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25 años de la estación de penitencia en la Concepción

  • El Consejo de Cofradías renueva todas las telas de la Carrera Oficial mejorando la estética de la misma

El misterio de la Sagrada Lanzada accede a la calle Concepción para su estación de penitencia. El misterio de la Sagrada Lanzada accede a la calle Concepción para su estación de penitencia.

El misterio de la Sagrada Lanzada accede a la calle Concepción para su estación de penitencia. / josué correa

LA estación de penitencia conjunta de las cofradías de Semana Santa de Huelva a la parroquia de la Purísima Concepción cumple 25 años. Fruto de un largo proceso y de no pocos debates, algunos aún pendientes.

La parroquia de la Concepción fue siempre lugar de encuentro de las grandes celebraciones de la ciudad, por su cercanía a una población desplazada a principios del siglo XVI desde la Plaza de San Pedro a este lugar más estratégico. Así, las cofradías tuvieron siempre como centro a la parroquia de la Concepción, donde realizaban su estación de penitencia, que viene a constituir una parada del cortejo penitencial ante un templo que visita en su recorrido y su rezo en el interior.

Un deseo de unificar la estación de penitencia, independientemente de otras que se vinieran realizando, surge en los años ochenta. En estas mismas páginas abordamos entonces la conveniencia de la estación de penitencia (ver La estación de penitencia, tradición cofrade olvidada. H.I. 17-3-1987).

Serán los estatutos de 1988 de la Unión de Cofradías, siendo presidente José Vargas Tallón, los que incluirán que a partir de entonces todas las cofradías deberán realizar estación de penitencia al templo que consideren oportuno.

El paso definitivo se dará a partir del pleno celebrado el 10 de marzo de 1993 que preside el obispo de Huelva, Rafael González Moralejo, siendo presidente de la Unión de Cofradías Eduardo Fernández Jurado. La presencia del obispo obedece a que este era un tema que había creado tensiones en varios plenos anteriores. Más allá de la estación de penitencia, la cuestión de fondo que se plantea es el obligado cambio del sentido de la Carrera Oficial, que consolidada en el sentido desde la Gran Vía, Ayuntamiento a la Concepción, con sus diferentes cambios producidos de acortamiento y alargamiento del recorrido venía ahora a ser el principal escollo para que saliera adelante; lo que llevaría consigo el alargar y modificar los recorridos consolidados de diferentes cofradías. Una Carrera Oficial que desde 1979 había dejado descolgada a la parroquia de la Concepción. No se tenían entonces las cuadrillas de hermanos costaleros que en los noventa ya en todas las cofradías daban otra perspectiva a los cortejos en cuanto al procesionar de los pasos, al menos no habría problemas de costaleros.

En el pleno de hermanos mayores hubo mayoría a la propuesta de la junta de la Unión, con 13 votos afirmativos y 9 en contra. El itinerario queda desde entonces aprobado de entrada por La Placeta, calles Plus Ultra, Concepción, Palacio, Vázquez López, Gran Vía hasta el Ayuntamiento. Sin embargo no todas las cofradías aceptan hacer estación de penitencia ante la parroquia de la Purísima Concepción. Cautivo y Tres Caídas consideran que el cambio debería contar con el apoyo de las 22 hermandades, al estar recogido en los estatutos que la estación de penitencia que era obligatoria a un templo que designase cada hermandad, pues ya había hermandades que la realizaban en otros de sus recorridos procesionales; siendo esto avalado por el Obispado, como queda recogido hasta la actualidad.

La de 1993 es una Semana San ta con grandes modificaciones horarias y de itinerarios para la mayoría de las cofradías.

De cualquier manera lo más importante es que durante estos años la Semana Santa tiene un punto de referencia en un templo, lo que viene a ofrecer un elemento fundamental a las salidas procesionales, que es el sentido penitencial en un lugar que con el tiempo se va consolidando, siendo hoy una grata referencia para nuestras cofradías en su labor catequética en la calle, en el sentido testimonial de su oración penitencial conjunta en un templo.

