Recreativo

Agonía con final feliz

  • Los resultados de la jornada convierten el doloroso empate matinal del Decano en suficiente para lograr la permanencia

  • Núñez anota el gol que vale la salvación albiazul

Antonio Núñez se impone a sus defensores al segundo palo para marcar de cabeza el tanto que a la postre valió la permanencia en la categoría. Antonio Núñez se impone a sus defensores al segundo palo para marcar de cabeza el tanto que a la postre valió la permanencia en la categoría.

Antonio Núñez se impone a sus defensores al segundo palo para marcar de cabeza el tanto que a la postre valió la permanencia en la categoría. / fotos: alberto domínguez

Está salvado, a pesar de todo, incluso de sí mismo. No podía fallar y lo hizo a medias. La victoria le daba la tranquilidad, el empate lo condenaba a sufrir hasta la tarde y la derrota lo colocaba de nuevo al límite del abismo. Se quedó con un punto agónico para sufrir en un tercer tiempo interminable que terminó con el 0-0 de la Balona. La agonía tuvo final feliz.

Difícilmente una temporada se resume mejor en 95 minutos. Tensión, ansiedad, euforia, decepción, triunfo y drama. Así, la que debía ser la última final de una temporada para olvidar, pasó por todos los estados que ha vivido el recreativismo desde que el balón comenzó a rodar por el lejano agosto. Tenía que ganar el Recre para no depender de nadie. Lo rozó, lo tuvo en la mano y cuando lo celebraba... Zasca. En la boca. Una vez más ahogado en la orilla para sufrir, alimentar su agonía y esperar en una tarde interminable.

El partido como tal no fue muy diferente a tantos otros vividos durante la campaña. Un Recre que sale con ganas, al que la gasolina le dura para una hora, que se ve condenado a sufrir por no cerrarlo y que al final lamenta lo que pudo haber sido.

De inicio Negredo sorprendió con una defensa llena de caras nuevas. Diego Jiménez no pudo más. Las molestias lo dejaron fuera. También se cayó de la lista Casado. Con Julio y Sergio en el centro más Nacho en la banda el cuarteto era de garantías. No fue el problema. Por delante repitió lo mismo de las últimas semanas. Sabe que no tiene para mucho más. Ni confía en otros ni los tiene para competir de verdad. En el análisis de sus decisiones habría que incluir la variante de si tiene otras opciones. Hoy por hoy el Recre son 14-15 futbolistas con el depósito en reserva.

Prueba de ello es que al cuarto de hora ya cayó el primero. Una lesión muscular de Traoré lo mandó al banquillo en el minuto 13. Prácticamente no hubo tiempo para echarlo en falta porque instantes después un córner botado por Lazo lo cabeceó al fondo de la portería Núñez. El balón parado aparecía cuando más falta hacía. El unicornio recreativista. Habría sido un bonito final a una temporada para olvidar que la permanencia hubiese llegado de la mano de Don Antonio. Demasiado para ser el Recre.

A Las Palmas le costó entrar en el partido. Los canarios tuvieron una fase de control del balón, pero realmente durante los 45 minutos iniciales no pareció un equipo que se jugase la vida. Confiado en su calidad decidió seguir con su ritmo. Tomó el control del cuero para tocar y tocar ante un Recre que se ordenó para contragolpear ante los nuevos espacios que su rival generaría. Con un poco más de pausa le hubiese hecho mucho daño a un oponente que atrás mostró dudas siempre que se le apretó. Pero el gran problema de este Decano es la falta de motor. Sin ideas tras el robo, todo fueron imprecisiones, aceleraciones sin cabeza y un balonazo tras otro.

El desgaste de la temporada se dejó sentir precisamente en quienes mantuvieron al equipo en pie en los peores momentos. Lazo ya no da para más. Por mucho que lo intentó se le vio muy castigado.

Las Palmas parecía intuir el límite recreativista. Mantuvo su ritmo hasta la hora de partido. Cuando vio que al Decano se le encendía la luz de reserva dio un paso al frente que puso a los albiazules contra las cuerdas. Juan Manuel Rodríguez asumió riesgos con defensa de tres para dar un paso al frente.

La grada respondió donde ya no podía hacerlo el equipo. El Nuevo Colombino contrarrestó al filial amarillo con empuje y mucho coraje. Sobre el verde la situación se volvía cada vez más complicada. Los grancanarios pasaron a defensa de tres mientras Negredo trataba de taponar los huecos en el centro del campo. Con la entrada de Iván Agudo recuperó algo de aire el Recre. Su rival apretó. Marc Martínez firmó una parada antológica en el 67 a remate de Edu. Si Las Palmas Atlético hubiese empatado en esta fase del encuentro a nadie hubiese sorprendido.

Sin embargo, los amarillos se descompusieron en adelante para convertir el partido en un sinsentido. En los recreativistas los calambres y el sobreesfuerzo nublaron mentes y bloquearon las piernas. Medio equipo ya no podía, el otro medio se sentía superado por la situación. Hubiese necesitado cinco cambios más Negredo, pero tuvo que elegir a los dos que peor estaban. Lazo no podía más y para aguantar la pelota pensó en Boris. El catalán fue el protagonista final del choque. En el 76 tuvo el 2-0 tras un pase de Iván Agudo. Parecía que el fuelle se le acaba al filial de Las Palmas. El problema fue el propio Decano. Ni pudo ni supo cerrar el partido. Tuvo otra contra de Ale Zambrano clara. Gestionó de forma horrorosa el tramo final. Dejó correr el balón, no supo parar el juego, perdió un par de contras claras para hacer daño y en el 95 encadenó dos errores letales. Boris vio la oportunidad de firmar la permanencia. En lugar de dejar morir el partido quiso terminar una jugada. Nacho no supo parar la contra siguiente y dejó salir a Las Palmas Atlético. El resto es historia familiar, demasiado en esta temporada. Un empate en el último suspiro para estirar la agonía.

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