firmado: mister j.

Se acabó el verano

  • El cine sigue enamorado del cómic como lo demuestran los estrenos de las nuevas películas sobre Batman, Spiderman, Los Vengadores y Dredd, protagonistas estivales en la gran pantalla

No sé si a ustedes les ha gustado más El caballero oscuro: La leyenda renace, Los Vengadores o The Amazing Spider-Man. Pongo las tres películas en ese orden, que no es el de la fecha de estreno, sino el de la valoración de cada una en IMDb (8'8, 8'5 y 7'5, respectivamente, las dos primeras con más de 350.000 valoraciones, la tercera con apenas 120.000). Personalmente, suscribo dicho orden, es decir, que la que más me gustó fue la de Batman, y la que menos la de Spiderman, con la que me aburrí soberanamente en el cine de verano. Aunque en lo que respecta a las recientes adaptaciones cinematográficas, mi favorita ha sido Dredd (nota: 7'8, valoraciones: 5.500, por si no tienen internet delante), esa especie de videojuego adrenalínico e hiperviolento, que me hizo flipar como un enano, independientemente de que se parezca al tebeo como un huevo a una castaña. Sea como sea, y por encima de gustos y valoraciones, resulta innegable que al cine le gustan los cómics, y la cartelera veraniega ha sido un verdadero festín para los aficionados.

Hablando de festines, en julio se entregaron los premios Eisner, máximos galardones de la industria estadounidense de la historieta. De la larga lista de ganadores, destaca en primer lugar la serie Daredevil (Marvel), que ha triunfado en tres categorías: Mejor número único (Daredevil, 7, de Waid, Martín y Rivera), Mejor serie y Mejor guionista (Mark Waid, escritor también de las cabeceras Irredeemable e Incorruptible, BOOM). Tres premios se ha llevado también la novela gráfica Jim Henson's Tale of Sand (Archaia): Mejor novela gráfica original, Mejor dibujante/entintador (Ramón K. Pérez) y Mejor diseño (Erik Skillman); y otro que saca pecho con dos premios es Darwyn Cooke y su Parker: Mejor historia corta (The Seventh, en Parker: The Martini Edition, IDW) y Mejor novela gráfica compilada (la citada Parker: The Martini Edition). Por su parte, Ed Brubaker y Sean Phillips se han llevado el galardón a la Mejor serie limitada con Criminal: The Last of the Innocent (Marvel Icon), y Craig Thompson el premio al Mejor autor completo con Habibi (Pantheon). En cuanto a la edición estadounidense de material foráneo, se ha premiado a The Manara Library, vol. 1: Indian Summer and Other Stories (Dark Horse), de Milo Manara y Hugo Pratt, y Onward Towards Our Noble Deaths (Drawn & Quarterly), de Shigeru Mizuki. Entre los incluidos este año en el Hall of Fame figuran Otomo, Corben y Shelton. Y acabo mi pequeño resumen de los Eisner felicitando a la madrileña librería Akira Comics por su merecido y envidiado premio Will Eisner Spirit a su labor comercial.

Con todo, y desgraciadamente, la noticia más destacada de este verano que acaba de terminar no tiene que ver con premios ni películas. El 12 de agosto falleció uno de los gigantes de la industria, una leyenda, el mismísimo Joe Kubert, que nació en los años 20 y desarrolló una impresionante labor creativa y pedagógica durante siete décadas. Con Kubert se va un talento irrepetible, uno de los historietistas más influyentes del siglo XX, autor de páginas memorables en series como Hawkman, Tarzán, Sgto. Rock, Tor o Viking Prince y de excelentes novelas gráficas como Fax from Sarajevo. Se ha ido, pero su legado es eterno.

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