Salvar los búnkers de Mazagón

  • Los proyectos urbanísticos amenazan estas edificaciones de la Segunda Guerra Mundial.

La Delegación Provincial de Cultura de Huelva deberá emitir un informe sobre la incoación y tramitación urgente de un expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento Histórico, de los búnkers situados en la avenida Conquistadores, parque municipal de Mazagón y batería militar de El Picacho, terreno éste último cedido por el Ayuntamiento de Moguer al Ministerio de Defensa y pendiente de que se resuelva el expediente de su recuperación para comenzar a urbanizar la zona. Así lo ha determinado la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía tras la solicitud realizada por José Antonio Mayo Abargues para preservar y proteger estas edificaciones y convertirlas en un espacio abierto al disfrute de los ciudadanos, y un referente cultural e histórico de la localidad de Mazagón, una conservación que sería compatible con el proyecto de urbanización que se pretende llevar a cabo en dos de las zonas donde están los búnkers.

José Antonio Mayo solicitó en enero de 2008 a la Delegación Provincial de Cultura y a los ayuntamientos de Moguer y Palos de la Frontera la recuperación y restauración de los búnkers de guerra situados en un finca urbanizable de la avenida Conquistadores conocida como la parcela del pro indiviso, así como que fuera declarados BIC, sin que hasta la fecha haya obtenido respuesta alguna.

Los búnkers fueron construidos durante la Segunda Guerra Mundial para proteger la costa onubense por mar y aire en previsión de una posible invasión de los aliados. Según Mayo la inminente expansión urbanista de Mazagón hace peligrar estas construcciones al igual que las situadas en El Picacho que presentan un motivo simbólico, un icono de la localidad y un testimonio histórico del pasado. Los búnkers están ubicados en una zona privilegiadas de las fincas y de la costa donde está prevista la construcción de urbanizaciones.

Las dos casamatas de la avenida de los Conquistadores, que pasan casi desapercibidas para los transeúntes al estar camufladas entre pinos y maleza, se encuentran en unos terrenos situados en segunda línea de playa que ha sido adquirida por una empresa sevillana en la que está prevista la construcción de una promoción de chalés adosados. Mayo teme que el primer trabajo que realicen las excavadoras sea la demolición de las dos edificaciones militares. Una suerte similar correrán las ubicadas en El Picacho para dejar paso a un campo de golf, hotel urbanizaciones y viviendas.

La aprobación definitiva de la adaptación de las Normas Subsidiarias de Moguer al Plan de Ordenación de Mazagón realizada por la Comisión Provincial de Urbanismo el Ayuntamiento tiene vía libre para comenzar a desarrollar los distintos planes parciales y especiales. De los cinco diseñados para Mazagón, tres de ellos ya han recibido luz verde: el plan parcial de Ciparsa, el plan parcial Cuesta de la Barca-Arroyo Las Huesas, el plan especial del Recinto Ferial; y uno ha sido rechazado, el plan parcial Faro II-Cuesta de la Barca, tras la denuncia presentada por el PSOE local y Avema contra el Ayuntamiento. Mientras, el plan parcial batería, que afecta a 23 hectáreas de terreno, en las que se ubica la batería militar de El Picacho, ha quedado suspendido temporalmente hasta que no se resuelva el expediente de recuperación del terreno iniciado por el Consistorio mogueño.

Los búnkers no alcanzarán un valor histórico hasta que no superen los cien años de antigüedad, pero sí pueden ser declarados Bien de Interés Local y Cultural, como reclama Mayo para ser restaurados. En su opinión, podrían ser utilizados como un espacio didáctico para enseñalarle la historia a los escolares y hacerles reflexionar sobre el militarismo y el pacifismo, ya que "es necesario conocer la historia para no volver a repetirla".

Para Mayo los búnkers reúnen los requisitos necesarios para que sean declarado BIC según la Ley del Patrimonio Histórico Español. La normativa indica que forman parte del patrimonio los inmuebles y objetos muebles de interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico. También forman parte del mismo, el patrimonio documental y bibliográfico, los yacimientos y zonas arqueológicas, así como los sitios naturales, jardines y parques que tengan valor artístico, histórico o antropológico.

Según la ley, gozarán de singular protección y tutela los bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español declarados de interés cultural, declaración que requerirá la previa incoación y tramitación de expediente administrativo por el organismo competente.

Cualquier persona podrá solicitar la incoación de expediente para la declaración de un bien de interés cultural. El organismo competente decidirá si procede. Esta decisión y, en su caso, las incidencias y resolución del expediente deberán notificarse a quienes lo instaron.

La normativa advierte que la incoación de expediente determinará la suspensión de las licencias municipales de parcelación, edificación o demolición en las zonas afectadas, así como de los efectos de las ya otorgadas. Las obras que por razón de fuerza mayor hubieran de realizarse con carácter inaplazable en tales zona precisarán en todo caso, autorización de los organismos competentes.

La ley señala que un inmueble declarado bien de interés cultural es inseparable de su entorno y que no se podrá proceder a su desplazamiento o remoción, salvo que resulte imprescindible por causa de fuerza mayor o de interés social.

También indica que los ayuntamientos cooperarán con los organismos competentes para la ejecución de la ley en la conservación y custodia del Patrimonio Histórico Español comprendido en su municipio, adoptando las medidas oportunas para evitar su deterioro, pérdida o destrucción. Notificarán a la Administración competente cualquier amenaza, daño o perturbación de su función social que los bienes sufran, así como las dificultades y necesidades que tengan para su cuidado.

Con estas premisas, Mayo ha iniciado el periplo para intentar que los búnkers no desaparezcan y que formen parte del escaso patrimonio que tiene Mazagón. Por el momento, espera que Cultura se pronuncie sobre la incoación del expediente de estas edificaciones de las cuales la Subdelegación de Defensa no tiene documentación alguna.

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