Nada ha sido fácil en estos 25 años, se tuvieron que realizar grandes esfuerzos por parte de no pocas cofradías, que alargaron sus recorridos para hacer su entrada en un punto que se ha ido consolidando como La Placeta, referente hoy en el inicio del trayecto oficial.

Durante este tiempo han sido muy diferentes las fórmulas de realizar la estación de penitencia, lo mismo que el trazado de la Carrera Oficial, afectado igualmente por el cierre en su día por obras del templo de la Concepción, alargándola por la calle Méndez Núñez.

Así se ha pasado de la parada de los pasos enfrentados al templo, con el rezo interior solo de la presidencia, para luego tener un recorrido en el que los penitentes entraban por la puerta de la calle Concepción y salían por la de Méndez Núñez, mientras los pasos quedaban solos en la llamada zona cero.

No resultó esta la mejor fórmula y en la actualidad los pasos llegan hasta la puerta de la Concepción, aunque no tienen espacio para volverse, e incluso algunos ni se paran. Mientras, el rezo de la estación de penitencia lo realizan la presidencia del cortejo en nombre de todos los hermanos. Una lectura en el altar mayor de la parroquia de la Purísima Concepción, ante la imagen del Cristo de la Vera Cruz que preside estos días el templo inmaculista.

El problema en esto es que no se ha conseguido coordinar para que el rito que las cofradías realizan en la parroquia de la Purísima Concepción pueda ser común a todas.

Se hace conveniente 25 años después efectuar una revisión de la estación de penitencia para que tenga una fórmula que sea común a todas las cofradías, que ofrezca en esto también un sentido de unidad. La actual revisión de los estatutos es una oportunidad para ello. No puede ser algo inamovible por decreto ni que cada cual la realice como desee. Lo ideal sería buscar criterios en los que puedan confluir todas las cofradías; sería un acierto, al menos, hasta donde se pueda y como mínimo en el rezo. En lo externo también se debería cuidar el acceso al templo, nada fácil cuando ahora está colmatado de palcos, que enmarcara este espacio, referenciando que es el lugar para hacer la estación de penitencia. Es deseable que se cierre al tránsito y se vean el menor número de personas dando vueltas por delante de la puerta de la iglesia.

Se debe valorar el esfuerzo de la parroquia de la Purísima Concepción, con el esmero que lo prepara para que todo sea lo más solemne posible; sin olvidar la servidumbre que ello le acarrea.

Hay que analizar, igualmente, lo que supone para las cofradías que aquí residen. En cuanto a la estación de penitencia también es necesaria una revisión, pues no tiene sentido salir y volver a entrar para el rezo y luego continuar para llegar a este templo donde se recogen.

La estación de penitencia, con sus diferentes aspectos a mejorar, se ha ido consolidando en la parroquia de la Purísima Concepción. Mientras, algunas cofradías continúan manteniendo además su estación de penitencia en los templos vinculados a su historia, como la iglesia del convento de las Hermanas de la Cruz, el Asilo de Ancianos o la capilla de la reliquia de San Sebastián.

Con esto se ha conseguido hacer ver que la estación de penitencia no es un recorrido procesional sino una meta espiritual.

En lo externo de esta Carrera Oficial que cumple 25 años hay que destacar el esfuerzo realizado por la actual junta de gobierno que preside Antonio González, que optó por liberar la calle Méndez Núñez para la salida de los pasos desde la Concepción e incorporar la calle Concepción y así la puerta principal de la Purísima Concepción al trayecto de las cofradías. Una Carrera Oficial que esta Semana Santa de sus 25 años vuelve a estar vestida de nuevas telas damasco color burdeos, con galón dorado, en una mejora estética que redunda en las jornadas procesionales de nuestra ciudad.

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