Los trabajadores mantendrán el encierro tras las elecciones autonómicas del 25-M

  • Reclaman la transmisión de los derechos mineros para reactivar la explotación

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Los cuatro trabajadores de Emed Tartessus, encerrados en Corta Atalaya como medida de presión para que la Junta de Andalucía transmita los derechos mineros a la empresa interesada en la apertura de las minas de Riotinto, cumplirán el próximo lunes dos semanas de enclaustramiento voluntario.

Molestos y decepcionados con los partidos de izquierda de la comarca y los representantes sindicales de la provincia, que no han respaldado su encierro, aseguran que, indistintamente del resultado de las elecciones al Parlamento andaluz, ellos permanecerán encerrados de manera indefinida hasta que la Administración regional les asegure el traspaso de los mencionados derechos.

De forma paralela, el grupo de parados de la Cuenca Minera que integran la Plataforma de Acción Minera, acampados a las puertas de Emed Tartessus en señal de solidaridad con los trabajadores encerrados, tampoco levantarán el campo hasta que Angera, Araujo, Sevilla y García salgan de la emblemática corta a cielo abierto.

Este colectivo de desempleados, junto a varios trabajadores de la compañía que pretende la reactivación del sector minero en la comarca, se han concentrado a lo largo de estas dos semanas a las puertas de los Ayuntamientos de Minas de Riotinto, Nerva y El Campillo para explicar a los vecinos de la zona su versión de los hechos. "La empresa ha entregado toda la documentación que la Junta le ha requerido, así que no entendemos porque no se tramitan los derechos mineros que permita iniciar la actividad", repetían haya donde iban.

En cada una de estas concentraciones, tanto el portavoz del grupo de parados como el de empleados de Emed Tartessus insistían, una y otra vez, en desvincularse de cualquier estrategia política que pudiera estar detrás de ambos colectivos. "Lo único que queremos es trabajar", remachaban.

Pero los partidos políticos, en plena campaña electoral, no han podido mantenerse al margen de este conflicto. No ha habido mitin o acto electoral donde no hayan expresado su parecer sobre este asunto.

El PP garantizó su compromiso con la reapertura de la mina. Los andalucistas se solidarizaron tanto con los trabajadores encerrados como con los parados acampados a las puertas de la empresa. IU le pidió a los populares que aclarase que barita mágica iba a utilizar para reactivar la actividad minera cuando nadie lo había conseguido hasta ahora. Y el PSOE acusó al PP de aprovecharse de la desesperación de los parados para hacer política.

En lo que coinciden todos es en abrir la mina con todos los avales económicos, medioambientales y sociales que garanticen su viabilidad tanto económica como productiva.

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