Ayamonte se vuelca con Padre Jesús en el tradicional Domingo de Señas

  • José Antonio González pronuncia el pregón de la Semana Santa ayamontina en un Teatro Cardenio repleto de público

Padre Jesús en su salida procesional de la jornada de ayer. Padre Jesús en su salida procesional de la jornada de ayer.

Padre Jesús en su salida procesional de la jornada de ayer. / tapi

Ayamonte abrió sus puertas ayer a la Semana Santa 2018. Y lo hizo, como en años anteriores, con el llamado Domingo de Señas, con traslado en procesión de Padre Jesús, desde su sede canónica, el templo del Socorro hasta la parroquia del Salvador, que dista entre ellas unos doscientos metros aproximadamente.

A las 08:00 comenzó la santa misa, y una hora después, los cargadores de una de las remudas de dicha imagen, sacaron en procesión a Padre Jesús ante un gentío que se agolpaba en los aledaños del templo. Poco a poco, y ante el silencio de todos los presentes y al son de las horquetas, el paso con Cristo con la cruz a cuestas y ayudado por el cirineo, salió a la calle Galdames hacia arriba hasta llegar a la esquina con la Plaza del Salvador donde esta ubicada la parroquia. La villa entera estaba a los pies del Abuelo de Ayamonte.

Numerosas personas acompañan a la imagen ayamontina durante la jornada

Sin prisa pero sin pausa, debido a la climatología, que aunque no llovía, sí tenía la mañana el cariz de caer algunas gotas que perjudicara el valor artístico del paso de Nuestro Señor. Por esa misma razón, el tiempo en la mañana de ayer se hizo más corto en el traslado desde el Socorro al Salvador.

Ya por la tarde, y después de la eucaristía de la seis, comenzó la venida de Padre Jesús a su sede. Y si por la mañana fue apoteósico, por la tarde se incrementó de tal manera que no había lugar donde poder ver al Redentor.

El tiempo acompañó, y el camino se hizo más pausado que por la mañana. La gente local, foráneos y ayamontinos residentes en otros lugares, vinieron a la cima de la ciudad, en el barrio de la Villa. Al filo de las 20:30, cuando el astro rey se desvanecía por el horizonte occidental de Portugal, las puertas del templo del Socorro se abrían para dar cobijo de nuevo a nuestro Padre Jesús Nazareno, que volverá a abrazar a sus hijos ayamontinos y visitantes en la madrugada del Viernes Santo.

Por otra parte, José Antonio González Francisco pronunció el pregón de la Semana Santa de Ayamonte que contó con la presentación de Nicolás Jesús Rodríguez. Con la música de piano de fondo, comenzó José Antonio González a desgranar un pregón en el que mostró el amor con mayúscula que el pregonero tiene al Redentor y a su Madre en las distintas advocaciones. Durante su alocución, tanto literaria como sentimental y religiosa supo poner e hilvanar en todo momento lo que llevaba dentro de su corazón de cofrade y de costalero, ante el aplauso general de todos los presentes. Desgranó día por día, imagen tras imagen todas las que procesionan en la localidad.

No tuvo que echar mano de la poesía para hacer un pregón extraordinario. La prosa bien escrita, bien hilvanada y bien leída es tan magnifica como la mejor poesía.

En el final, el pregonero tuvo una conversación con la imagen de su Cristo del Amor, una vez terminada la estación de penitencia, y ya solo los dos, fue algo inusual y algo maravilloso.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios