Salud y Santa Cruz confirman su poder de convocatoria cofrade

  • La tarde cofrade del Sábado de Pasión se abría en la barriada de Pérez Cubillas, en un encuentro semanasantero que se antoja ya inexcusable

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Lo cierto es que ya desde bastante tiempo antes de que la imponente imagen del Señor de la Sentencia franqueara la puerta del anexo de San Francisco de Asís, la devoción y la emoción eran patentes tanto en el exterior como en el interior del templo.

Lo que también era evidente es que Pérez Cubillas se estaba movilizando en torno a la parroquia y que acompañaría a la cofradía hasta que ésta alcanzara Tráfico Pesado, aunque los penitentes de esta Hermandad de la Salud no se encontrarían solos en ningún momento del trayecto, en el que vivieron momentos de gran sentido como su paso por la iglesia del Rocío o por San Rafael Arcángel, donde realizaron su estación de penitencia. Como ejemplo de lo dicho, cabe destacar la calle Bonares y la confluencia con Federico Molina, cuyas aceras eran prácticamente intransitables. Pero antes de dejar Pérez Cubillas, la comitiva paró ante el bar Serranos, lo que ya se ha convertido en toda una tradición para esta hermandad. Allí se realizaría en esta ocasión, el primer relevo de costaleros, cuyo capataz era Juan Vicente Rivas.

Pero volviendo a los momentos previos a la salida, los cofrades recibían la visita del obispo de la Diócesis, José Vilaplana, quien evocando el misterio de esta cofradía, hizo referencia a la errónea elección del pueblo que optó por Barrabás en vez de por Jesús y de ahí, la importancia de las elecciones en nuestras vidas. También presente en el interior de la parroquia, se encontraba el hermano mayor del Santo Entierro, José Mesa, quien hizo una ofrenda floral al paso de misterio. Por su parte, el hermano mayor de La Salud, Cipriano Vázquez entregó al obispo una placa en señal de estima y agradecimiento.

Unos momentos justo antes de que las puertas del anexo se abrieran, se vivió otro momento de intensa emoción, con el recuerdo hacia Mari Luz Cortés y un costalero también fallecido durante este último año. Tampoco puede olvidarse el compromiso de todos los penitentes, realizado junto al hermano mayor, en esos momentos previos.

La salida fue sencillamente, impresionante. Todos los ojos se clavaron en el imponente paso de la Sentencia que este año, se mostraba bastante distinto al año pasado. En esta ocasión, el paso portaba cuatro figuras, dos de ellas nuevas: Barrabás y un centurión romano. Junto a estas incorporaciones, la terminación y el dorado de las columnas, le daban una fisonomía irresistible de admirar. Bajo el paso, 48 costaleros procedentes tanto de la propia hermandad, como de otras que movidos por los lazos de la amistad, contribuyen a la salida de La Salud.

Tras el recibimiento de la Agrupación Musical Santísimo Cristo del Amor, se hizo otro momento de gran emoción. Por segundo año, el cantaor Eduardo Hernández Garrocho interpretó en toná, la lectura de La Sentencia. Ante quien en el barrio conocer cariñosamente como el Moreno de Pérez Cubillas, el cantaor fue entonando los versos que hacen referencia a la sentencia que "manda pues que la persona de Jesús, que así es llamado, promovedor de tumultos y enemigo declarado del Senado de Tiberio y a quien llaman Hijo de Dios o Rey de Judea, formando varias bandas llevadas por su engaño y de su falsa doctrina y que entró en el gran Jerusalén, entre triunfante y ufano, por éstos y otros motivos, manda el presidente para escarmiento de otros, castigue a ese villano, dándole sentencia de cruz..."

A las 21 horas en punto, las puertas de la catedral de La Merced se abrían, ante una plaza que estaba prácticamente llena de gente. La Hermandad de la Santa Cruz levantaría la admiración de todos los presentes por la belleza de su paso del Señor de la Providencia y la sobriedad de estos cofrades que se acompañaban por la música de capilla, de un grupo de clarinetes, violines, saxofón barítono y un tenor cantando motetes. Tal y como sucediera en Pérez Cubillas, la cofradía recibió la visita del obispo. Dentro de los estrenos destacaban las potencias de la impresionante imagen del Señor.

En el cortejo, formado por 80 penitentes, también llamaba la atención los 30 hermanos monaguillos, de edades comprendidas entre los 4 y 10 años. Todos ellos se adentraron en el Molino de la Vega, llenado esta zona de la ciudad de espíritu de penitencia que se hizo más evidente, a la llegada a Santiago Apóstol, donde efectuarían su estación de penitencia.

En otro orden de cosas, el presidente de la Fundación Caja Rural del Sur, José Luis García Palacios; el hermano mayor de la Hermandad de las Tres Caídas, Manuel Morón Illescas y el presidente del Escuadrón de Lanceros y Banda Montada de la Hermandad de la Paz, Francisco Acedo, firmaron un convenio de colaboración gracias al cual la Semana Santa de Huelva contará con un escuadrón de lanceros y banda montada que custodiarán la imagen del Señor de las Penas, que, precediendo a la cruz de guía de la Hermandad de las Tres Caídas durante todo su recorrido procesional a excepción del tramo de carrera oficial. Durante la firma del convenio, gracias al cual por primera vez en Huelva, un escuadrón de lanceros escoltará la cruz de guía de una de las cofradías, el presidente de la Fundación Caja Rural del Sur, que ha promovido la presencia de los lanceros, no pudo ocultar la emoción: "Agradezco a la Hermandad de las Tres Caídas que haya acogido esta idea, que ya habíamos planteado el año pasado aunque entonces no pudo ser. Va a ser un acontecimiento importante en nuestra Semana Santa, que es preciosa y tiene cofradías con mucha antigüedad y tradición, pero creo que la presencia de la caballería va a redundar en una mayor riqueza de toda la Semana Santa y va a hacer que el entusiasmo por contemplar este nuevo elemento en una procesión se desborde hacia el resto de procesiones".

Por su parte, en la parroquia del Sagrado Corazón, la Sagrada Cena celebraba los siempre emotivos momentos de las primeras levantás. En esta ocasión, la del paso del misterio corrió a cargo del hermano mayor honorífico, José Vargas, mientras que del paso de palio de la Virgen del Rosario, la hizo el subdirector de Hipercor, Andrés Fuentes.

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