El 'bullying' resulta más dañino que el acoso sexual en el trabajo

  • El acoso laboral, caracterizado por la infravaloración, la crítica continua al trabajo o la privación de tareas, inflige un mayor daño en los empleados que otro tipo de conductas punibles en el mismo ámbito laboral, como el acoso sexual.

Una recopilación de más de un centenar de estudios en los últimos 20 años, presentada este fin de semana en la VII Conferencia Internacional sobre Trabajo, Estrés y Salud, celebrada en Estados Unidos, concluye que el "daño sexual se ha convertido en una conducta menos aceptable por la sociedad, y existe una mayor sensibilidad para atender a las víctimas, que cuentan así con mayor facilidad para hacer frente a estas agresiones". En contraste, formas de agresión en el trabajo como el acoso laboral no tienen esa consideración, "y muchas veces las víctimas tienen que arreglárselas por sí mismas", declaró Sandy Hershcovis, profesor de la Universidad de Manitoba (Canadá).

El estudio comparó las consecuencias de las experiencias de empleados afectados tanto por acoso sexual como por 'bullying'. Se tuvo en cuneta su efecto específico en el trabajo del afectado, la satisfacción de los compañeros y de su jefe, el estrés de los trabajadores, su enfado y los niveles de ansiedad asi como la salud física y mental de los trabajadores. La facturación y los vínculos emocionales al trabajo también fueron comparados, según información de la American Psychological Association.

Tanto el acoso laboral como el sexual pueden crear ambientes negativos en el trabajo y producir secuelas sobre el estado de salud de los empleados que lo padecen, pero los investigadores encontraron que el acoso laboral tiene consecuencias más severas. Los empleados que experimentaron 'bullying' o conflictos de relación con sus compañeros tuvieron más problemas para mantenerse en sus puestos  de trabajo, menor autoestima, menor satisfacción con su actividad laboral y menor satisfacción en la relación con sus jefes que aquellos empleados que sufrieron acoso sexual.

Más aun, los empleados sometidos a 'bullying' presentaban mayor estrés laboral, menor implicación en su trabajo, y mayor niveles de ira y ansiedad. "El acoso laboral es a mundo más sutil, y puede incluir conductas que no aparecen obvias para los no afectados", explicó Hershcovis. "Por ejemplo, cómo hacen los empleados acosados  para informar a su jefe que han sido excluidos del almuerzo, o que son ignorados por un compañero. La naturaleza insidiosa de estas actitudes hace que sea muy complicado comprobarlas e imponer una sanción", declaró.

Sobre un total de 128 ejemplos que fueron utilizados en el estudio, 46 incluyeron a personas que sufrieron acoso sexual, 86 que tuvieron experiencias de acoso laboral, y otros 6 que padecieron ambas. Los casos de acoso laboral implicaron tanto a hombres como a mujeres, mientras los de acoso sexual se concentraron en mujeres, porque, según Hershcovis, los hombres interpretan y responden de forma diferente a las mujeres cuando perciben un acoso sexual.

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