Descubren una molécula que controla una parte del ADN relacionada con el cáncer y el envejecimiento

  • Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) identifican por primera vez un micro ARN que puede regular la longitud de los telómeros, una zona genética cuyo creciemiento es anormal en las células cancerígenas

Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha descubierto la primera molécula de microARN (ácido ribonucleico) que controla la longitud de una parte del ADN, los telómeros, relacionada con el cáncer y con el envejecimiento de los organismos.

Según un estudio, publicado ayer por la revista Nature Structural & Molecular Biolog, esta parte del ADN, situada en los extremos de los cromosomas, se acortacuando el organismo envejece, limitando, según se piensa, la capacidad de regeneración de los tejidos.

En las células tumorales, sin embargo, pasa todo lo contrario, ya que son capaces de mantener sus telómeros o incluso de alargarlos,ha explicado la investigadora María A. Blasco, que dirigió la investigación.

El descubrimiento, realizado en ratones, identifica por primera vez que un micro ARN puede controlar de manera indirecta la longitud de los telómeros y lo sitúa como diana terapéutica para luchar contra el cáncer y el envejecimiento, apuntó la científica.

La pérdida de esta molécula de micro ARN, la miR-290, permite el crecimiento descontrolado de los telómeros, lo que podría dar pie a la aparición de cáncer pero retrasaría el envejecimiento asociado a telómeros cortos, señaló Blasco.

Los científicos descubrieron que la miR-290, presente sólo en mamíferos placentarios, se encarga de silenciar a un gen de la familia de Retinoblastoma, denominado Rbl2, el responsable del alargamiento anormal de los telómeros.

El gen Rbl2 inhibe unas enzimas, las Dnmt1, Dnmt3a y Dnmt3b, encargadas de metilar el ADN, es decir, de añadirle ciertas moléculas.

La ausencia de estas enzimas está relacionada con un alargamiento aberrante de los telómeros y con su recombinación, un mecanismo que sólo se manifiesta en células tumorales y que contrarresta la pérdida de esta parte del ADN.

La investigación ha sido financiada por la Unión Europea, el Ministerio de Educación y Ciencia, el Ministerio de Sanidad y Consumo, la Comunidad de Madrid y la Asociación Española contra el cáncer.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios