuos fósiles. 

¿Desde la perspectiva del CSIC, *se puede decir que las rías  gallegas se recuperaron de la catástrofe del Prestige?

La contaminación creo que está razonablemente bien, pero  tenemos que vigilar y garantizar que cada vez estén mejor. Y esa es  la responsabilidad, entre otros, de los organismos investigadores. 

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