El Centro de Innovación desarrolla un sistema para detectar plaguicidas

  • La tecnología disponible es capaz de analizar la composición de la fruta en la cadena industrial para mejorar la clasificación del producto final y ahorrar tiempo

Los delegados provinciales de Innovación, Ciencia y Empresa, María José Rodríguez, y de Agricultura y Pesca, Juan Manuel López, han mantenido un encuentro con representantes de las principales empresas del sector agrícola onubense a las que han animado a sumarse a la gestión de la innovación que ofrece el Centro de Innovación y Tecnología de la Agroindustria Onubense que gestiona Adesva.

Los delegados han trasladado a los empresarios, entre los que había representación de los principales productores de cítricos y de fresas de la provincia, la importancia del CIT a la hora de abordar proyectos de I+D+I o de entablar contactos con otras empresas que ya aplican el conocimiento o con grupos de investigación.

Los delegados han insistido en que una vez que se ha asumido por parte del sector la cultura de la innovación, conviene que ésta sea gestionada de modo que aporte valor proporcionando oportunidades a las empresas nuevas en el terreno de la producción o la comercialización.

Por otro lado, el CIT está desarrollando un proyecto que permitirá ,poner en marcha un sistema mecánico capaz de analizar si la fruta presenta restos de plaguicidas, el estado de la misma y clasificarla según su nivel de calidad.

Para alcanzar este objetivo final, Adesva ha estudiado diversas tecnologías no destructivas capaces de analizar la composición de la fruta y, especialmente, si contiene residuos de plaguicidas. Los investigadores que han participado en este estudio han concluido que la tecnología NIR (de infrarrojo cercano) es la más adecuada para la realización de este tipo de pruebas.

El proyecto, que comenzó a mediados de 2007, se centra ahora en el desarrollo de un sistema por tecnología NIR capaz de analizar de forma automática el nivel de calidad de la fruta y en su aplicación a la cadena industrial, de manera que el resultado final podría ser una máquina capaz de clasificar la fruta en primera, segunda o tercera categoría según sus características.

La aplicación de este sistema a la industria productora de cítricos y fresa, que en Andalucía se concentra fundamentalmente en la provincia de Huelva, supondría para las empresas una reducción de costes, ya que en lugar de necesitar a un equipo de personas que examinen una a una las frutas para clasificarlas por su calidad, lo que conlleva un retraso de al menos un día, el proceso se realizaría de forma automática. Además, con este sistema será más fácil garantizar el nivel de calidad del producto, su trazabilidad y su seguridad alimentaria, lo que repercutirá también en el consumidor final. El proyecto tiene un presupuesto de 200.000 euros.

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